“Sumisión” de Michel Houellebecq

ISISsoldiers

Yihadistas desfilan por una calle iraquí, pronto por París… París se quema, se quema París.

Hoy escribo sobre Sumisión, un libro de Michel Houellebecq que esperé dos largos años para leer en la vísperas de las elecciones francesas que lamentablemente perdió Marine Le Pen-
El autor de Sumisión quizá sea recordado como el Rousseau de la próxima y final revolución Francesa.

Sumisión es un libro del escritor francés Michel Houellebecq, conocido por sus poemas y libros cargados de escenas sórdidas de sexo y libertinaje.

Fue publicada el siete de enero de 2015, el mismo día que unos musulmanes franceses les dio por entrar a las oficinas del semanario satírico de centro-izquierda Charlie Hebdo para matar a unos caricaturistas.
Quise leerme el libro en francés pero decidí esperar hasta la víspera de las elecciones francesas para saborear y sentirme un poco más a gusto con su lectura.
La obra es una sátira política, se lee bastante fácil, puedes reír leyéndolo toda vez que puedes apreciar el asunto metapolítico bastante profundo que Houellebecq trata de advertir a la civilización occidental.

Houellebecq es un tipo de derechas, aunque no le guste reconocerlo

El autor ha sido un crítico muy duro de lo que es el libertinaje que ha semi destruido a la civilizacón occidental con su hipocresía y formas (((políticamente correctas))).  En Sumisión, Houllebecq nos revela que es un ávido de la literatura de derechas ya que toca temas como demografía, religión, política, tradicionalismo, sexualidad, diferencias biológicas, nacionalismo europeo, identificación, y críticas al Islam.
Houellebecq no es un nacionalista blanco, es un cronista implacable del declive del hombre europeo hacia la democracia liberal. Y lo retrata en este libro.
Sumisión

Sumisión es una traducción de Islam. Cuenta la historia de cómo los musulmanes toman el poder en Francia en el año 2022.
El Frente Nacional y un ficcional Partido de la Hermandad Musulmana llegan a la última instancia de una elección nacional francesa.
El día de la elección, no se sabe quien ganará.
Urnas son robadas, invalidando las elecciones, por lo que se deciden repetir los comicios y  se planifica una nueva ronda de votación, pero mientras tanto, los partidos conservadores y socialistas se unen a los muslumanes en un “Frente Republicano” para mantener a Marine Le Pen fuera del poder.
Una vez instalados, la Hermandad Musulmana instituye políticas de gran amplitud en lo que concierne a la economía, la educación y la política internacional, reformas designadas a transformar la hegemonía musulmana en algo permanente.
Bélgica es el próximo en caer, pero toda Europa está condenada debido a la integración política y económica del mundo islámico en la Unión Europea.

Esta novela tiene que ver menos con el Islam que con la debilidad de la Francia moderna y por extensión, Occidente.

Este libro ha sido un best-seller y debidamente, tiene un target bastante peculiar: Activistas de la derecha nacionalista y pese a que es corto tiene mensajes muy profundos. La política no es abrumadora en la novela, más bien da un contexto para entender el desarrollo de los personajes, partes de la novela son escritas en primera persona y aun cuando no sabemos si es Houellebecq quien habla o es alguien más podemos ver que hay un ideal político dentro del libro, es el tipo de literatura que inspira a agarrar otros textos y nutrirte en temas tan amplios como diversos y de compleja estructura.

¿Que lecciones me dejó este libro?

El fin de la democracia
Esta es una moraleja política. La izquierda y la centroderecha están comprometidas en destruir a Francia como un reflejo de Occidente y disolverla en el ácido corrosivo del multiculturalismo para de ello obtener una humanidad afín a la globalización. Igual que pasó en las elecciones francesas de la semana pasada, los políticos de Sumisión odian más al Frente Nacional, a Marine Le Pen, y a lo que ellos representan como nación más de lo que ellos se aman a ellos mismos y a sus valores, creencias, aptitudes y actitudes. Por lo tanto, a razón de odio suicida y fratricida, ellos estarían dispuestos a poner a Francia en las garras de los bárbaros del Islam.
La izquierda y la centroderecha francesas en los ojos de Houellebecq no reaccionan ante las ganas de los musulmanes de imponer sus leyes y costumbres. Para el autor de Sumisión, la izquierda no sería capaz de protestar y oponerse al programa musulmán porque el islam es “otro”, que es sagrado, no blanco, no europeo. Y la centroderecha sería incapaz de protestar porque son burgueses acobardados que sólo siguen los liderazgos de la izquierda. Y ambos, tanto izquierda como centroderecha le tienen un pánico a la violencia islámica.
Que una nueva élite llegue al poder implica la aplicación de una agenda radicalmente revolucionaria,  el islam busca el cambio irreversible, y en el libro, en vez de hacerlo cortando cabezas, lo hacen esperando y haciendo uso de la pasividad y apaciguamiento propio del europeo políticamente correcto.

El regreso a la tradición

La toma del poder por parte de los musulmanes no fue producto de una revolución de sangre, espadas y pólvora, sino que vino en la forma de elecciones libres, justas y democráticas. El islam llega al poder gracias a la pura apatía del hombre occidental postmoderno, irresponsable y nihilista. Una vez consagrados en el poder, el nuevo régimen lentamente comienza llevar adelante reformas en las estructuras del estado.
En esa nueva sociedad, incluso cuando  las formas de elección sean mantenidas, la Hermandad Musulmana nunca permitiría ser destituida del poder mediante los votos.
Específicamente, ¿cómo podría la Hermandad Musulmana neutralizar a sus más comprometidos enemigos de la extrema derecha, los tradicionalistas católicos, los identitarios, y el Frente Nacional?
De forma simple: al instituir las reformas que ellos siempre quisieron.
Los musulmanes en este libro no se apresuraron en imponer la Sharia. Se dieron cuenta que los franceses no pelean por su nación y su libertad, pero si les quitas sus embutidos, cigarrillos y alcohol se levantarán en armas. Por lo que los musulmanes prefirieron apostar al desgaste de una nación con una baja tasa reproductiva, el futuro le pertenece a la población que tiene más hijos y pasa sus valores a ellos.
Por eso la Hermandad Musulmana decidió hacer reformas al sistema educativo, un bastión de la izquierda por excelencia: Los musulmanes pueden recibir una educación islámica completa. La co-educación es abolida. Las profesoras son jubiladas forzosamente con pensiones completas vitalicias financiadas por el dinero de las petromonarquías del Medio Oriente. Se favorece la formación de artesanos. Se instituyó la educación obligatoria hasta los doce años de edad y la educación universitaria se privatiza por completo. Las universidades públicas se convierten en madrassas gigantescas y las facultades que no se adaptan a la costumbre musulmana y en las que hay sólo mujeres se eliminan.
En el ambiente social se retorna al Patriarcado ya que las mujeres no están en las academias ni en las escuelas. Las mujeres comienzan a irse a casa, ya que se ven estimuladas a elegir a la familia por encima de la carrera. Comienza a difundirse el pudor sexual y las damas cambian su vestir y lo hacen modestamente, y esto pone freno a la cultura pop hipersexualizada de occidente: Las güirchas desaparecen.
Sobre esto me llamó la atención un pasaje que reproduzco en su entereza:

“Vestidas de día con impenetrables burkas negros, las ricas saudíes se transformaban de noche en aves del paraíso, se emperifollaban con corpiños, sujetadores calados y tangas engalanados con puntillas multicolores y pedrería; exactamente a la inversa que las occidentales, elegantes y sensuales durante el día porque estaba en juego sus estatus social y que se marchitaban en la noche al volver a sus casas, abdicando agotadas se cualquier perspectiva de seducción, vistiéndose con ropa informal y holgada”

La familia retoma su rol central en la economía como la ubicación exacta de de la transmisión de valores intergeneracionales y las ideas de G.K. Chesterton y Hillaire Belloc, el distributismo como modelo de propiedad y sociedad se divulgan en el país.
La economía comienza a pujar, el desempleo cae porque las mujeres no están trabajando y el crimen también cae ya que los musulmanes sienten que Francia es ahora su patria y no necesitan destruirla más.

Eugenesia

La novela hace varias referencias interesantes a favor de las políticas de eugenesia. El protagonista nos explica:

Las pocas clases particulares que di con la esperanza de mejorar mi nivel de vida me convencieron enseguida de que en la mayoría de las ocasiones la transmisión del saber es imposible, la diversidad de las inteligencias es extrema y que nada puede suprimir ni siquiera atenuar esa desigualdad fundamental.

Luego se toca el efecto de positivo de la poligamia, que lleva a la auto-realización de la humanidad:

En el caso de los mamíferos, y teniendo en cuenta el tiempo de gestación de las hembras comparado con la capacidad de reproducción casi ilimitada de los machos, la presión selectiva se ejercía principalmente sobre los machos. La desigualdad entre machos -si a unos se les concedía el goce de varias hembras, otros forzosamente se verían privados de ello- no debía verse como un efecto perverso de la poligamia sino como pura y llanamente su objetivo real. Así se cumplía el destino de la especie.

Las notas de eugenesia en esta obra de Houellebecq se hacen presentes en la forma en la cual el autor, se fija atentamente al demográfico, lo cual me lleva a otra cosa que aprendí leyendo esta novela:

Entrega psicológica.

El personaje principal de Sumisión es François, un tipo de 44 años que vive en París, que da clases de literatura francesas del siglo XIX, que redactó una brillante tesis doctoral sobre Joris-Karl Huysmans. Y cumple todos los postulados por los cuales occidente no tiene hombres fuertes:
Es hijo único de padres divorciados de la generación baby-boomer que se odian, es un tipo emocionalmente paralizado que nunca se ha casado, y que en vez de conseguirse a una buena mujer, tiene relaciones pasajeras con estudiantes jóvenes de la facultad en la que trabaja. Las mujeres en esta novela son narradas como personajes que siempre son las que rompen la relación con François para demostrar su fortaleza.
La vida intelectual del profesor François es tan vacía como su vida personal y realmente es un tipo aburrido. Siendo francés y profesor de literatura francesa, sabe muy poco sobre Francia y su cultura, carente de toda identidad nacional prefiere la gastronomía árabe e hindú en vez de la exquisita cuisine française. Vive en el barrio chino parisino, y pese a que tiene todo para ser un francés orgulloso de si mismo y su identidad, envidia a la identidad tribal de una de sus novias, Myriam, una judía con la que ha tenido romances intermitentes que decide emigrar a Israel porque en Francia ahora gobiernan los moros.
Y lo expresa de esta manera tan poética:

No hay un Israel para mi – François

Si no hay un Israel para François, ¿(((quiénes))) hicieron eso posible?

Naturalmente la terrible auto-absorción de François va acompañada de pasividad política.
Él apenas toma noción de la política hasta que su país es arrancado de sus manos, y luego él no hace absolutamente por recuperarlo.
Cuando él escucha la posibilidad de una guerra civil, se pregunta si el conflicto puede ser pospuesto hasta después de su muerte, es un hombre que no está dispuesto a morir en sus ideales.
Después de la toma islámica, François es forzado a retirase con pensión completa. Pero él es lentamente tambaleado por Robert Rediger, un belga convertido al islam que queda a cargo del sistema educativo. Primero, por instigación de Rediger, François es invitado a editar una edición de Huysmans para la prestigiosa editorial francesa Pléiade. Luego Rediger lo invita a una fiesta, en la que Rediger invita a François a su casa para conversar, François asiste y es allí dónde Rediger le revela que está reclutando académicos distinguidos del viejo sistema para la nueva Universidad Islámica de Paris-Sorbonne.

Todo lo que François necesita hacer es convertirse al islam, cosa que hace.

¿Por qué François se convierte al islam en lugar de al catolicismo?
Una razón es que el cristianismo es una religión femenina que inspira el desprecio, y el islam es una religión masculina que inspira admiración.
Pero la principal razón fueron los incentivos monetarios, sexuales y de estatus.
El cristianismo le ofreció engañarse a sí mismo con falsas apariencias y auto-negación.
El islam le ofreció auto-afirmación y avance material: Trabajo en una universitad con un gran salario, una casa en la parte famosa de París con todos los lujes, y por sobre todas las cosas, una cura para su frustración sexual y soledad. Rediger le ofreció a François cosas que los hombres queremos envueltas con un sistema político llamado Islam.
Rediger le ofrece tres esposas, para empezar: jóvenes, bellas, guapas y en edad de casarse, sumisas y musulmanas para compartir su cama y tener sus hijos.

