¿Qué queremos los hombres de las mujeres?

Hoy en Uniendo Puntos respondo una gran pregunta.

 

El hombre es protector, proveedor, guerrero, esposo y amante.

Deseamos recompensas emocionales, amistad, juegos, sexo, afecto, que nos cuiden, que formen un hogar, que nos den de comer, que nos provean con familia (una tribu propia), seguridad a largo plazo.

Los hombres acumulamos mucho más daño a lo largo de nuestra vida.

A nosotros no nos importa otra cosa sino el sexo hasta el momento en el que nos casamos, y después de eso nos importan muchas otras cosas más.
Las mujeres pueden llevar listas de miles de cosas en el pasado cercano y el presente.
Los hombres no funcionamos de esa manera. Nosotros los hombres llevamos una lista de seguimiento de ciertas cosas y con cierta distancia y a futuro. Esta es la diferencia entre hombres y mujeres.

Los hombres nos especializamos y las mujeres generalizan.
Nosotros pensamos a manera de gaveta en un gavetero.
Una gaveta abierta a la vez.
Las mujeres son capaces de pensar virtualmente en forma de interrupciones incontrolables.

La mujer considera al cuidado emocional del hombre como una especie de “trabajo” o “costo” pero un hombre ve todo lo que hace distinto a vivir con algunos hombres en una cueva, a irse de cacería, y jugar con herramientas para obtener afecto, cuidado, sexo y el estatus social que otros hombres exigen de él a cambio de depositar en él su confianza.

Los hombres están al tanto que la vasta mayoría de ellos son desechables desde el punto de vista evolutivo, caso contrario ocurre con las mujeres.
Estamos al tanto de que si conducimos experimentos que vayan en contra de la realidad, las mujeres nos seleccionan para afecto del tipo sexual.

La reproducción depende de nuestro éxito como individuos de una manada. Los hombres estamos al tanto de nuestras oportunidades reales – y que la mayoría de nosotros no somos tan buenos. Estamos al tanto de que el costo de la especialización significa que los hombres varían mucho más en habilidad y capacidad de ser deseados que las mujeres.
Eso significa que muchos de nosotros debemos arriesgarnos de forma extraordinaria  y acumular daño celular para obtener acceso a cualquier mujer, para podernos reproducir y para que nos cuiden.

La testosterona que nos hace diferentes mata a todos los hombres eventualmente. Es un veneno mágico. Un intercambio faustino con el diablo. Nosotros maduramos más lentamente, llegamos a nuestro pico después, acumulamos más daño y morimos más pronto. Nosotros estamos al tanto de esto. Por esta razón buscamos cuidarnos mucho después de cumplir cuarenta años.

Por estas razones los hombres buscan producir un orden meritocrático más diverso con tantas oportunidades para demostrar éxito al escalar la cúspide de la dominación jerárquica lo más posible.
Esta es la razón por al cual la diversidad incrementa las tasas de crimen, de violencia y de tensiones políticas: los grupos son demostrablemente mejores y peores al escalar las cúspides de la dominación jerárquica en el mundo moderno. Mientras tengamos mayor riqueza, nos es más difícil ganar suficiente para mantener a una mujer y a sus hijos a cambio de sexo y afecto.

Los hombres queremos que las mujeres nos expliquen el mundo de las emociones a nosotros. Que nos expliquen las preocupaciones de otros a nosotros. Que nos den ideas de dónde y a dónde no aplicar nuestros distintos tipos de “fuerza”.

Buscamos reconocimiento de que nuestra necesidad sexual es física, en la misma magnitud y escala de la necesidad femenina de tener seguridad.

Buscamos que entiendan que estar “recordándonos las cosas” es fastidiarnos, y que fastidiarnos ha evolucionado de forma tal que las mujeres pueden entrenar a los niños. Cada vez que le recuerdas a un hombre algo, es el equivalente de decirle a una mujer “que está muy gorda para usar ese vestido”. Esto siempre es así.
Los hombres sufrimos los insultos más fácilmente que las mujeres. Pero los insultos siguen siendo insultos y siguen siendo igual de destructivos todo el tiempo.
A los hombres no se les entrena “recordándoles las cosas”.
A los hombre se les entrena con recompensas.

No es que no nos importe, no es que no podamos ver las cosas de la misma manera que las mujeres. De la misma forma que las mujeres (aunque no les guste reconocerlo o admitirlo) son ciegas a lo que nosotros vemos: A la política como un sustituto de violencia con otros hombres, para que nuestros genes puedan sobrevivir en el futuro en mejores condiciones que las del presente.

Mujeres: pensad en todas las cosas pequeñas que puedes hacer para hacer que tu hombre sea exitoso. Los hombres somos como los perros que traerán una pelota que les tires hasta que nos caigamos muertos. Pero al igual que los lobos, respondemos violentamente a órdenes o a la culpa.

Los hombres no somos sustitutos ni reemplazos de las mejores amigas de las mujeres, no ayudamos a crear nidos, no somos hijas de mayor edad, ni somos madres ni hermanas. Los hombres somos hombres. Los hombres competimos con otros hombres para obtener el estatus necesario para hacernos atractivos a otras mujeres, que nos cuidan a cambio de proveerles y trabajo.

Los hombres queremos que las mujeres limiten severamente sus urgencias de crear un nido a aquellas cosas que sean productivas y no que consuman recursos.
El consumismo femenino es una forma distinta de alcoholismo. Limita el juego de tu hombre a aquello que te provea con ganancias para él y su familia. Todo lo demás es extender su infancia. Haced lo mismo para los hijos varones que tengáis.

Hacer que los niños se queden sentados y quietos como niñitas les provoca un daño cerebral irreversible. Hacer de los niños seres tímidos y poco agresivos tiene el mismo efecto. Los hombres competimos por dominación jerárquica. Las mujeres se hacen la vida más fácil con la crianza al hacer que los niños se comporten de la manera anteriormente descrita. Tienen a un niño dócil, pero es un lisiado de por vida.

¿Que clase de hombre quieren criar las mujeres modernas?
¿Un tipo que vive sentado en su sofá jugando videojuegos, masturbándose de forma compulsiva con (((pornografía))) y viendo televisión? Si tienes un hombre así, la culpa es de la madre. Su esposa le culpará por lo mismo. Y después de cuatro generaciones tus genes se habrán dispersado y habrán desaparecido. ¿Por que? Porque los hombres fuertes derrotamos a los débiles, y los hombres débiles son producto de las mujeres débiles.

Las exigencias a los hombres que son buenas: Si duermes, te dan de comer, te visten y te folla una buena mujer. Necesitas ser fuerte, hacer buen ejercicio, competir y cooperar con otros hombres, y producir bienes a largo plazo para la familia. Fin de la historia.

Las mujeres se han apropiado de los trabajos “fáciles” en la sociedad al llevar a los hombres a roles de competencia más elevados, en donde es más dificil “integrarse” al equipo y es más difícil para que los hombres que evolucionaron para especializarse se integren a otros equipos.

Esto quiere decir que hay menos oportunidades para que los hombres sean exitosos.

Ya no trabajamos en grupos que en donde nos aseguramos el uno al otro como lo hicieron los obreros de antes, los artesanos, en aquellas villas, compañías, gremios y ejércitos. Cada hombre ahora es más vulnerable que antes, y está menos “asegurado” por otros hombres. Su estrés emocional es alto pero no puede entender el por qué.

Así que ¿Que significan estas cosas? Significan que los hombres deben sentir que no pueden fallar y caer en la jerarquía de la dominación y perder su capacidad de obtener cariño, sexo y cuidado por parte de una o varias mujeres.

Generalmente hablando, cuando hay un excedente de hombres que se sienten así, las civilizaciones pasan por guerras civiles y colapsándose. Porque se requiere de un porcentaje muy ínfimo de hombres que estén dispuestos a alterar el orden establecido para derrocarlo.

Los hombres evolucionamos para escalar una escala de dominación jerárquica y las mujeres evolucionaron par asentirse atraídas al punto más alto de esa jerarquía para que puedan obtener control sobre la reproducción, provisión y entretenimiento por parte del hombre con el que están.
Poco tiene que ver el amor con todo esto.

Los hombres somos criaturas absurdamente sencillas. Simplemente no podemos ver, escuchar, oler, intuir, sentir o pensar todas las sutilezas sobre los humanos que las mujeres si pueden, así que tenemos más tiempo para dedicarle al aprender cómo funciona el mundo físico y hacemos del mundo, un mundo de hombres, nos especializamos, y competimos por nuestra capacidad de entendimiento y uso del mismo.

Coquetear: La contrarrevolución sexual

La izquierda es el establishment más anti-erótico, puritánico y moralista que jamás haya existido.

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La derecha es la nueva contracultura, ya llevo tiempo diciéndolo. Esto implica que hay una guerra metapolítica y cultural que eso trae consigo. En tiempos en los cuales el matrimonio y la familia tradicional fueron derrumbados por los cánones de la liberación sexual, poco habla la derecha sobre un tema al cual todos somos afines.
El sexo y nuestra sexualidad.

Tener relaciones sexuales responsables, sanas y consensuales con una pareja estable forma parte de la salud integral de cualquier hombre y mujer. 

Independientemente de que se practique, por razones religiosas o las que sea la abstinencia sexual hasta el matrimonio, es menester saber y conocer sobre algo de educación sexual y sexualidad.
De igual manera, si se ejerce una sexualidad previa al matrimonio, institución desarrollada por la civilización para proteger y perpetuar a la especie, es importante tener conocimientos de educación sexual y sexualidad.

La izquierda puede que sea muy libertina, después de todo fueron ellos los que hicieron de la sexualidad un espectáculo que ha degenerado por completo y ha levantado en ellos cierta doble moral puritánica sin parangón, toda vez que crearon el mito de que la derecha es mala cama, mojigata, y inepta.

La cultura pop apropiada por la izquierda ha masificado la idea de que ser de derecha implica una ineptitud en lo que a la sexualidad respecta.