¿Por qué Houellebecq centra su narrativa en un profesor universitario?
Porque esta novela es un experimento del pensamiento.
La academia es la fortaleza de la (((izquierda))), la cual es la fuerza metapolítica más poderosa de nuestra sociedad, y si el islam puede romper su resistencia, puede romper todo lo demás.
Houellebecq se da cuenta que los hombres académicos son llorones, tontos, y sexualmente frustradas: üntermenschen.
El hombre beta oprimido por mujeres fuertes tanto en su vida profesional como personal.
Houellebecq piensa que los franceses recibirían a un régimen que fuerza la modestia en la ropa y en la publicidad, para así no estar constantemente atormentados con pensamientos sexuales; un régimen que restaure el dominio masculino en el lugar de trabajo y en la cama; un régimen que suprime el feminismo y que promueve la sumisión femenina. Estar casado con cuatro mujeres occidentales modernas suena como el infierno en la tierra, pero el islam hace que la poligamia sea bastante funcional.
Houellebecq apoya el hecho de que las religiones fundamentalistas apelan a los hombres beta como formas de controlar a las mujeres.

“Dios quiere que me hagas un sándwich, querida”

No es por medio de las religiones del abrahámicas que los hombres ejercemos autoridad y poder sobre las mujeres, es por medio de apelar a nuestros instintos básicos y evolutivos y hacerle entender a nuestras contrapartes femeninas que cada quien tiene un rol tradicional y natural en la sociedad. Lo que es considerado machismo hoy en día fue durante siglos la forma más tradicional de proteger la especie.

La poligamia, por supuesto, no es la forma de perpetuar la especie. Nos hace a los hombres muy alfa, pero sus efectos disgénicos son evidentes si se piensa a largo plazo.

¡Los derechistas a tomar nota!

El feminismo es la mayor fuente de miseria para el hombre, la mujer, y especialmente los niños hoy en día.
El Nacionalismo está plenamente a favor de la restauración de la integridad biológica de nuestra raza.
Eso quiere decir que no es sólo crear espacios aptos para vivir que sean homogéneamente raciales (lebensraum, anybody?), sino que se desarrollen dichos espacios con capacidades de reproducción y crianza de los nuestros, sino también la restauración de los roles tradicionales (y biológicos) de los sexos: el hombre como protector y proveedor, la mujer como madre y como persona que apoya a otros.

Si podemos prometer la restauración de familias homogéneas, amorosas y estables, comunidades altamente confiables, podemos drenar los pantanos en los cuales los izquierdistas se reproducen (los barrios que tanto aman los izquierdistas del Centro Gumilla y el Grupo La Colina).
Después de todo, ¿Cuántos izquierdistas conoces que se encuentran solos, disfuncionales, y socialmente alienados como producto de familias y comunidades rotas? (Es con ustedes, beatas colineras)

Debemos tener cuidado con los Tradicionalistas

El personaje más interesante de “Sumisión” es Robert Rediger, quien es designado  Ministro de Educación y luego de Relaciones Exteriores del régimen nuevo.
Esto me coincide mucho con el cambio de nombre que le da Macron a este ministerio en la vida real, que pone los intereses de (((Europa))) por encima del de los franceses.

Rediger es un maestro de la persuasión que sabe que los académicos sufren por sobre todas las cosas de frustración sexual y vanidad.
(¿Cuán aburrida será la vida sexual de los profesores del Grupo La Colina y el Centro Gumilla en Venezuela?)
Rediger un maestro de la apologética religiosa, queriendo decir que es un mentiroso excesivamente astuto. Él afirma que el Corán es un gran poema en alabanza a la creación, cuando se encuentra cerca al reggaetón tanto en poesía como en arquitectura. Él afirma que la poligamia es eugénica, lo cual sería verdad si los musulmanes no se casaran con negras y sus primos directos.

Rediger es un hombre grande y masculino, lo que es inusual en un académico.
Pero esto no es sorpresa cuando aprendemos su historia en el arco narrativo que Houellebecq nos cuenta:
-De joven en Bélgica, Rediger era un ardiente nacionalista de derecha. Pero nunca se consideró a si mismo racista o fascista.  Esto proveee cierta inclinación y sesgo psicológico para su eventual conversión al Islam. Rediger simplemente es retratado en su juventud como un genérico reaccionario anti-modernista que escribió una disertación sobre Nietzsche y René Guénon, los pensadores anti-modernistas con premisas radicalmente incompatibles.
Esto, sin embargo, no le impide a Rediger de cambiar de una perspectiva a otra cuando le mejor le conviene . Nietzsche destruyó el cristianismo, y Guénon le ofreció una entrada al islam, una religión que ve más compatible con sus impulsos vitalistas y masculinos (sus ganas de follar).

Las lecciones aquí son obvias: si la integridad racial no es lo supremo, entonces el Tradicionalismo es un vector de la islamización.
Desmitificar el Tradicionalismo es algo que Houellebecq hace muy solapadamente si se ve desde una lupa metapolítica.
La tesis Tradicionalista de la unidad trascendental de las religiones es herética de acuerdo a la fe Abrahámica, el judaísmo, el cristianismo y el islam, las cuales rechazan a todas las otras religiones como falsas. Segundo, los Tradicionalistas están muy al tanto de este problema. Así su afirmación de que las religiones Abrahámicas son compatibles con el Tradicionalismo es meramente un intento de engañar a sus adherentes en tolerar un paganismo esotérico.

Ni existe Alá, ni Muhammad es su profeta.

Por lo tanto, cualquier poder que el islam posea está fundado en la naturaleza. Si hay una lección fundamental en Sumisión, es que si nuestra civilización cae por fuera de la armonía con la naturaleza y deja de pasar sus genes y valores, será remplazado por una civilización – sin importar lo primitiva – que sea capaz de hacerlo. Y el hombre occidental desaparecerá en una marea de negros del desierto con alta capacidad de reproducción y salvajes por naturaleza.

La izquierda y la centro derecha son deferentes con el islam porque son decadentes y desvitalizados. Su sentido es mayor vitalidad, incluyendo su potencial para la violencia. Esta gente quiere ser dominada, porque ningún tirano es peor que el destino del individuo atomizado flotando en el vacío liberal de la modernidad consumista.

La democracia liberal y el capitalismo provee cada necesidad humana, excepto creer, pertenecer y obedecer. Si nuestra raza es salvada, entonces los Nacionalistas necesitan superar e incluso de forma más formidablemente vital –e intimidante- la fuerza del islam, la santería y el comunismo. Claramente tenemos mucho trabajo que hacer.

 

Sobre la repulsión y el miedo de la izquierda

When the light begins to fade
I sometimes feel a little strange
A little anxious when it’s darkFear of the dark, fear of the dark
I have constant fear that something’s
Always near
Fear of the dark, fear of the dark
I have a phobia that someone’s
Always there

Iron Maiden. “Fear of the Dark”

Repeler 
Del lat.repellĕre

1. tr. Arrojar, lanzar o echar de sí algo con impulso o violencia.
2. tr. Rechazar, contradecir una idea, proposición o aserto.
3. tr. Dicho de una cosa: Rechazar, no admitir a otra en su masa o composición.
4. intr. Causar repugnancia o aversión. Hay cosas que repelen. U. t. c. prnl.

Fobia

Del gr. -φοβία -phobía ‘temor’.

1. f.Aversión exagerada a alguien o a algo.
2. f.Psiquiatr.Temor angustioso e incontrolable ante ciertos actos, ideas, objetososituaciones, que se sabe absurdo y sea proxima a la obsesión.

.Real Academia Española © Todos los derechos reservados

La izquierda no entiende la diferencia entre repulsión y fobia.

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El año pasado escribí un artículo con fuentes muy cuidadosamente revisadas, fundamentado en revistas médicas arbitradas e indexadas en la cual mostraba mi repulsión por el hecho de que la cantante venezolana (((Karina))) anunciara que sometería a su hija a una terapia de reasignación sexual. Influencers de las redes sociales (por darles algún mérito a piltrafas como Eleazar “Caps”, Aglaia Berlutti, todos los que escriben en Contrapunto.com y una médico de raza negra que se cree más que yo por tener una especialidad que yo no tengo) emitieron una serie de comentarios subidos de tono, llamándome desde ignorante hasta cavernícola por haber demostrado muy elegantemente mi descontento con esa práctica tan abominable, como la que implica afeitarle la cabeza a una niña, vestirla con ropa de varón, darle bloqueantes hormonales y hacerle creer que es un niño.

Yo me aferré a una máxima fundamental: el Género es biológico y se es del género con el que se nace.

2016 no sólo fue un año de confrontación ideológica con calvos expatriados en Chile y astrólogas feminazis, también fue uno de confrontación ideológica con piltrafas perroflautas como los que escriben piezas de odio hacia hombres blancos en portales de capitalismo de izquierdas porque como son marrones, o café au lait  no se logran identificar con un genotipo racial propio.

Para toda esa gente de izquierdas en Venezuela y el mundo, si a ti no te gustan los gays, eres homofóbico.
Si no te gustan los musulmanes porque son inmigrantes que roban, violan, saquean y se detonan causando muertes, dolor y destrucción, eres un intolerante islamófobico.
Si te causa repulsión que a un niño le mutilen su pene, se lo conviertan en una vagina y le den hormonas y terapia para hacerle creer que es una niña, eres un transfóbico.
Si te parece incorrecto que un hombre disfrazado de mujer orine junto a tu hija en un bar público mientras tararea “good bye Horses”Estás fuera de los cánones del año en curso y eres un cavernícola.

Que algo te cause repulsión no quiere decir que le tengas miedo.

No le temo a los gays. Simplemente me causa repulsión que su estilo de vida sea impuesto por la fuerza a todo el mundo y que la sexualidad pase de ser algo privado a ser un espectáculo.
No le temo al Islam. Me repugna una religión que esclaviza, asesina y maltrata a todos los que no estemos de acuerdo con ella.
No le temo a los transexuales, la idea de que un tío se vista como una vieja no me agrada ni lo deseo tener cerca.

Ese es el problema real: Fobias versus Repulsión.
Imagina que caminas por la calle y pisas el mojón de un perro. Tu primera reacción no es una de miedo. Es una de repulsión, de asco. Y tu segunda reacción es encabronarte con el marginal que pone a su perro a cagar la acera y no recoge la mierda de su animal.

Es una idea muy sencilla de comprender, a menos que tengas el daño cerebral que la izquierda le causa a la gente.

Yo no le temo a las cosas que la izquierda pretende amar, a mi me causa asco lo que la izquierda pretende amar. Y quiero aglutinar gente que esté en contra de las mismas cosas que me dan asco a mi para hacerle frente a los rojos.

Una de las razones por las cuales la izquierda etiqueta a la repulsión como fobias o miedos es psicológica. Hay estudios que demuestran que los rojos tienen umbrales de repulsión y asco muy altos. No se asquean de la misma forma que la gente normal. Y no pueden evitar el sentirse atraídos por cosas horribles porque son mentalmente incapaces de discernir entre amenazas y beneficios.
La izquierda está mental y psicológicamente paralizada.

La otra razón por la cual la izquierda etiqueta a las repulsiones como fobias es más importante y deliberada. La izquierda reforma la repulsión como fobia porque funciona mejor para manipular a la gente. Vivimos en una sociedad que tiene dos mandatos sociales en el año en curso:

  • No debes tener miedo a cosas que son amenazas obvias
  • No debes juzgar a quienes tienen comportamientos erráticos que pueden lastimarte y lastimarse ellos.

Ese primer mandato, el de no tener miedo a las amenazas obvias busca confrontar a la gente con la idea de que no es necesario ser responsable de tus actos. – ¿Has oído hablar de “YOLO, you only live once”? ¿Por que habrías de echarte Vodka en los ojos para emborracharte so pena de lastimar tu visión? Porque yolo.

El segundo mandato, de no juzgar es cómo la izquierda causa la mayor cantidad de año cultural. Ese relativismo moral, el de no juzgar las acciones, de no juzgar a la gente y a sus culturas como buenas o malas es una creencia fundamental de la izquierda. Si no hay correctos e incorrectos, no existe la capacidad de poder comprender la diferencia. Y esa es la igualdad utópica roja que esa gente desea. Si no podemos juzgar y discernir lo bueno de lo malo, lo competente de lo incompetente, lo bello de lo feo, lo valioso de lo inútil, tenemos frente a nosotros la igualdad que la izquierda preconiza.

Es por ello que en 2016 le dediqué unas líneas a un marica que decidió vandalizar el Pastor de Nubes.

Si combinamos esos dos mandatos, esos dos dogmas nos topamos con una forma muy efectiva de controlar los mecanismos racionales de la repulsión. En vez de defendernos de amenazas que son obvias y que la repulsión nos las evidencia la izquierda nos hace una pregunta malintencionada:

¿A que le temes tanto que andas juzgando a la gente por las cosas que hacen?