Es falsa la idea de que la derecha en lo que lo sexual se refiere carece de imaginación y erotismo, las prácticas sexuales en seres humanos, parafilias, fetiches y afines no ven distinción política, lo que varía en la esfera de la sexualidad entre derecha e izquierda no es si unos prefieren la posición del misionero y otros prefieren la posición del perrito.
Lo que varía es la capacidad de unos de hacer del comportamiento sexual humano un espectáculo con respecto a quienes no lo hacen tan frecuentemente.

En la telenovela de ABC Desperate Housewives, el personaje de Bree Van de Kamp es un ama de casa conservadora de collar de perlas y cuello de tortuga, incapaz de usar escotes, que pasa penurias en su vida sexual porque tiene un marido que le gusta el sadomasoquismo y a ella no y por ello su relación matrimonial comienza a fenecer.
El personaje de Bree enviuda y ella se consigue una nueva pareja, a la que en un momento de conversación sobre sexo oral, ella le contesta “Yo no hago eso porque soy repubblicana”. Evidentemente los escritores de ese show querían hacer de ese personaje un estereotipo exagerado de la mujer ama de casa republicana en lo que al sexo se refiere. Pero se pasaron de la raya e hicieron de ese personaje en su arco narrativo algo distinto. Si hubiesen querido ser chistosos, Bree le hubiese contestado a su novio cuando le pide sexo oral “Oye yo soy republicana, déjame hacerte un striptease primero”.

La cultura pop (((liberal))) le ha hecho creer a la gente que la gente de derecha tampoco es atractiva, que la idea de irse a la cama con un “facha” es acostarse con una persona que no es atractiva.

¡¿De dónde surge la perversa idea que urge a los izquierdistas de robarle la sexualidad a todos los de la derecha?! ¿Por que ha funcionado?

Ha funcionado porque se busca asociar la política con el sexo.
El debate de leyes sobre decencia pública fue ganado por la izquierda cuando mujeres en topless (algunas muy atractivas) quemaron sus sostenes en los años sesenta, pero eso nada tiene que ver con el hecho de que la izquierda se haya convertido en el árbitro que guía la moralidad en lo que a sexo se refiere.

Cuando se pretende enlazar el argumento de que el sexo y política van de la mano se asocia el hecho de que algunos ñángaras quieren aprobar políticas de control de natalidad subsidiadas por el estado y vincularlo con la preferencia de una pareja a tener sexo en la sala de su casa con unas copas de vino encima.

Poco tiene que ver lo uno con lo otro cuando en cuanto a comportamiento sexual se refiere.

Si bien la derecha ha sido apoyada por grupos religiosos de toda índole que en su doctrina tienen ciertas reglas con respecto a la actividad y ejercicio de la sexualidad. La izquierda ha fijado el tono de dominación cultural en lo que lo sexual se refiere en espacios cívicos.

  •  En ciertas partes del mundo, en los parques públicos se pueden hacer y grabar orgías sadomasoquistas con el permiso de un concejal.
  • Políticos de izquierda han criticado a las mujeres que dan lactancia materna en público.

Otro aspecto en el cual la izquierda tiene un nivel de hipocresía dantesca en lo que a sexo se refiere es el de criticar cual puritanos a la derecha si exhiben cualquier tipo de conducta que ellos aprobarían en alguien que milita en sus filas.

Si un parlamentario conservador es visto saliendo de un hotel se le atacará.
Si una mujer conservadora quiere comprarse una ropa interior sexy para su marido se le criticará.
Si una pareja conservadora visita un sex shop para comprar lubricante y se topa con otra pareja (((liberal))), les harán el comentario de rigor: “¿Que haces tu por aquí?”.

Hay ciertas cosas que la izquierda no sabe hacer, y una de ellas es saber callarse la maldita boca.
Imaginen a una pareja que tras una noche divertida en la discoteca, bailando, con un par de copas encima y las hormonas alborotadas deciden irse a la cama, mientras el hombre con su erección se las ingenia para abrir el envoltorio del preservativo, la mujer le critica al hombre que la marca de condones que usa “no tiene prácticas a favor del medio ambiente en lo que responsabilidad social empresarial se refiere”. Eso pasa. 
¿Y que pasa después?
Que el hombre pierde la erección, y no hay sexo. Hay una pelea innecesaria por algo que no valía la pena discutir en su momento.
Lectores en ciertas partes de la geografía hispanoparlante se pueden extrañar o sentirse identificados con este tipo de cosas, pero son anécdotas que ocurren.

Los hombres de derecha tienen que aprender a valorar su masculinidad. El coqueteo, los piropos, ceder tu asiento o abrir la puerta no son varas patriarcales de dominación y acoso sexual.
Aprender a saber conquistar a una mujer, saber hablarle y atender sus necesidades es la forma de rebelión que tenemos los hombres en el sistema de castas implantados por el feminismo.
Hay muchas mujeres hoy en día que han sido adoctrinadas por la cultura pop de izquierdas y se convierten sin saberlo en mujeres tóxicas que espantan a los hombres que tengan interés en ellas. Incluso las mujeres que buscan una relación “tradicional”, no están dispuestas a hacer lo necesario para tener una relación con un hombre bueno.
Hay mujeres que simplemente no están dispuestas a comportarse como damas, estar en forma, y no detonar las relaciones que tienen por trivialidades.

Coquetear y cortejar a una mujer es algo que los hombres aprenden a hacer por ensayo y error. Y lo aprenden para satisfacer sus necesidades primarias de compañía, sexo y en última instancia relaciones de pareja y una vida familiar.

Es por eso que el cortejo es la mejor herramienta de la contrarrevolución sexual.

El cortejo le permite a los hombres reclamar su poderío sexual en un mundo inmerso en la misandría, porque castiga a las mujeres que se comportan de manera inadecuada en lo sexual y le permite al hombre buscar en sí y en su pareja lugares comunes e intereses propios.
El cortejo es una fuerza desestabilizadora del sistema social feminista. Le permite a los hombres liberarse de ese gulag ideológico en el cual la mujer es algo que debe ser puesto en un pedestal y que por estar allí merecen subsidios y prebendas de toda índole, que traen como consecuencia hombres castrados, despojados de su masculinidad, sentimientos e incapaces de acercarse a una mujer atractiva y arriesgarse a cortejarla porque se crean la idea de que “yo no estoy al nivel de ella”.

Decían decir que lo cortés no quita lo valiente.

Tratar bien a una mujer es una habilidad que se aprende, pero el cortejo es cool, es chic, y a las chicas les encanta. Los hombres deben ser fuertes, deben aprender a mejorarnos en todos los aspectos, incluso el ideológico y el psicológico para poder discernir entre una güircha que te va a dejar odiándote a ti mismo o una mujer que te va a ayudar a crecer en todos los aspectos de tu vida.

Mientras los hombres fuertes de derecha promovemos la excelencia y distinción, el feminismo promueve la igualdad.
Basta con leer websites y revistas dedicados a hombres, y encontrarás tips de cómo mejorar tu rutina de ejercicios, como mejorar tu imagen, recomendaciones para actualizar tu guardarropa, gadgets y tecnología.
Si ves websites y lees revistas feministas te encontrarás con ideas para que las mujeres manipulen a los hombres usando el sexo como un arma (los artículos de sexo de cosmopolitan son un buen ejemplo), con material que promueve la promiscuidad, y la obesidad.

En el desierto intelectual que son los medios, que surjan artículos sobre como coquetear por mensaje de texto no sorprende en lo absoluto. 
Los movimientos de derecha disidente aprobarían el concepto de que coquetear no choca ni con el tradicionalismo ni con la ciencia. Coquetear incluso es una forma de mostrar desprecio por la forma en la que algunos grupos religiosos ponen en pedestales mentales a las mujeres haciéndoles creer que son unas princesas cuando en realidad son unas malcriadas.

Un hombre que sabe coquetear es un hombre que entiende que las mujeres son voraces sexualmente en su propia manera de ser y que dicha voracidad deriva directamente de su valor social en lo sexual.
Muchas de las creencias conservadoras sobre caballerosidad y mujeres virtuosas sólo tienen cabida en un contexto social que acepte y privilegie a un orden jerárquico, patriarcal y desigual que promueva la cultura, la estética, la belleza, y la familia.

Los impulsos de selección sexual, competencia y atracción están profundamente arraigados en el subconsciente de la especie humana. Las mal llamadas “construcciones sociales” que premian la virginidad, la belleza femenina, o la voluntad de los hombres de sacrificarnos por nuestras mujeres están arraigadas en realidades biológicas y empíricas, no en misticismos religiosos.

Lo que define a la derecha actual es que ésta es capaz de comprender que las realidades objetivas se reflejan dentro de la mitología y prácticas antiguas.
Las enseñanzas tradicionales de hace miles de años son más aplicables a la sociedad (((moderna))) que lo que una lesbiana feminista con un PhD en estudios de la mujer pueda enseñarnos a los hombres sobre nuestros “privilegios”.

Como docente universitario tiendo a tener mucha cautela con profesores de izquierdas, particularmente esos que dan clases en carreras de las (((pseudociencias sociales))), porque ellos acusan a la tradición de retrógrada y anacrónica, se burlan de creencias religiosas toda vez que profesan creencias aun más absurdas (y menos empíricamente sustentadas) sobre temas como igualdad racial y de género.

Cuando los hombres heterosexuales comprendan que coquetear con una mujer es rompiendo el canon izquierdista de que todos los hombres son unos violadores patriarcales opresores en potencia. Las cosas cambiarán para la sociedad, habrán mujeres de mucha mejor calidad que la güircha estereotipo.  Hombres y mujeres aprenderán que la biodiversidad humana, la tradición y el realismo racial son baluartes de la identidad cultural.

Este reto no sólamente es ideológico. Es un político porque así lo quiso la izquierda.
Puede que no te interese la política, pero tu le interesas a la política.
La política es la filosofía llevada a términos prácticos.
Cuando la izquierda hizo del coqueteo, que es un asunto personal algo político, el desafío es superar esa barrera.
La izquierda hizo un drama político: Si un hombre se acerca a hablarle a una mujer en un bar, discoteca, plaza, cafetería, pasillo y oficina es considerado un acto político ofensivo, un crimen de odio, una violación.
La izquierda quiere hacerle creer a los hombres que reconocer el deseo de acercarse con caballerosidad y respeto a una mujer que les parezca atractiva usando conocimiento, y habilidades sociales es inmoral.

La izquierda es tan establishment, que considera que coquetear es algo subversivo que tiene que ser castigado. Así de trastornados están esos individuos.

La solución a la servidumbre sexual a la cual hemos sido reducidos los hombres es reconocer que la primera la mentira es la de la igualdad. -Especialmente en la cama.
Si hay quienes se quieren convertirse a si mismos y a sus cuerpos en un producto, hay que tratarles como tal, sacarles provecho y usar aquello que funcione.

Hombres y mujeres pueden sacar provecho de la tradición.
La igualdad es un engaño.
Busca siempre la excelencia en tu pareja, busca la distinción, busca y encontrarás en este erial misándrico que el feminismo creó a ese alguien especial que te haga erizar el pelo, que te corte la respiración, y que te haga sentir mariposas en el estómago. Tómala, hazla tuya, se apasionado, ten sexo responsable y salvaje. Hombres y mujeres juntos como amigos, amantes y eventualmente marido y mujer pueden ayudar a reformar esta maltrecha humanidad y crear algo que valga la pena preservar, y esta cultura sexual actual de la izquierda no es algo que merezca seguir siendo vigente.

La mujer de derecha

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Esta mujer sería considerada por el canon (((liberal))) como oprimida, ignorante e incapaz. Ser ama de casa es igual de dignificante que cualquier otra profesión.

Para nadie es secreto que históricamente los hombres hemos acumulado inteligencia, empuje, deseo, orgullo, ira y creatividad para dirigir y conquistar, toa vez que las mujeres han sido empáticas con nuestras causas cual actrices de reparte que nos proveen de servicios biológicos vitales.
Es bien sabido que desde un punto de vista biológico, las mujeres son reproductivamente más valiosas que los hombres, mientras un hombre produce millones de espermatozoides a diario, la mujer requiere de 28 días para producir un óvulo viable para la fecundación y nueve meses para engendrar un ser humano. Es por eso que cuando el barco se hunde, las mujeres y los niños son los primeros en abordar el bote salvavidas
Este modelo reproductivo funciona, y ha funcionado desde los albores de la humanidad.

Las mujeres existen a nuestro alrededor como nuestras madres, hermanas, hijas, esposas y amigas, en esos aspectos somos iguales, los hombres existimos como padres, hermanos, hijos, esposos y amigos. En lo que respecta a pelear guerras , las mujres son tan incapaces como lo son los hombres de concebir un hijo y parirlo. Los sexos se complementan el uno al otro. Así ha sido y así siempre será si queremos que la especie humana se perpetúe.

Existe un tremendo valor en toda mujer que se dedique a criar muchos niños felices, sanos, emocionalmente estables en un hogar bien atendido, la mujer ha podido combinar este tipo de trabajo con oportunidades de carrera y las que han decidido ser amas de casa exclusivamente han sido vilipendiadas y atacadas de forma espantosa por un colectivo de feministas feas, gordas, lesbianas e incapaces de poder tener un perro que les ladre para que se reproduzcan.

Lo que hace que una mujer sea cariñosa y entregada a su hogar, también la puede volver loca. El sexo femenino instintivamente busca estabilidad pero también puede ser irracional en dicha búsqueda. (((Hollywood))) nos ha dado ejemplos de mujeres que se quedan en casa a cuidar a sus hijos y atender un hogar que son perfectas psicópatas: Nancy Botwin y Celia Hodes en Weeds, Lynette y Bree en Desperate Housewives, son claros ejemplos de ello.
Esas características ligadas a las emociones pueden facilitar la crianza de niñas y niños blancos y precioso, pero también como seres en sociedad, esos valores que se aprenden en el hogar pueden estar en conflicto con cierto (((demográfico))) y sus procederes.

Tanto hombres como mujeres de derecha hemos desarrollado habilidades sociales para hacernos caso omiso de las críticas de la izquierda y hemos puesto nuestro nombre en alto a la hora de defender las normas de conducción de los individuos en los espacios cívicos que habitamos.
Que a un matrimonio blanco que cuida a sus hijos y los protege de la barbarie postmodernista lo llamen “nazi” y “racista” no es ningún insulto, más bien se ha vuelto una nueva forma de halago.
Si a ver vamos, los alemanes de hace 100 años valoraban el matrimonio, fomentaban que los matrimonios tuvieran muchos hijos y confiaban en la mujer para su crianza acorde a una serie de valores, creencias, aptitudes y actitudes, de la misma manera que lo ha hecho otro (((demográfico))) que cuida a sus mujeres de bárbaros, fomenta su natalidad, y tienen hasta su propio etnoestado.

-Los blancos queremos y somos merecedores de los mismos privilegios que ese (((demográfico)))-

Hay muchas mujeres que leen este blog, lo comparten con sus maridos y me preguntan por que exalto la masculinidad. La respuesta es sencilla, nuestra sociedad es ginocéntrica, mientras el feminismo cuenta con financiación estatal, un comité de Naciones Unidas, campañas en redes sociales, prensa y medios, yo soy un pendejo con un blog.
Pero la feminidad para la derecha es extremadamente valiosa, a lo largo del tiempo que llevo escribiendo le he dicho a las mujeres que deben tener algo más que silicón en el pecho y que deben ser responsables de sus acciones, que la razón por la cual hay malos hombres en el mundo es porque también esos hombres fueron criados por mujeres terribles.

Los hombres griegos y romanos fueron capaces de sentar las bases de la civilización occidental y lo lograron acompañados de mujeres de igual calidad.

Las feministas pueden llenarse la boca de mentiras como una brecha salarial que no existe, dejarse crecer su hírsuto vello corporal, exigir abortos y control de natalidad financiado por el estado. Pero el verdadero núcleo y ethos de la mujer es la necesidad de estabilidad.
Y si se acepta a la derecha como una cosmovisión, en el canon de (((ideas actuales))), esa propuesta se considera misógina, machista, retrógrada y cavernícola.

Si la derecha rechaza la modernidad y el orden existente, el camino a seguir por la familia de derecha es bastante incierto. Requiere el compromiso del hombre y de la mujer al ver el ambiente que les rodea con los anteojos de la claridad propietarista, aun cuando el ambiente sea sucio, mugriento, repleto de üntermenschen, chavismo, güirchas y reguetón.

Resulta terrible el darse cuenta de que nuestra raza, nuestra tribu, nuestros apellidos, nuestro patrimonio, cultura y Nación están siendo desarticulados poco a poco y saber que es imposible hacerse la vista gorda una vez que se tiene conocimiento de esta realidad es aun más aterrador.
Nos destruye la diversidad, nos destruye el refugees welcome, nos destruyen y nos violan a nuestras mujeres los inmigrantes, nos destruye el marxismo cultural, nos destruye el multiculturalismo.

Es vergonzoso saber que detrás de lo que nos ocurre bien sea en Venezuela como en el resto de Occidente hay un (((Orden Mundial))) que es capaz de erradicarnos tan sencillo como les es darnos trabajo.

Para las mujeres, este camino hacia adelante es incluso más preocupante que para los hombres, porque serán objeto de vilipendios, sospecha, y pueden quedar como sometidas, con la idiosincrasia particular de ser racista cuando simplemente exhiben su femenina personalidad.

Las madres, sobre todo las blancas, son objetivos de grupos de presión política de la misma manera que los negros, los mestizos, los retrasados mentales, los putos, y cuanto otro demográfico minoritaria haya para que voten a los partidos de izquierda. O votan a la izquierda, o serán marginadas por un patriarcado que no se preocupa por ustedes, es el mensaje tácito que buscan darle a las mujeres los grupos políticos progres que dicen preocuparse por ellas.
Los partidos políticos que abrazan el feminismo y la izquierda claman tener un mayor nivel moral de tolerancia, respeto e igualdad…hasta que estás en desacuerdo con sus hegemónicas propuestas.

Los riesgos para un hombre de declararse de derecha en países ocupados por ciertos (((demográficos))) son meramente financieros. Hay hombres que pierden su trabajo por leer blogs como este, hacer tuits con la caricatura de un sapo, por preferir tener relaciones sexuales con una mujer blanca antes que una negra o por decir que les cae bien Donald Trump, Marine Le Pen, Nigel Farage y Gert Wilders.
Pero para una mujer que la identifiquen con la derecha implica que podría ser condenada al ostracismo social. Será tildada de sometida, maltratada por su marido, ignorante y manipulada por el patriarcado.
Conociendo los procederes de rebaño del sexo femenino, mandar al exilio a una implica para la mujer una severa afectación en la forma en la que puede criar a sus niños (sus hijos no podrán jugar con los hijos de las progres, no podrán compartir sus tareas, no les invitarán a los chamacos a los cumpleaños y piñatas, etc, etc.)
Todo eso tiene un impacto psicológico sobre la integridad de la mujer de derecha y de sus hijos a quienes ella busca proteger a como de lugar.

Una mujer blanca puede perder todo tipo de privilegios al decir que cruza la acera cuando ve a dos negros caminando hacia ella, cuando no quiere ser atendida por una negra en una tienda de cosméticos, o por no querer relacionarse con gente de color distinto al de su piel.
Las relaciones interpersonales de las mujeres forman una gran parte de su identidad. Si se refieren a una mujer como racista, traidora o una alfombra pisoteada por un hombre, eso afecta su psiquis y bienestar de una forma más dura emocionalmente que si un hombre abusador le golpeara.
Quizá la reacción femenina sea más débil que la de un hombre de derecha pero los que estamos en esta acera ideológica no gastamos pólvora en zamuros cuando otros demuestran debilidad o ineptitud, no nos nutrimos de la humillación de nuestros enemigos como lo hace la izquierda.
El estudio del comportamiento humano ha demostrado a lo largo de la historia que las mujeres prosperan si están inmersas en un sentido de comunidad, es perfectamente válido reconocer la amenaza de perder estatus social dentro de la comunidad donde te desenvuelves si estás a favor de una cruzada como la derecha alternativa.