La izquierda busca cubrir nuestras defensas naturales con una etiqueta de fobia pseudocientífica para hacerle creer a la persona que demuestra su repulsión que de alguna manera tiene un proceso mental defectuoso. Esto no es nuevo. Es algo absolutamente perverso y fue puesto en práctica en los gulags de la Unión Soviética por psiquiatras al servicio del régimen comunista. Es la misma psiquiatría que Edmundo Chirinos y Jorge Rodríguez practican. Después de todo, muchos en la izquierda venezolana fueron sus pacientes.

Pongamos esas ideas a prueba: ¿Te parece que un hombre vestido con un cachetero de cuerpo, usando una mordaza en forma de pene de color rosado, que marcha por la calle con una bandera arco iris mientras otro hombre vestido de vaquero lo pasea con un collar de perro algo normal? ¿Le confiarías el cuidado de tus hijos a esa pareja?
¿Acaso los que no son mulsumanes creen que el Islam en una religión de paz?
¿Una persona racional y pensante cree que la inmigración masiva de individuos procedentes de países tercermundistas como Venezuela, Angola, Afganistán, Colombia, Perú y Nigeria cree que esos individuos le agregarán cultura y valor al país que los recibe?
¿Unos padres cuerdos desearían que un hombre vestido de mujer compartiera un baño con su una pequeña?

Ninguna persona cuerda creería esas cosas. De hecho, al mencionárselos sienten la misma repulsión a la que hago mención, pero tienen miedo de decirlo. Así que si te llaman “equis-fóbico”, defiéndete y no cedas ni un centímetro. Se radical, ten principios y se extremista.

La forma más sencilla de hacerle tomar la píldora roja a la gente –matrix dixit- es  hacerlos admitir que las cosas que la izquierda trata como si fueran fobias son realmente cosas asquerosas. Una vez que los normies comiencen a usar y verbalizar la repulsión como lo que es y no como la izquierda quiere que lo hagan, habrán probado el suero de la verdad, y verán las cosas como son. Todo lo que necesitamos hacer es que aquellos que compartan estas ideas lo hagan y que lo hagan sin miedo.

La izquierda se alimenta de debilidades y miedos, y le teme a la fortaleza y al carácter masculino de defender tus ideales. No ser un suicida cultural travesti fanboy de los maricas yd el islam es un buen comienzo para ser fuerte. Y no te van a tratar mal por no serlo créeme.

Cuando lidies con rojos y marxistas culturales, nunca les permites que te arrinconen con una acusación de fobia. Siempre defiéndete de tu derecho a sentir repulsión y formula tus ideas de forma tal de que la persona que te acuse de fobia es realmente el que está mal de la cabeza (porque lo está). Te sorprenderías con lo que la gente es capaz de decir y hacer cuando se dan cuenta de que son ellos y no tu los que están mal de la cabeza.

Watching horror films the night before
Debating witches and folklore’s
The unknown troubles on your mind
Maybe your mind is playing tricks
You sense, and suddenly eyes fix
On dancing shadows from behind

-Iron Maiden. Fear of the Dark

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Volvió a suceder, en Niza

Vamos a ver si los progres, que son tontos útiles del yihadismo, los mismos que subieron la foto del niño ahogado en la orilla de la playa se atreven a subir ésta

Este ha es el quinto artículo que escribo sobre este tipo de atrocidades, te dejo los enlaces de los otros cuatro

-La masacre de Orlando
Pearl Harbor Francés: Multiculturalismo
El Objetivo Ulterior de los Islamistas
Sobre la discriminación

Es el día de la Bastilla, 14 de julio, Francia celebra su día de identidad nacional, el desfile militar más antiguo de Europa. Una fecha de verano para celebrar y conmemorar la libertad, igualdad y fraternidad que es identitaria de Francia, y fue manchada con sangre de la peor manera.

De forma sangrienta se liberó la Bastilla y el ancien régime cayó pero el 14 de julio de 2016, de forma brutalmente primitiva, un bárbaro perpetró otro ataque terrorista contra hombres, mujeres y niños en la ciudad de Niza.

El atacante condujo un camión por una avenida en la que se encontraban una multitud de personas que estaban reunidas viendo el espectáculo de fuegos artificiales de la fiesta del Día Nacional de Francia, arrollándolos. Más de ochenta muertos y un centenar de heridos, decenas de ellos en estado critico se aferran a sus vidas mientras los servicios médicos de Francia hacen lo que está en su poder para mantenerlos con vida.

Volvió a ocurrir.

El terror se apoderó de Occidente una vez más. En un día querido para los franceses, una noche de celebración  se vio teñida de sangre. El odio de los musulmanes hacia la civilización occidental se hace evidente.

Nada es más mortífero que la gentileza, como hemos podido ser testigos tras esta atrocidad en la hermosa riviera francesa.
Después de Charlie Hebdo, la masacre de Batallan, y otros ataques cometidos por musulmanes contra el pueblo francés, uno podría preguntarse razonablemente ¿Por que todavía hay musulmanes en Francia?

De  nuevo, lo que yo siento es la duda de preguntarme por que, ante la abrumadora evidencia de que nosotros como civilización occidental estamos en declive cuando permitimos que aquellos que nos quieren matar de la peor forma entren a lo poco que queda de nuestras fronteras.

Le di tiempo a este post para que saliera porque ya la reacción que tiene la civilización occidental ante este tipo de tragedias ya es repetitiva y autómata.

Nuestra convenientemente aprendida habilidad de ventilar emocionalmente nuestra indignación por las redes sociales junto con la incapacidad colectiva de aprender la lección tras este tipo de sucesos nos tienen aquí.

El primer ministro de Francia Manuel Valls dijo que los ciudadanos de su país “deben aprender a vivir con el terrorismo“, la resignación es evidente.

Hashtags de musulmanes diciendo #NotInMyName #IslamIsForPeace, fotos de occidentales diciendo #PrayforNice, los filtros de la bandera francesa de Facebook, el botón de “estoy bien”, una misa, unas palabras de un inútil primer ministro (esta vez abucheadas), unas flores en el sitio de la masacre y todo está bien. Pasamos la página y esperamos al próximo atentado terrorista, que ocurrió a menos de una semana, porque el día de ayer, un piadoso adolescente musulmán de origen afgano decidió atacar con un hacha a los pasajeros de un tren en Alemania.

¿Le ponemos el cascabel al gato?