Muy pocas mujeres han tenido el valor de alinearse de manera frontal con la derecha alternativa, muchas lo hacen de forma tangencial, lo vemos en sus likes a nuestros posts, a la forma en la que opinan, los sutiles comentarios que hacen en reuniones, y su comportamiento con respecto a los que somos vanguardia en este tipo de movimientos. Si bien los hombres podemos prosperar como lobos solitarios, las mujeres se marchitan en soledad.

La derecha alternativa no puede ser un club exclusivamente de caballeros

Las mujeres que nos rodean y nos acompañan sufren mucho si hacemos de este movimiento un club exclusivamente de machos alfa, porque mientras estamos combatiendo a las huestes del marxismo cultural, ellas sufren mucho a menos de que no se les de una manera significativa de participar en este tipo de movimientos. Apoyarlas para que aprendan nuestra jerga, que sepan el significado del triple paréntesis, que aprendan a trollear con caricaturas de ranas a quienes se nos oponen es un excelente comienzo para que ellas también junto a nosotros los hombres rescatemos a Occidente del (((Liberalismo))) que busca su destrucción. Esto dista bastante y diametralmente de todas formas de feminismo o de apoderar al sexo femenino y las mujeres de derecha deben entenderlo, procesarlo y hacerlo suyo.
Para nuestro movimiento, los números y la calidad de las ideas, palabras y pensamientos de cada uno de nuestros aliados importa.

Darle la espalda a las mujeres por ser naturalmente seres emocionales es temerario y es una ceguera política.

Es menester tener a nuestras mujeres de nuestro lado, tenerlas felices, ser buenos proveedores en lo amoroso, erótico, espiritual, material y paternal en caso de ser padres para criar hijos sanos y tener una familia que no se vaya a separar porque los hombres pasamos demasiado tiempo peleando ideológicamente con comunistas.

Las primeras embajadoras por el bienestar de los niños son las mujeres, entonces tiene todo el sentido del mundo unirlas ideológicamente a nuestra causa en roles tradicionales y naturales. El kinder, kirche, küche (niños, cocina e iglesia) de los alemanes de hace un siglo sigue vigente en muchos aspectos, el tradicionalismo es una contracultura que se opone a la señalización de la virtud de tener una fuerza laboral femenina frustrada por ser castigada por una sociedad ginocéntrica y misándrica que la chantajea moralmente por tener que elegir ser una mujer profesional y una esposa/ama de casa abnegada y dedicada a sus chamos. El canon actual de esta sociedad feminista y repleta de misandría chantajea a nuestras mujeres, las aleja de nuestros hijos y pone a estos últimos en el cuidado de abuelas, cachifas inmigrantes y la (((televisión))).

Si nuestros hijos y el futuro de nuestra raza son las inversiones más importantes que podemos hacer,  ¿no es más baratos criarlos con las ideas de la derecha alternativa con la influencia de ambas figuras parentales, o esperar a que sean adolescentes emocionalmente paralizados, incapaces de poder tener una buena relación social con su familia y entorno?

Cualquiera de nosotros que haya tenido que cruzar palabras con veinteañeros y milenials que apoyan a Barack Obama, Hillary Clinton, Leopoldo López, Primero Justicia y que son asiduos lectores de Breinguash, Panfleto Negro, Prodavinci, Time, Salon, Slate, The Atlantic y Caracas Chronicles podemos darnos cuenta que habría sido mejor enseñarles desde pequeños la realidad de las razas, la importancia de los valores de tu raza, cultura y Nación antes de que les diera un colapso nervioso, te marginen o te agredan por decirles cosas obvias como el hecho de que raza y crimen violento van de la mano.

La generación Baby Boomer cometió errores terribles, y uno de ellos fue permitirle a sus hijos elegir sus propios caminos, criarlos en hogares de cuidado infantil y guarderías, permitirles a sus maestros y profesores adoctrinarlos con un corpus de ideas (((liberales))), estudiar carreras que dependen del estado o que no tengan salida laboral en el sector privado, hacerles ignorar la realidad del color de su piel, tirar a la basura la importancia del legado de sus ancestros, su nación y su acervo cultural.
Toda vez que los Baby Boomers hicieron esto, otro (((demográfico))) reía e inculcaba a sus hijos el valor de su raza, de su genética, de su acervo cultural, de su Nación, de la importancia de su (((Etnoestado))), le dieron oportunidades educativas con salida laboral en el sector financiero y otras industrias muy influyentes, logrando solidificar su control.

En este movimiento caben todas las mujeres que estén dispuestas a rechazar la modernidad de la misma manera que lo hacemos los hombres, que acepten la masculinidad de la misma forma que los hombres enaltecemos y valoramos la feminidad.
La aceptación de los roles de género tradicionales no es algo retrógrado y cavernícola, ha funcionado, y funciona a lo largo de la historia porque es algo natural.
Si bien las ideas de derecha son ideas de distinción, exclusividad y discriminación, es razonable asumir que un movimiento como éste solo crecerá, se expandirá y habrá de evolucionar si le damos la oportunidad a mujeres excepcionales que provean ideas, produzcan niños sanos, los críen de forma correcta y ayuden a mantener la piscina genética de los blancos homogénea.

Las diferencias entre razas, clanes, tribu y naciones

El Problema:

Gran parte de los problemas sociales que enfrentamos tienen un asidero genético

La regresión constante de la calidad de los hombres por debajo de la media y las desviaciones estándar crean la necesidad para que existan presiones persistentes que mantengan una necesidad genética en los grupos humanos. Esto quiere decir que los grupos pueden perder calidad muy fácilmente en cualquier momento que permitan mezclarse entre sí o que haya un cambio en las tasas de reproducción dentro de los grupos.

La baja madurez sexual y alta tasa de reproducción de las clases y razas en Hispanoamérica y el Brasil ha generado aberraciones como los alarmantes índices de embarazo adolescente. Pese a que en Venezuela la cifra de embarazo adolescente no aparece en reportes (ver 1, 2, 3)   lo poco que queda de (((prensa))) en este expaís le cuenta a la sociedad y al mundo la realidad que es el común denominador para el continente: Venezuela es líder continental en tasa de embarazo precoz.

Valor:

Las clases sociales son y siempre han sido expresiones de características genéticas superiores y e inferiores.

Los hombres se pueden adaptar a cualquier circunstancia sin que tengan que mutar de forma evolutiva, pero debido a la simple frecuencia en la que se expresan los caracteres de una población estos fenómenos se dan en la forma que la naturaleza los requiere. Esto trae como consecuencia que el hombre sea altamente capaz de adaptarse como organismo. Nosotros nos adaptamos cuando aprendemos, por medio de normas sociales, y por tasas de reproducción entre clases. Porque las clases son y siempre han sido expresiones de características genéticas superior y e inferiores.

Especialización

Las diferencias entre razas tienen fundamentación endocrina

La exposición a testosterona prenatal ha tenido un impacto en la especialización de las razas ya que este fenómeno tiene influencia sobre comportamientos.

Tal parece que todos los hombres hemos estado involucrados en el proceso de erradicar a todos los competidores del Homo sapiens sapiens, y luego nos comenzamos a subdividir en razas.
Existen cuatro razas principales: Negroide, mongoloide, caucasoide: Europeo caucasoide (Del Norte, de los bosques y llanuras) , Iraní caucasoide (sureño, del desierto y las estepas)  y muchas otras sub-razas como las semitas (africano/iraní-caucasoide), dravinda y sinhalesa, todas las cuales tuvieron que experimentar de manera directa un proceso de especialización.

Las diferencias entre estas razas están descritas y son explicables desde un punto de vista endocrino, ya que los humanos “crecen” y los cambios endocrinos modifican las expresiones de ciertos caracteres (como la 2D:4D), comportamientos y apariencias entre las razas.

Es por ello que:

  • La mayoría de las diferencias entre razas del Homo sapiens sapiens tienen un basamento endocrinológico.
    • Un mayor o menor dimorfismo sexual
    • Una madurez sexual mayor o menor (agresividad/impulsividad)
    • Una rapidez de maduración sexual mayor o menor (agresividad/impulsividad)
      Los asiáticos tienes una baja madurez sexual, mayor esperanza de vida, baja testosterona, les siguen los blancos, y los negros.
      Lo inverso ocurre con los judíos, la exagerada masculinidad africana, la inmadurez sexual asiática, el alto dimorfismo sexual blanco y la madurez retardada del blanco.
    • Cuerpos más altos, musculosos, atractivos o más pequeños. Desarrollo de corteza cerebral mayor o menor.
    • El sexo femenino tiende a ser verbal/empático y el sexo masculino tiende a ser espacial/operacional, estas tendencias “crecen”, se desarrollan y se deben principalmente a la consecuencia del desarrollo intrauterino. Un cerebro masculino es el resultado del mismo a la exposición a la testosterona, y “crece” al desarrollar una serie de características. Es por ello que las diferencias endocrinas intrauterinas en familias pueden producir amplias variaciones de distintos caracteres en los seres humanos.
  • Algunos grupos han usado la redistribución reproductiva de la misma manera que se distribuyen los alimentos, el cuidado de los niños, mujeres y ancianos, el hogar y el techo.
    • Estos grupos han permitido dos tipos de comportamientos reproductivos: Matrimonios arreglados (con consecuencias mayoritariamente negativas) y los matrimonios por afinidad (con consecuencias mayoritariamente buenas).
    • Han prohibido matrimonios y reproducción entre primos.
    • Han permitido que los hombres y las mujeres se casen al alcanzar una madurez sexual e intelectual alta (con resultados mayoritariamente positivos para la sociedad) en contraste con las sociedades que casan a niñas de bajísima o nula madurez sexual con hombres adultos que alcanzaron una madurez sexual temprana y un desarrollo intelectual bajo/medio (con consecuencias mayoritariamente negativas, basta ver el Medio Oriente)
    • Que los cónyuges tengan propiedades (tierras) antes de contraer nupcias o que no las tengan.
    • Han desarrollado impuestos y mecanismos para las clases inferiores para que se eliminen de forma progresiva.
    • Instituyeron el Señorío y sociedades feudales, particularmente en Europa, China y Japón (o en cualquier otro sitio en donde haya habido esclavitud y servidumbre).
    • Se reguló la ingesta calórica y proteica a los jóvenes. Alterando de forma positiva o negativa el desarrollo neurobiológico en etapas críticas del crecimiento.
  • Las diferencias que quedan están en el fondo de la distribución
    • Climas fríos en donde el factor tiempo  no tiene clemencia para aquellos que son impulsivos.
    • La matanza de los niños no deseados.
    • El sacrificio de los indeseables
    • La desaparición física de los criminales
    • Condenar al ostracismo a los inútiles en sociedades agrarias.
    • La guerra en todas sus versiones históricas.Esto es bastante sencillo y son un juego de reglas que no requieren experimentación genética (mutaciones) para que evolucionen las diferencias entre grupos de otra forma que no sea la expresión de caracteres.

¿Cuál es el secreto del hombre occidental entonces?

Los hombres occidentales somos los pueblos que más hemos puesto en práctica la eugenesia, “para mejorar nuestra raza”. Eso no nos hace mejores per se. Simplemente hemos matado a todos lo peor y lo malo durante tanto tiempo que muchas familias buenas y mejores tribus han surgido y sobrevivido que las tribus y familias malas.

La revolución industrial cambió todo eso

La democracia cambió esta antigua estrategia cultural porque cambiamos de una familia productiva (no sólo un hombre) un voto, a votos igualitarios para todos – y desde que las mujeres se volvieron reproductivamente irresponsables (disgénicas) y las clases bajas se volvieron reproductivamente dañinas (disgénicas también), y juntos esos dos factores son más numerosos pero no superiores en calidad, implementaron políticas que revirtieron la excelencia genética que alguna vez tuvo Occidente.

Hemos experimentado una “explosión” (efecto Flynn) que luce estadísticamente como un dispositivo que mejora la nutrición y distribución de las clases inferiores. Sin embargo este efecto puede ser neutralizado (revertido) ya que las tasas de reproducción de las clases inferiores continúan en expansión. Es probable que la tasa reproductiva de las clases inferiores disminuya conforme los caracteres genéticos negativos continúen perpetúandose, pero eso es cuestión de un número no determinado de generaciones y mutaciones indeterminadas.

Es así de sencillo:

Es necesario poner en práctica políticas de eugenesia.
No se puede tener libertad y prosperidad si no se tiene una civilización eugénica y racialmente homogénea.

La inteligencia y la belleza son biológicas, las diferencias de como han sido llevadas adelante las políticas reproductivas de cada especie humana se pueden resumir como lo hizo Kevin MacDonald en sus trabajos. Los blancos debemos tener muchos niños y criarlos dentro del entorno de la familia tradicional, aislados de la barbarie postmoderna para que nuestra progenie, nuestra cultura, valores, creencias, actitudes y aptitudes perduren con el pasar del tiempo.

Los hombres occidentales debemos ser fuertes

Si la derecha debe revivir el espíritu de la Civilización Occidental, debemos revivir entre los hombres el tener una vida sana.

Nuestra civilización occidental está en decadencia porque se ha adherido a una ideología de materialismo individualista casada con las ideas de que la moralidad va de la mano con la igualdad y la tolerancia, lo cual ha traído como consecuencia una ola de multiculturalismo que ha creado hombres castrados, débiles, enfermos e incapaces. 

La solución final a esta cuestión yace en crear hombres fuertes que tengan el temple mental, ideológico y físico para enfrentarse a tiempos tan adversos como los que enfrentamos en este momento.

Es por ello que los hombres de occidente deben ser fuertes.
Y si, este post habla sobre fitness.

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Cuando salió la adaptación al cine de la novela gráfica de Frank Miller “300”, hombres y mujeres corrieron a verla a las salas de cine por razones distintas. Mientras los hombres veían a Gerard Butler como Leónidas en las Termópilas luchando por su tribu y su país con fiereza. Las mujeres veían a los trescientos guerreros por sus abdominales. Esto es normal, es naturaleza humana y son roles definidos. A los hombres nos gusta la fuerza y las mujeres se sienten atraídas por figuras masculinas.

Estar en buena forma no solo se reduce a tener abdominales definidos y bíceps grandes, también tiene que ver con lo que está en la cabeza de quien los posee. De nada te sirve ser un musculoso fortachón si lo que tienes en la cabeza es porno, reggaetón, Playstation 4, y güirchas siliconadas.

Para que un guitarrista toque prodigiosamente su instrumento, tuvo que pasar un número incontable de horas practicando para llegar a la perfección, de igual manera, para tener un cuerpo digno del Adonis, o el David de Miguel Angel, el hombre debe pasar incontables horas ejercitándose para poder estar en forma. Y la mejor forma es hacerlo de manera saludable, sin ser uno de esos que se pinchan, y luego se quejan porque pese a que tienen unos súper músculos, los testículos los tienen del tamaño de dos pasas.

Este post busca marcar distancia de ese fetiche enfermizo de ponerse papeado y rayado y busca acercar al lector a la idea de que para tener un cuerpo y mente sanas hay que cultivar la mente con ideas buenas y el cuerpo con ejercicio para poder ser fuerte.

Las figuras masculinas en forma se distinguen de otras que parecen el muñeco de Michelin por sus atributos físicos y mentales, los hombres que seamos la vanguardia que quiera rescatar a Occidente del (((liberalismo))) que lo ha semi destruido debemos tener en cuenta que el retorno a nuestras patrias soberanas va de la mano con ideas de derecha como lo son la aristocracia, la distinción, el honor, la lealtad, el amor, la primacía de la Nación sobre la individualidad irracional y de la verdadera espiritualidad sobre el materialismo fatuo.

Cuando comencé a escribir sobre temas de política y derecha en mi blog, yo no cuidaba mi apariencia personal, conforme me empapé de estas ideas y veía en las ilustraciones de los libros y vídeos que acompañaban esos pensamientos a hombres en forma empecé a cuestionar mi apariencia y al poco tiempo decidí hacer algo al respecto.

Los hombres construimos nuestra definición de masculinidad en concordancia con aquello que nos describe mejor y yo no estoy inmune a ello. Pero como me gusta la coherencia, me he decidido a ponerme en forma.
No lo hice solo, tengo la dicha de tener una familia y una preciosa esposa que me han motivado a querer ser un hombre mejor.
Y así como yo pude hacerlo y quitarme cerca de treinta kilos quiero que el resto de los hombres occidentales se animen a hacerlo porque después de todo, estar en forma ideológica y física nos distingue de los demás. Y pese a que todavía no parezco un espartano, me siento bien teniendo metas que alcanzar.

La fuerza física constituye una de las diferencias biológicas fundamentales entre hombres y mujeres

A lo largo de mis escritos en este blog he puesto énfasis en que los hombres y las mujeres no somos iguales, que hay diferenciación cromosómica y bioquímica entre sexos y que esas diferencias y desigualdades son positivas, deseables y es necesario preservarlas para la perpetuación de la especie.
Desde tiempos inmemoriales los hombres hemos sido los que hemos asumido el rol protector de la mujer y los niños. Mientras la mujer cuidaba a los pequeños y cocinaba en la cueva, el hombre era el que salía a cazar y procurar el alimento así como proteger a su tribu, a su especie, a su familia, sus tierras y propiedades de animales y de otros hombres.
La forma en la que los hombres protegieron, conquistaron y desarrollaron la civilización occidental estuvo formada en su núcleo por fuerza física combinada con la inteligencia.
Roma, Grecia y los grandes imperios occidentales fueron construidos así.
Los conquistadores del territorio americano también hicieron uso de la tecnología y la fuerza que sus predecesores desarrollaron y cultivaron.

En la guerra y las peleas los hombres fuertes eran los que sobrevivían. Aunque vivamos en tiempos de relativa paz, la capacidad de los hombres de mantener un perímetro de seguridad para preservar su integridad sigue siendo considerada un baluarte de la masculinidad hoy en día.
Es por ello que si quieres sentirte como un hombre fuerte, debes buscar construir un cuerpo acorde a ello.

Estar en forma es un imperativo moral de quienes quieran defender a occidente.

La construcción de la fuerza física estimula tu salud mental y física, es bien sabido que la obesidad mata, y que los gordos son feos, enfermos y no son felices, un cuerpo en forma te permite realizar distintas tareas, y te prepara para casi cualquier exigencia que la vida te ponga de por medio.
En medios como el venezolano, donde el (((socialismo))) nos ha llevado a tener que ingeniar distintos mecanismos de supervivencia, el estar en forma es una herramienta que te hará distinguirte de entre los otros üntermenschen que buscan aprovecharse de ti: Si tienes fuerza, puedes resistir un arrebatón de un teléfono, que te arrebaten una bolsa de comida y si te sabes defender y tienes fuerza puedes salvar tu vida y lastimar severamente al negro que te va a atracar   a tu agresor. De igual manera, en momentos de emergencia, tener fuerza física puede significar la clave entre vivir o morir.
Si bien en un mundo tan tecnológicamente avanzado como en el que vivimos, con mucha frecuencia nos apoyamos en las herramientas y la tecnología que tenemos a nuestro alrededor, nunca sabremos cuando nos encontremos sin ellas y que hacer para sobrevivir y es por ello que en esos momentos es necesario apelar a nuestra fuerza corporal.