Las autoridades podrían hacerle frente a la espinosa cuestión de las Zones Urbanices Sensibles, las zonas urbanas sensibles, un eufemismo que ha ganado terreno para identificar a las cientos de zonas rojas a las que ni la policía se atreve a ir, a menos que estén armados hasta los dientes y tengan el permiso de algún líder de la comunidad islámica para entrar. Estas urbanizaciones están bien demarcadas en Francia, son guetos en donde todo el que no se ahínque cinco veces al día para rezar y tenga la tez clara corre el riesgo de recibir una paliza.
Es en estos guetos de los suburbios donde se cocinan los planes terroristas contra occidente. No necesariamente tiene que ser una mezquita o un grupo de oración, basta con tener un Corán y una conexión a internet y estás listo para ser un yihadista. Y puede que los terroristas no tengan acceso a la internet, pero seguramente todos los musulmanes tienen un Corán en su casa.

Existe un problema con los medios de comunicación occidentales y con los políticos en general. Ellos siguen una narrativa incoherente que gira en torno a cuatro puntos fundamentales

  1. El Islam es una religión de paz
  2. El terrorismo no tiene religión
  3. Los refugiados están huyendo del terrorismo, por lo que ellos no son terroristas
  4. No podemos permitir que la extrema derecha tome ventaja de esta tragedia

En el caso de Francia, sus nativos (y cualquier etnocentrismo que deseen expresar) son vistos con sospecha y hostilidad por parte del estado. El estado propone Libertad, Igualdad y fraternidad, siempre que estas estén comprometidas con el multiculturalismo y la diversidad. Por lo tanto, la idea de que los franceses étnicos y nativos son víctimas del terror islámico es imposible.
Sigamos la narrativa:
La víctima real es el multiculturalismo, que ahora está bajo ataque por esos intolerantes malvados que odian a los musulmanes de forma irracional y creen que si Francia no tuviera musulmanes, no habría terrorismo musulmán.
Francia no puede permitir que la extrema derecha sean los campeones de los intereses de los franceses étnicos porque eso debilitaría la imagen de ese país de ser diversa y progresiva, y acorde a los cánones de la moralidad cambiante del año en curso, Francia no puede dejar de poner las necesidades de otras personas primero que las necesidades de sus ciudadanos.

El odio hacia uno mismo es una virtud entre traidores.

Francia no está siendo dirigida por los franceses para los intereses de los franceses. Esto no es único en los gobiernos europeos posteriores a la Segunda Guerra Mundial, pero es particularmente irónico  dada la historia francesa y sus procesos de descolonización de los territorios de ultramar.
Resulta ofensivo que Argelia haya ganado independencia como una nación estado tanto como que Francia se haya convertido en una ensalada multicultural sin ningún tipo de identidad.
¿Cómo se justifica que Argelia se haya separado de la República Francesa si la importación de argelinos se convirtió en política de estado?

La quinta república francesa cree en el multiculturalismo para ella pero en el nacionalismo para el tercer mundo. Y eso es algo que es completamente incompatible con su propia historia y políticas hacia otros países. Si el nacionalismo es irrelevante para el funcionamiento y florecimiento de la población de un país:

  • ¿Por qué entonces Francia liberó a la población islámica argelina de su control en 1962?
  • ¿Por que se dio pie a darle la bienvenida a millones de pied noirs europeos y sefarditas del norte de Africa a la francia metropolitana desde Argelia?
  • ¿Fue acaso porque Francia estaba al tanto que el francés étnico y los judíos no podían vivir en un estado islámico post-colonial de forma segura?
  • ¿No habría sido genial y la mayor fortaleza de Argelia poseer esa diversidad?

Tuvo que haber habido algún vestigio de nacionalismo en el corazón de los dirigentes franceses hacia sus emigrantes para recibirlos de vuelta como ciudadanos que deban vivir juntos.

Si Francia va a adoptar el multiculturalismo y va a importar a millones de musulmanes argelinos y les va a dar ciudadanía, sería más eficaz simplemente mantener a Argelia como parte de la República Francesa.  ¿Acaso ser una nación independiente  fue apropiado para Argelia porque el conflicto étnico entre colonos franceses y musulmanes de Africa del norte no podía ser resuelto sin que los primeros huyeran de ese continente?

Así que cuando hay un conflicto étnico entre nativos franceses y colonos islámicos en Francia, como los ha habido durante décadas con variada intensidad, ¿la solución no sería aplicar políticas que vayan a favor de la nación y evacuar a los musulmanes de Europa?
¿Puede Francia retirarse de París y Marsella de la misma forma que huyó de Argelia si la violencia basada en identidad se sale de control en esas ciudades?

Por supuesto que no puede. Francia está siendo colonizada por musulmanes tribales mientras promueve multiculturalismo y la anti-identidad para sus ciudadanos nativos. Hablar de nacionalismo europeo está prohibido, así que este es un problema que la República Francesa actual no puede resolver en su configuración actual. Francia debe poner los intereses de sus minorías primero incluso cuando esas minorías son violentamente anti-francesas como lo fueron en 2004, 2014, dos veces en 2015 y ahora en 2016.
El estado francés está configurado para favorecer la migración de musulmanes hacia el país y para defenderlos contra el nacionalismo francés.- No hay un gobierno legítimo que se preocupe de sus ciudadanos nativos y que los defienda contra los agresores. El gobierno que hay en ese país se lleva adelante teniendo los intereses de una minoría extranjera.

La masacre de Orlando y el Islam

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Este es el cuarto artículo que me propongo a escribir sobre este tipo de atrocidades, aquí los puedes leer:

Pearl Harbor Francés: Multiculturalismo
El Objetivo Ulterior de los Islamistas
Sobre la discriminación
-y también grabé este vídeo

La noche del 11 de junio de 2016 hubo un tiroteo en una discoteca gay de Orlando, Florida que dejó 50 muertos y 53 heridos. El aforo de la discoteca era de unas 300 personas. Cerca de un tercio de los que estaban en esa discoteca fueron heridos o asesinados.
El asesino era para no variar, un terrorista inmigrante musulmán de origen afgano de segunda generación.