Cuando te quitan todo lo tecnológico, lo único que te queda es músculo.

Con mucha frecuencia se asocia la fuerza física con el fisicoculturismo y tipos pinchados con esteroides sin nada en la cabeza, es una falsa dicotomía creada por el mismo (((colectivo))) que hace desfilar cuerpos perfectos en los medios para hacernos sentir mal con nuestro cuerpos y que nos hace creer que ser gordo y enfermo es algo chévere porque nos aceptamos como somos y no podemos cambiar.
Esa falsa dicotomía entre fuerza, virtud y cerebro es una de las razones por las cuales lemas como “haz el amor y no la guerra” son impresos en millones de franelas y los hombres de hoy día son unos castrados incapaces de demostrar ferocidad cuando la intemperie se los exige.

Muchos hombres a lo largo de la historia hemos rechazado esta falsa dicotomía.
Friedrich Nietzsche hacía labores físicas, Ernest Hemingway practicaba la cacería, George Orwell era fan de la pesca, Hergé era Boy Scout, Vitali y Vladimir Klitschko son campeones del boxeo, activistas políticos y tienen un PhD, Ronald Reagan era un vaquero rudo, Vladimir Putin practica artes marciales, Niels Bohr jugaba al fútbol, George Patton practicaba esgrima.
Así como ellos, podemos ver ejemplos de escuadrones militares como los Navy Seals, las SS alemanas, el Spetznaz ruso, y las legiones romanas, todas formadas por hombres que tenían la fortaleza física y mental de luchar por lo que creen.

Detrás de toda construcción de cuerpos, de esculpir músculos hay un componente heroico, que es el de cultivar el centro del cerebro vinculado con la recompensa por la ardua dedicación, los hombres débiles, gordinflones y enfermos también poseen este grupo de neuronas en sus cerebros, pero se estimula de formas distintas.

Mientras los hombres fuertes valoramos tener sexo con nuestras respectivas esposas y atesoramos la monogamia, los hombres débiles prefieren masturbarse viendo imágenes de mujeres que jamás se irían a la cama con ellos.

El ejercicio físico nos da energía para poder perseguir lo que queremos, cultivar la fuerza física nos imparte muchas lecciones metafóricas y metafísicas. El dolor y la dedicación que implican el hacer ejercicio de forma regular nos enseña la disciplina, carácter y temple que tuvieron otros hombres que lograron cosas más grandes antes que nosotros y nos sirve para poder aspirar a darle al mundo, a nuestras esposas y familia lo mejor de nosotros mismos.

Una pesa, o incluso tu propio cuerpo cuando haces una flexión no quiere que lo levanten, de hecho, si quisieran ser levantadas, las pesas lo harían por cuenta propia, la idea de que tanto una pesa, como incluso tu torso no quieran ser levantadas es el razón material por la cual como hombre debes levantar, son cosas que están en el camino hacia la grandeza.
La grandeza y el heroísmo inherente a las empresas difíciles tienen consigo momentos de angustia y dolor. Y el dolor es eterno. El sufrimiento es opcional.
El dolor no es el enemigo de los hombres, los hombres de derecha sabemos reconocer el dolor y sabemos reconocer una amenaza porque tenemos las estructuras cerebrales necesarias y bien desarrolladas para hacerlo.

La fuerza es la espina dorsal de nuestras virtudes como hombres.

La primera vez que besé a la chica que se convirtió en mi esposa lo hice con carácter, fuerza y seguridad en mi mismo. A las mujeres les gusta que los hombres estemos seguros de nosotros mismos y lo demostremos. Es así como las chicas se sienten protegidas y a gusto con un hombre por el que sienten atracción, pese a que las feministas les moleste el hecho de que las damiselas en aprietos existan y las consideren un cliché, la naturaleza humana y los roles biológicos superan a cualquier construcción pseudocientífica hecha por algún (((progre))) feo y sin oficio.

¿No les sorprende que hombres como Marx, Theodor Adorno, Herbert Marcuse, Trotsky, Lenin, Stalin, Mao, Pol Pot, Pablo Iglesias, Hugo Chávez, Evo Morales, Lula, Kirchner, Daniel Ortega, no parezcan tener ningun tipo de fuerza? No la tienen, solo tienen voces y acciones que no van de la mano con demostraciones biológicas de fuerza física.

No sólo el construir fuerza física desarrolla carácter y virtudes, sino que provee la espina dorsal- la estructura necesario sobre la cual se construyen los adecuados valores morales. La virtud no se ve muy bien en hombres que carezcan de ferocidad y autoridad, (por algo Justin Trudeau y François Hollande son los pusilánimes que son) es por ello que muchos hombres buenos, aunque no fuertes estallarían en llantos ante adversidades de la intemperie.
Con esto no quiero decir que los hombres que no estén en forma sean malos hombres, ciertamente hay hombres que no están en forma y tienen pensamientos, obras e ideas de buena calidad, pero no son buenos en actividades de desempeño masculino demostrable.
Y eso hace que no sean buenos en lo que ser hombre respecta para los efectos de lo que estoy escribiendo aquí.

La fuerza asegura nuestras virtudes.

La razón por la cual un hombre puede que nos caiga bien aunque sea débil y que no lo consideremos viril, es porque sus clamores de virtud carecen de la virilidad y fortaleza necesaria para apoyarse cuando esas afirmaciones sean puestas en duda.
¡¿De que nos sirven los logros intelectuales y los principios morales  si aquellos que los atesoran y los cultivan son subyugados por aquellos que no les importan?!

Es importante tener principios.
¿Estás preparado para defenderlos a capa y espada?
¿Lucharías con uñas y dientes por defender en lo que crees?

Los hombres Occidentales somos superiores no sólo por tener modales y educación sino por tener fortaleza física y mental.

La fuerza honra la tradición.

Antes de que la modernidad nos destruyera, los hombres teníamos necesariamente que ser fuertes físicamente para sobrevivir y reproducirnos. Bien sea al luchar contra la intemperie, o contra otros hombres. nuestros ancestros dependían de su inteligencia y su fuerza física para poder surgir como los conquistadores en los que se convirtieron. Y miremos a nuestro alrededor para ver cuánto han logrado esos hombres fuertes.

Desde un punto de vista biológico, filosófico, y moral, el heraldo de nuestra existencia está atado a todo lo que existió antes que nosotros. Los hombres que se probaron a sí mismos en batallas, cacerías, conquistas, se atrevieron a lograr grandes cosas, y tuvieron la fuerza física e intelectual de poder sobrellevar cualquier obstáculo que la vida les puso en el camino, por ello pudieron ser padres y pasar sus genética a generaciones enteras.
Los que no se arriesgaron, y no tuvieron la fuerza para poderlo hacer, fueron condenados al ostracismo reproductivo y su estirpe se fue diluyendo y en muchos casos se extinguió.

Los hombres occidentales descendemos de los hombres más fuertes, más decididos, los más rápidos, los más inteligentes y los más ingeniosos. Los machos alfa del pasado, por nuestra sangre corre la grandeza. Conquistamos con sangre y fuego rincones que hombres débiles no supieron defender.

¡¿Que estás haciendo tu con ese valor y esa virtud que te pasaron tus ancestros?!
Vas a defenderla, ¿o vas a permitir  que la tierra que tus ancestros conquistaron con fiereza, virilidad y orgullo sea invadida por üntermenschen, infrahombres con una piscina genética inferior a la tuya?

Occidente no se defiende jugando a la Playstation.
Occidente no se defiende tragando pizza todo el tiempo.
Occidente no se defiende haciendo pancartas que dan bienvenida a refugiados que van a violar a tus mujeres, detonar los templos construidos por tus ancestros y cortarte la cabeza.

No podemos desperdiciar el legado genético de todos aquellos que lucharon para que nuestra tierra valga lo que vale hoy. Es por ello que cuando entrenamos para ser físicamente fuertes, mostramos reverencia, honor y respeto a todos los hombres que existieron antes que nosotros y que tuvieron que ser mucho más fuertes que nosotros con tecnología mucho más escasa para construir Occidente.
En muchas maneras, hacer una flexión con tu propio peso corporal o levantar una mancuerna es como levantar en alto esa llama feroz de la libertad que implica ser Occidental, haciéndole honor a hombres como Leónidas, Hernán Cortés, El Cid Campeador, o los lanceros de José Antonio Páez.

Desarrollar fuerza corporal se siente bien.

El que cultiva su fuerza corporal desarrolla la capacidad de liberar endorfinas, sustancias bioquímicas que activan y estimulan ciertas partes del cerebro vinculadas con la satisfacción y la realización personal, dándole al que hace ejercicio una sensación de alegría y bienestar necesaria para enfrentar lo que la vida le ponga en el camino.

Si el hombre pone en práctica el hacer ejercicio, está usando su cuerpo para lo que evolutivamente fue diseñado. Personalmente considero que es un feeling increíble. Pasar toda una vida sin experimentar este tipo de sensaciones es verdaderamente vergonzoso. Hasta Sócrates predicó este tipo de cosas en la Antigua Grecia. Cuentan que cuando ese filósofo vio a un hombre en pobre condición física dijo que “es una desgracia llegar a viejo siendo descuidado con uno mismo”. Ciertamente, si uno ve lo que otros pueden lograr y como pueden ponerse, uno puede lograrlo si se lo propone.

¿Que significa ser fuerte?

La naturaleza es desigual en la distribución de virtudes y defectos, no todos los hombres pueden levantar 200 kilos por encima de su cabeza, y no todos tenemos la inteligencia para desarrollar los algoritmos y códigos que le dan a las supercomputadoras de Google su enorme capacidad. De la misma manera que algunos hombres somos buenos en algunas cosas, somos horriblemente malos en otras, y en ello está la verdadera diversidad que hace que la vida sea tan colorida y nutrida como ha de serlo.
No todos los hombres pueden tener los abdominales de Sylvester Stallone en Rocky pero todos los hombres pueden mejorar su imagen personal con algo de dedicación. No importa cuales sean tus intereses, si te gusta jugar ajedrez, ping-pong, bowling, o al fútbol, y no importa cual es tu estructura ósea y física, como hombre tienes el imperativo moral de mejorar tu condición actual para sobrevivir y rendir honor a todo lo que existió antes que tu.

El ideal de fuerza es punto de debate, y ha cambiado con el pasar del tiempo. Sin ejercicios repetidos y la ingesta adecuada de proteínas, los primeros hombres eran bastante delgados y poco definidos. Los espartanos estaban papeados y rayados. Todos los que hemos tenido una figura masculina en el hogar y la familia tradicional vemos que esa figura paterna ha realizado alguna labor que requiere de fortaleza física.
Mi padre es psiquiatra, le encantan las labores de jardinería, carpintería y albañilería. Constantemente lo veo manipular herramientas y utensilios que requieren de fuerza física. El me enseñó a hacer un fuego para una parrilla, a cocinar carne, a cazar, a pescar, a usar un taladro, a cortar leña con un hacha. Estando pequeño quería ser tan fuerte como él porque es un modelo a seguir. Junto con esa fortaleza mi papá acompaña una mente brillante que me ha aconsejado a lo largo de mi vida y lo sigue haciendo.

Hoy día muchos hombres quieren tener el cuerpo de Stallone y de Arnold, y capaz y lo obtienen pero no les importa tener el enfoque mental de “fuerza funcional”. Y eso es una de las razones por las cuales pese a que Occidente tenga hombres fortachones, esos fortachones son pobres hombres ya que sus ideas no se equiparan con su fuerza.

Yo personalmente no creo que importe que tipo de ejercicio escoja el hombre occidental, flexiones, pesas, yoga, aeróbicos, TRX, boot-camp, barras, máquinas, fútbol, tenis, correr, saltar la cuerda etc. Lo importante es que el hombre haga algo de ejercicio físico.
Es crucial que el hombre occidental tenga un patrón de ejercicio que le guste, que lo inspire a ser un hombre mejor, que lo mueva y que le haga tener músculos que exhibir. Incluso si te gusta correr, o hacer acrobacias imposibles como la pose del cuervo en yoga,, quieres hacerlo bien y destacar entre los demás porque hay otros que no pueden hacerlo y tu si.

Así como me lees, y lees a Evola, a Spengler, a Francis Parker Yockey, Yukio Mishima, Counter-Currents, la Derecha Alternativa y un sinfín de autores, debes incluir en tu rutina el ejercicio para ejercitar tu cuerpo y tu mente.
Yukio Mishima hizo de ese concepto algo tangible cuando él y sus seguidores persiguieron un ideal tanto físico, como espiritual y mental. Lograron un balance entre la perfecta pureza ideológica y la perfección estética de estar en forma. Entre ser un filósofo tradicionalista super papeado a lo Mishima y tener una vida normal como la que tienes cuando me lees aquí hay un balance y muchísimas opciones.

Para finalizar..

La fuerza es un atributo que define a la masculinidad. Es el poder literal que le ha permitido a generaciones de hombres proteger y proveer para sus familias y su tribu. Es la fuerza que construyó los rascacielos en los que trabajamos, las carreteras por las que transitamos, y los puentes que cruzamos. Mientras nuestro ambiente no requiera que seamos fuertes, desarrollar fuerza física estará en un segundo plano y seguiremos teniendo hombres castrados que consideran que ser feminista es bueno porque tener un pene es símbolo de violencia contra la mujer.
Desarrollar fuerza física es el imperativo moral de todo hombre que quiera defender a Occidente ideológica y fácticamente.

Lucha para ser mejor todos los días y lo alcanzarás.

Veritas, aut consilis, aut ense. Vires et honestas. Deus vult!

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La cultura pop de hoy: No es cultura ni es occidental

Hoy en Uniendo Puntos te voy a explicar por que la cultura pop y las artes pasaron de ser algo que era inspirador y atractivo a ser algo horrible y desesperante.

Siempre me ha gustado la cultura pop. Pero hoy día la cultura pop es absolutamente mala: Es hedonista, vaga, superficial, absorbente, carente de estética y de propósito.

La cultura debería ser inspiradora, y llenar nuestras vidas de intriga, sed de conocimiento, apreciación de la estética y la belleza. Pero en los últimos veinte años la cultura pop se ha vuelto absolutamente grotesca, escatológica y vaga.Durante años se ha intentado llenar nuestras mentes de contenido absolutamente idiota y sin sentido.
La cultura pop siempre se ha producido en masa para que sea consumida por las masas, antes ese mensaje algo tenía de sindéresis y coherencia.

¿Por que la cultura pop actual es tan vacía, grotesca, escatológica y vulgar?

 

Porque desde el advenimiento del siglo XX surgieron una serie de pensadores se dieron a la tarea de difundir una corriente de pensamiento postmodernista, nihilista, repleto de relativismos morales.
El postmodernismo busca borrar la distinción entre la alta cultura y la cultura popular. Esta doctrina busca poner de cabeza a todos los órdenes previos que conocíamos de estética, proporción, orden, forma, color, etc. Una doctrina que busca reformar la sociedad de forma (((liberal))) con efectos principalmente negativos sobre nuestra forma de percibir el mundo.
Y esa es una de las razones por las cuales todo lo que esta gente crea es absolutamente horrible:

De la delicada y sutil belleza del Erecteón, la Abadía de Lorsch y la Catedral de Burgos  pasamos a la arquitectura brutalista como el Teatro Teresa Carreño, la Torre Trelick y la Unité d’Habitation.

TV

La televisión bombardea nuestras mentes con mensajes repletos de familias destrozadas, hombres emasculados, jóvenes con comportamientos aborrecibles y nihilistas, celebridades glorificadas al estatus de un semidios, cuyo comportamiento errático, inmoral y narcisista. Hombres y mujeres con frecuencia afectados por severos desequilibrios mentales ahora son el referente de lo que muchos jóvenes aspiran a ser hoy día.

Resulta perverso el cómo los reality shows adoctrinan a la sociedad al hacerles pensar que lo que representan sus protagonistas sea en verdad “la realidad” y que nosotros deberíamos actuar así también.

– Los ejemplos los vemos en todas partes, las peleas de los borrachos de Jersey Shore, las güirchas de 16 años preñadas, la “maldita mujer” de Justicia para Todos, Alicia Machado follándose un tipo en la TV española, la superficialidad dantesca de las Kardashian, etc…

En sociedades tan decadentes como la nuestra hemos visto como se busca normalizar los comportamientos absolutamente patológicos:

Estamos en presencia de una tendencia que busca que la mayoría de la sociedad sienta una atracción casi fetichista hacia los estados más patológicos.
Los (((medios))) han buscado normalizar las enfermedades mentales y tienen una abierta campaña para legalizar la pedofilia: cuando vemos historias de niños transexuales de seis años usando mordazas de sexo sadomasoquista en sitcoms. 

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¿¡Esto es aceptable porque estamos en 2017?!

Hay estudios que han demostrado una correlación entre depresión y la cantidad de horas que se ven televisión, los científicos han básicamente logrado identificar que en poblaciones sedentarias, con malos hábitos de higiene, que viven conectados al facebook y que se la pasan viendo a las Kardashian hay más propensión a estar deprimido.

Sexo

El otro grave problema de la cultura pop actual es su hipersexualidad. Pese a que soy tradicionalista, no quiero caer en un puritanismo de la era victoriana, seamos francos. La cantidad de sexo irresponsable, carente de estética y erotismo propio que surge de una relación amorosa entre un hombre y una mujer, que puede ser absolutamente apasionado, hermoso y excitante ha sido sustituido por el vacío y la banalización del acto sexual. La hipersexualidad que vemos en los medios ha influido en la promiscuidad, aumento de tasas de transmisión de enfermedades de transmisión sexual, infidelidad y relaciones de pareja tan dañadas por la cultura pop que terminan en divorcios y amargas peleas.

Culto a la personalidad

Ser famoso antes implicaba que se poseía talento. Hoy día se le da más valor a quienes tengan la capacidad de asquearnos con sus malas decisiones y comportamientos erráticos que a aquellos que se esmeran en tener talento y saber impresionar positivamente.
La vulgaridad ha reemplazado la excelencia.
Muchos jóvenes creen que el narcisismo es la forma más satisfactoria de llenar las expectativas que se tienen de la vida. Y se busca obtener validación de los demás en forma de Likes, y corazoncitos en redes sociales como Facebook y Snapchat. La gente no busca talento, significado y propósito en el Instagram de Lady Gaga, con lo que se topan es con el narcisismo de esta mujer de nariz ganchuda.
Desde que las celebridades y su narcisismo se convirtieron en objetos de adoración secular la tasa de suicidios ha aumentado de forma sostenida desde 2010 entre los jóvenes (datos del CDC). Los jóvenes son tan miserables, tristes e infelices porque aspiran a algo completamente vacío e inalcanzable.

Música

La música ha sido quizá una de las artes más destruidas por esta corriente postmodernista, cuando antes los músicos realmente se preparaban para tocar un instrumento y pasar horas interminables practicando para que sus melodías sonaran perfectas, hoy día las melodías son diseñadas por algoritmos de computadoras que hacen que todas las canciones suenen con el upbeat tempo de un bajo ahogado de forma idéntica, los artistas se visten todos igual, y la profundidad de la letra de las canciones llega a “Tu eres mi cachorrita mamá”.
Con la forma perversa en la que el postmodernismo se ha apoderado de la música, a los adolescentes de hoy en día se les impide la posibilidad de ventilar sus frustraciones y rabias propias de esa edad en música, y otras formas de artes, que siempre funcionaron para vencer obstáculos y encontrar inspiración para seguir adelante.

En vez de ello ahora los adolescentes son sumergidos en el juego de la política de identidades y corrección política, una especie de barrio mental.