En los Estados Unidos de América, con la notoria excepción del los eventos del once de septiembre, que asesinen a mansalva a cincuenta personas en un ataque terrorista es un evento inusitado. Mientras que en las naciones árabes de donde provienen los terroristas inmigrantes musulmanes ES ALGO COTIDIANO. Sólo en el año 2013, el atrasado mundo musulmán experimentó más de veinte ataques terroristas que dejaron saldos de muertos superior a medio centenar.
Por ahí hay muchos que les gusta vivir en una burbuja en la que todos los hombres estamos sentados alrededor de una fogata, con un ukelele, fumando porros, cantando “kumbayá”, mientras imaginan un mundo en el cual el terrorismo islámico no es apoyado por ningún musulmán.
Pero esa no es la realidad.
Los sondeos y encuestas hechos en países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, y España desde hace más de una década años hasta la actualidad muestran una tendencia clara: 1 de cada cuatro musulmanes creen que la violencia en contra de civiles en nombre del Islam puede ser justificada.

Esforzaos duramente en contra de los infieles y los hipócritas y no cedan a ellos. Su morada es el infierno y está destinados a hacer el mal.
-Corán 9:73

  • Miremos algunos de los sondeos:
    20% de los musulmanes británicos simpatizan con los que perpetraron los ataques del 7 de julio Enlace
  • 25% de los musulmanes británicos creen que los ataques del 7 de julio estaban justificados Enlace
  • 31% de los musulmanes británicos más jóvenes dicen que los atentados del 7 de julio estaban justificados en comparación con el 14% de musulmanes por encima de los 45 años de edad Enlace
  • 1 de cada 3 turcos apoya ataques suicidas contra occidentales en Iraq. Enlace
  • 83% de los egipcios
    26% de los pakistaníes
    68% de los marroquíes
    90% de los palestinos
    72% de los jordanos
    52% de los turcos
    aprueban ataques en contra de tropas americanas desplegadas. Enlace 
  • 55% de los jordanos tienen una opinión positiva del Hezbollah **
  • 60% de los jordanos tienen una opinión positiva del Hamas
  •  34% de los musulmanes en Nigeria y 15% de los musulmanes indonesios en 2010 creen que los atentados suicidas son justificables. Ver enlace anterior.
  • 16% de los musulmanes jóvenes en Bélgica creen que el terrorismo de estado es “aceptable”
  • 1 de cada 4 musulmanes no rechazan la violencia en contra de civiles (2013)
  • 19% de los musulmanes en Estados Unidos creen que la violencia está justificada para hacer cumplir la ley islámica (sharia) en ese país. *
  • Dos de cada tres musulmanes en Reino Unidos no denunciarían un complot para cometer un acto terrorista (2016)
  • Un tercio de los musulmanes en Estados Unidos considera que las ideas de Al-Qaeda son una representación correcta y acertada del islam. (2015)ver*
  • 81% de las personas respondieron a una encuesta realizada por Al-Jazeera diciendo que apoyan al Estado Islámico
  • 77% de los musulmanes egipcios
    58% de los musulmanes jordanos
    36% de los musulmanes indonesios
    82% de los musulmanes pakistaníes
    65% de los musulmanes nigerianos
    apoyan los latigazos y amputaciones para aquellos que no sigan la ley islámica (2010) ver **
  • 43% de los musulmanes nigerianos están de acuerdo con atentados suicidas (2010)
  • Una encuesta de 600 musulmanes americanos arrojó que 25% de ellos estaba de acuerdo con la afirmación “Violencia en contra de americanos, aquí en los Estados Unidos puede ser justificada como parte de la jihad global” ver *.

Uno de cada cuatro, uno de cada ocho, el 23% , el 30% es menos de la mitad. Pero esos números implican que de cada 1000 terroristas inmigrantes musulmanes que estén entrando en Estados Unidos o en Occidente, por lo menos  130 creen que los atentados suicidas están justificados, y 250 de ellos creen que la jihad violenta y sangrienta es la forma de imponer su religión al país que los recibe.
Estos números son incluso más perturbadores cuando se toma en cuenta que, como pudimos ver en la noche del 11 de junio, sólo se requiere de un musulmán para que se ejecute una masacre.

Algunos comunistas creen que el terrorismo islámico se atribuye a la pobreza, pero esa afirmación no se corresponde con los hechos. Entre más musulmanes tenga un país, la tasa de terrorismo tiene a ser más alta, incluso cuando se corrigen las diferencias estadísticas concernientes a las diferencias en riqueza por países.
Otros comunistas piensan que el terrorismo no es un problema musulmán sino un problema africano o árabe. Esto tampoco es verdad. Si restringes la muestra a naciones de una sola región encontrarás que el Islam sigue siendo vinculado con actividades terroristas. Dicho de otra manera: Incluso en sólo países africanos o árabes, entre más musulmanes haya en ese país, más índices de terrorismo habrá.

A veces, los comunistas y liberales la izquierda se hacen la vista gorda ante el alarmante hecho de lo que la estadística y la proporcionalidad y señalan a los blancos como autores materiales de más actos de terrorismo en Estados Unidos que los Musulmanes. Esta afirmación es verdadera, pero también es un sinsentido porque los musulmanes son menos del 5% de la población.

Tomemos un ejemplo de la cotidianidad: Suponga que usted está con 5 de sus amigos en un restaurant y ordenan una ración de 12 tequeños, uno de sus amigos es un rolitranco de glotón y se come 5 tequeños, mientras que todos los demás se comen menos de dos.
¿Que pensaría usted si el glotón que se comió los cinco tequeños, cuando le reclamen por su gula, diga que la mayoría de los que comieron tequeños no son glotones y es injusto dejarlo a él por fuera?
¿Usted se comería ese cuento?
¿Verdad que no?
Se tendría que ser muy ingenuo o alarmantemente estúpido para aceptar este tipo de retórica y razonamiento, y sin embargo esto es exactamente lo que hace la prensa comunista cuando les toca reportar sobre ataques terroristas islámicos, empiezan diciendo: “Los islamistas radicales son una minoría”.

Si revisamos todos los ataques terroristas y potenciales ataques entre 1980 y 2005 encontramos que escasamente 6% de ellos fueron cometidos por musulmanes. Durante este período, los musulmanes eran cerca del 0.45% de la población de EEUU, lo cual implica que los musulmanes son 13 veces más proclives que los no-musulmanes de cometer un atentado terrorista.

Si miramos las cifras de personas asesinadas por terrorismo, los números se vuelven incluso más perturbadores: Si empiezas a contar las muertes después del once de septiembre, la mayoría de los asesinados en Estados Unidos fueron asesinados por musulmanes, y si incluyes las víctimas de los atentados del World Trade Center y el Pentágono, te topas con el hecho de que por cada americano asesinado por un terrorista de ultraderecha, 62 americanos son asesinados por musulmanes.