¿En que ha contribuido de forma positiva la cultura pop de tu generación?
Mi generación vio nacer el Rap, el reggaetón, los ritmos caribeños hipersexuales, la changa tuky, el neofolklore, el vallenato electrónico, etc.

Cuando yo era chamo, MTV ponía vídeos de música alternativa, porque la basura plástica pre-fabricada siempre existió y uno podía escuchar Evenflow, Cherub rock, Smells like teen spirit, everlong y Desorden Público. Ahora no hay alternativas.

Las Contra-culturas y subculturas.

Lo que solía estar dominado por estudiantes e ideas, ahora lo dirigen celebridades y productores con lo que ellos creen que deben ser los comportamientos y las reglas de dominación cultural de los espacios cívicos. La contracultura creada por las olas que siguieron la nueva izquierda estudiantil de los sesenta devino en la adopción de espacios seguros, corrección política, y el no herir los preciosos sentimientos de quienes se puedan sentir amenazados por cualquier tipo de afirmación positiva.

¿Desde cuando el ser cool y estar “en la onda” se convirtió en una plataforma para que todas las demás opiniones quedaran invalidadas de forma automática?

El vestirte con unos jeans rotos, escuchar música muy ruidosa, y tener un activismo político de calles devino en escribir interminables posts en facebook en los que el autor realiza una masturbación mental en loas de lo progre, liberal y anti-sistema que dice ser.

La cultura pop aniquiló las contraculturas como las conocemos, ahora toda la cultura gira en torno al conformismo y de apreciar al perdedor. Por eso hay juegos de ligas infantiles de beisbol interminables en los cuales al bateador no lo ponchan con tres strikes sino que debe intentarlo hasta que batee un hit o un fly, se entregan premios al último lugar en competencias de excelencia y la distinción y masculinidad están siendo socavadas.

Los jóvenes están tan absorbidos por los cánones de la cultura actual, que los envuelve por completo que no tienen tiempo ni les pasa por la cabeza el rebelarse contra la cultura de la modernidad.
Cuando hay generaciones enteras dentro de una sociedad que no sienten inclinación por querer formar su propio concepto del mundo, la mentalidad de rebaño impera. No hay atrevimiento, ni individualidad ni deseo de distinguirse por excelencia entre los demás.

El (((Arte Moderno)))

La guerra que ha librado el postmodernismo contra la verdad, la belleza y la estética ha sido grotesca, hoy en día cualquier cosa puede ser considerada arte. ¿Por que? porque cuando filosófica y prácticamente se cercena los conceptos de estética de la mente de las personas, cualquier cosa, desde un urinal firmado, pasando por una cesta de escombros, un negro maricón encaramado en una escultura, o un crucifijo suspendido en orina humana puede ser considerado arte.
El marxismo cultural se ha encargado de hacer de todo lo que son las artes, entendidas estas como algo exquisito y único, en algo feo, repugnante y que no inspira nada. Lo que se suponía debe inspirarnos, ahora nos deshumaniza.

Por último

La cultura pop es considerada por los teóricos de movimientos radicales islámicos fundamentalistas como la razón de existencia de éstos, para hacerle frente a lo que los musulmanes consideran que es occidente hoy dia. Estos bárbaros creen que occidente está debidamente representado por la cultura pop actual. Los yihadistas en occidente están tan inmersos en la cultura pop que entran en profundas depresiones y terminan siendo el perfecto atacante suicida, ya que ven en el suicidio la única forma posible de redimirse del mundo de libertinaje y pecado en el que están sumidos.
Piensen en eso sólo por un instante: Que Daddy Yankee, Jersey Shore, Justin Bieber, Miley Cirus y las Kardashian sean consideradas por terroristas islámicos razones válidas para atacar a occidente. ¡¿Quien podría argumentar algo en contra de ellos?!

Cuando defendemos a occidente, no nos referimos a defender a piltrafas como Omar Acedo, Eleazar Caps, o Katy Perry, nos referimos a preservar obras como el David de Miguel Angel, la Victoria Alada de Samotracia, Wagner, o las letras del Gloria al Bravo Pueblo.

Las generaciones actuales se aburrieron de lo que heredaron y olvidaron que hasta en términos biológicos, toda nuestra identidad y el heraldo de nuestra existencia está atado a todo aquello que existió antes de nosotros. Así que si se nos olvida a los occidentales que hicimos, que construimos, que compusimos y quienes somos, nuestra identidad pasa a tener un sentido vacío, un vacío dispuesto a ser llenado por cualquier basura que se pueda encontrar.

La estética debe regresar a formar parte de la cultura pop. La derecha ha ganado prácticamente todos los debates en los años recientes. Tras años de recibir palizas culturales por parte de la degeneración roja, sus cánones de revolución comienzan a socavarse, sus pilares de mal gusto y libertinaje están débiles. Hoy por hoy, es el momento perfecto para que la derecha y sus militantes puedan reclamar un lugar del cual habían sido desplazados. Y este es el debate cultural.
La forma en la que podemos derrotar a la izquierda es con nuestra cultura, nuestros valores, nuestra identidad y nuestra tradición.
El tradicionalismo es la nueva contracultura, la que puede poner un alto al postmodernismo y hacerle a la derecha ganar terrerno entre generaciones de millenials acostumbrados a recibir validación por likes en facebook.
Es la contracultura de la tradición y el conservadurismo la que puede hacer que los hombres dejen de tomarse fotos frente al espejo del gym y recuperen su masculinidad y le hagan frente al feminismo que quiere destruirles sus genitales.
Es la contracultura de la tradición la que puede hacer que la mujer de hoy día sea mucho más hermosa y atractiva exhibiendo el carácter y compostura de una dama, que comportarse como un marinero borracho.
Esa es la misión de la guerra cultural para la derecha, recuperar los espacios secuestrados por el postmodernismo para ponerle fin a la cultura de la adoración de lo feo y lo vulgar.

Necesitamos un nuevo renacimiento cultural que esté inspirado por el talento, la belleza y la exaltación de los logros de la humanidad.

No será fácil, pero no es imposible.

 

 

La masculinidad: Algo que la izquierda carece

Hoy en un post que también publicaré en Propertarianism.com, la web de mi gran amigo Curt Doolittle, (de quien soy su traductor oficial al castellano) te explico por que la izquierda ataca a los hombres y los busca separar de las mujeres.

La izquierda tiene que usar la indignación y las ofensas porque es absolutamente incapaz de usar la verdad sin exponerse a sí misma.

Así que ante la incapacidad de utilización de la verdad, los izquierdistas extraen sus procederes cooperativos y amenazan con retirarse.
Debemos responder a las amenazas de la retirada tan severamente como respondemos a las amenazas o a quien nos hace trampa o nos engaña.

Esto es profundamente importante como concepto a estudiar en el comportamiento enfermizo de los izquierdistas.

Existe mucha investigación que confirma la forma en la cual nosotros reaccionamos ante ese tipo de mentiras y rechazos, esas diferencias son biológicas, existen y están ampliamente difundidas. Y esas mismas investigaciones han demostrado que el sexo femenino es más sensible a ellas, es por ello que la izquierda ha buscado apoderarse de la vanguardia que son las mujeres.

Como hombres debemos luchar a toda costa para retener la integridad de nuestro grupo. Estamos programados genéticamente por la naturaleza para hacerlo. Y nos afecta en niveles cognitivos de la misma manera que la música nos afecta.

La influencia de nuestra fuerza es la estrategia definitiva para derrotar a la izquierda, sabotear sus normativas, retar sus convenciones al ser brutalmente honestos provoca la retirada en masa de las mentiras que los izquierdistas lanzan a diario hacia nosotros.

Si elevamos no sólo el nivel del debate, sino nuestra capacidad de crear una vanguardia que arrincone a la izquierda, habremos ganado la guerra ideológica by default. El costo de la cohesión y preferencias a lo interno por el grupo propio, cooperar con nuestros pares, y cuidar a nuestras mujeres y niños crea en la izquierda una serie de dudas que consideran amenazas peligrosas para su supervivencia ya que los izquierdistas apelan a lo que no protegemos como grupo para ellos crear vanguardia.

La izquierda rechaza el carácter masculino de la lucha y lo sustituye por la lucha de clases, al ponernos en un terreno en donde somos iguales en una lucha que no existe. Si rechazamos la lucha de clases y exultamos el verdadero significado de la sangre, sudor y lágrimas que los hombres han derramado para poder hacer que sus naciones sean grandes, habremos hecho de nuestras naciones grandes de nuevo y le habremos ganado a la izquierda.

La masculinidad es positiva, deseable y atractiva para el sexo opuesto

Así como la feminidad es fundamental para lograr la civilización, preservar la especie, y cultivar relaciones amorosas duraderas, la masculinidad es necesaria para poder preservar el carácter y la fibra moral de nuestra nación.

La izquierda con sus mentiras busca separarnos de nuestras mujeres y niños y ponerlos en nuestra contra.
Las élites izquierdistas, con su falsa intelectualidad producen ideas tontas y engañosas que obtienen su estatus a raíz del mérito de quien las escupe y que dichas ideas (feminismo, ideología de género) parasitan el orden de confianza superior de nuestra nación. Estas élites y quienes les siguen creen que ellos ganarán, y quizá lo hagan a menos que no les tengamos paciencia y que no alteremos las condiciones bajo las cuales son capaces de explotar el orden superior de confianza sobre el cual nuestra nación depende.

Si nuestro orden superior de confianza es tan superior que es infranqueable para la izquierda, conservaremos una sociedad y nación que podrá prosperar de forma homogénea, una táctica que la izquierda, tan étnica, moral, e ideológicamente heterogénea es incapaz de preservar sin entrar en las contradicciones fundamentales de sus propios ideales.

Es por ello que la izquierda es incapaz de obtener y mantener la lealtad de los intereses de las otras clases sin mantener una propia clase guerrera y masculina propia.

Alberto R. Zambrano U.
en colaboración para El Instituto Propietarista.