Los inmigrantes terroristas musulmanes traen tanto terrorismo como criminalidad consigo, y eso puede ser visto en todos los confines del mundo.
La data que se maneja con respecto al crimen en las naciones Europeas como Francia y Reino Unido (véase también), Dinamarca, Noruega muestran que los musulmanes son mucho más proclives de convertirse en criminales que aquellos que no lo son.

Así que haciendo una generalización: Los musulmanes son violentos y las víctimas de su violencia no son elegidas al azar.
El hecho de que este ataque terrorista haya ocurrido en una discoteca gay no es sorprendente. El 80% de los musulmanes considera que la homosexualidad es moralmente incorrecta. El Islam es una ideología extremista y anti-liberal.
Algunos reconocemos a la población inmigrante musulmana como una extremadamente problemática con respecto al crimen, ideología política y terrorismo, pero creen que esos problemas sólo durarán poco tiempo porque las generaciones futuras de musulmanes se habrán asimilado a la cultura occidental. Esto quizá sea esperanzador pero desafortunadamente la evidencia demuestra que es una afirmación falsa. Los reportes indican que los musulmanes más radicales no son viejos sino  jóvenes, generalmente de segunda o tercera generación, los que tienden a simpatizar con las versiones más radicales del Islam: Para la muestra un botón: Tamerlan y Dzhokhar Tsarnaev, los hermanos que planificaron el bombardeo del maratón de Boston no pasaban de la tercera década de vida.
Estudios hechos en Alemania, Noruega y Dinamarca revelan que musulmanes jóvenes, en su mayoría de segunda generación cometen más crímenes que sus pares de mayor edad y los musulmanes extranjeros.
Así que, la hipótesis de que si les damos la oportunidad a estos invasores de asimilarse desaparecerá la barbarie es completamente falsa. Los descendientes de musulmanes en poblaciones inmigrantes radicadas en Occidente no sólo son más extremistas, radicales, sino que son más peligrosos.
Ante tales hechos, no es sorprendente que la masacre de Orlando la haya perpetrado un inmigrante musulmán de segunda generación.
Los inmigrantes musulmanes traen consigo su cultura islámica, terrorismo, anti-liberalismo, y violencia. Todos los cuales son baluartes de la cultura islámica.
Estos invasores hacen que Occidente sea un lugar menos seguro.

Algunos periodistas, políticos y gente que realmente no está muy enterada del asunto porque simplemente repiten como coritos lo que la prensa comunista les dice, le atribuyen este tipo de atrocidades a la laxitud de las leyes con respecto al porte y tenencia de armas y municiones. Eso no es cierto. El terrorismo islámico valga la redundancia es un fenómeno global. Ocurre en EEUU, Israel, Francia, Reino Unido, Kenia, Libia, España, etc. Y tiende ocurrir en lugares que le prohíben a los ciudadanos honestos tener armas. Ocurre en zonas donde no se permite el porte de armas y ocurre en países cuya legislatura en materia de armamento es laxa.

A los terroristas y criminales no les preocupa estar cumpliendo con las leyes cuando de matar, torturar, mutilar, violar y destruir se trata, todo terrorista que esté ideológicamente determinado a asesinar a otro ser humano podrá, de una manera u otra hacerse con un arma para lograr sus objetivos.
Suponga usted, que en un país hay muchos robos a mano armada en el transporte público y los legisladores deciden imponer una Ley de Desarme y obligan a los transportistas públicos a colocar letreros que digan que no se permite portar armas en esos vehículos.
¿De verdad hemos de creer que un delincuente cuando se monte en el autobús dispuesto a robar lea el cartel y desista de sus intenciones criminales?
¿Verdad que no?
Sin embargo esta es la retórica y narrativa que la gente de la prensa comunista y su agenda política le impone a la colectividad.

Las leyes de control de armas puede que detengan crímenes pasionales al hacer menos posible que gente común y corriente tenga armas. Ese es un debate que habría que hacer. Pero no hay forma alguna de afirmar que las leyes de control de armas habrían de detener un ataque terrorista suicida planificado.

Si usted tiene este tipo de discusión con un izquierdista y la lleva hasta éste punto, usted encontraría que ellos tratarían de cambiar el tema de la discusión de terrorismo políticamente motivado a tiroteos en general. Y seguramente le dirán que la mayoría de los asesinos en serie son hombres blancos y que por ello está justificado que dejemos que entren islamistas a nuestro país.
Obviando el hecho de que se nos busca hacer cambiar de tema, esto es meramente una mentira que va en la narrativa propagandística de los medios en contra de los blancos. Los blancos están menos involucrados en tiroteos y asesinatos en serie que aquellos que no son blancos.
Esto sorprendería a más de uno ya que la prensa se concentra en reportar los crímenes que cometen los blancos. Sin embargo la forma en la que presentan este tipo de historias está sesgada y no es una representación clara de las estadísticas criminales.

En años recientes hemos visto como los musulmanes están involucrados en crímenes horribles en occidente: Redes de pedofilia en Rotherham, violaciones en masa en Colonia, Alemania, Bombardeos en Boston y Moleenbeek, masacres en París, y ahora le tocó a Orlando, Florida.
Este tipo de cosas no se la debemos a nadie. Sacrificar las vidas de Occidentales en nombre de la tolerancia del Islam y el ser políticamente correctos es algo despreciable. Independientemente de lo que yo piense de los procederes políticos del colectivo homosexual, a esa gente que estaba bailando en esa discoteca no debieron haberla matado. Las próximas víctimas del atentado islámico que habrá en algún futuro no lejano tampoco merecerán morir. Mientras que nada podemos hacer por los que ya murieron excepto rezar por que descansen en paz y ofrecer nuestras condolencias a los familiares de las víctimas. Podemos proteger a las víctimas del próximo ataque terrorista al ponerle un fin a la inmigración musulmana, podemos expulsar a los refugiados, podemos dejar de mendigar bendiciones y entendimiento con los izquierdistas, debemos acabar con la corrección política y la tolerancia hacia aquellos que buscan lastimarnos.
Este tipo de cosas no se tratan de tolerancia, amor y paz sino de quién fija las normas de dominación cultural de los espacios cívicos. Y si no son las arquitectura de las Instituciones tradicionales de las sociedades Europeas será la arquitectura de las sociedades musulmanes atrasadas.

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