¿Qué queremos los hombres de las mujeres?

Hoy en Uniendo Puntos respondo una gran pregunta.

 

El hombre es protector, proveedor, guerrero, esposo y amante.

Deseamos recompensas emocionales, amistad, juegos, sexo, afecto, que nos cuiden, que formen un hogar, que nos den de comer, que nos provean con familia (una tribu propia), seguridad a largo plazo.

Los hombres acumulamos mucho más daño a lo largo de nuestra vida.

A nosotros no nos importa otra cosa sino el sexo hasta el momento en el que nos casamos, y después de eso nos importan muchas otras cosas más.
Las mujeres pueden llevar listas de miles de cosas en el pasado cercano y el presente.
Los hombres no funcionamos de esa manera. Nosotros los hombres llevamos una lista de seguimiento de ciertas cosas y con cierta distancia y a futuro. Esta es la diferencia entre hombres y mujeres.

Los hombres nos especializamos y las mujeres generalizan.
Nosotros pensamos a manera de gaveta en un gavetero.
Una gaveta abierta a la vez.
Las mujeres son capaces de pensar virtualmente en forma de interrupciones incontrolables.

La mujer considera al cuidado emocional del hombre como una especie de “trabajo” o “costo” pero un hombre ve todo lo que hace distinto a vivir con algunos hombres en una cueva, a irse de cacería, y jugar con herramientas para obtener afecto, cuidado, sexo y el estatus social que otros hombres exigen de él a cambio de depositar en él su confianza.

Los hombres están al tanto que la vasta mayoría de ellos son desechables desde el punto de vista evolutivo, caso contrario ocurre con las mujeres.
Estamos al tanto de que si conducimos experimentos que vayan en contra de la realidad, las mujeres nos seleccionan para afecto del tipo sexual.

La reproducción depende de nuestro éxito como individuos de una manada. Los hombres estamos al tanto de nuestras oportunidades reales – y que la mayoría de nosotros no somos tan buenos. Estamos al tanto de que el costo de la especialización significa que los hombres varían mucho más en habilidad y capacidad de ser deseados que las mujeres.
Eso significa que muchos de nosotros debemos arriesgarnos de forma extraordinaria  y acumular daño celular para obtener acceso a cualquier mujer, para podernos reproducir y para que nos cuiden.

La testosterona que nos hace diferentes mata a todos los hombres eventualmente. Es un veneno mágico. Un intercambio faustino con el diablo. Nosotros maduramos más lentamente, llegamos a nuestro pico después, acumulamos más daño y morimos más pronto. Nosotros estamos al tanto de esto. Por esta razón buscamos cuidarnos mucho después de cumplir cuarenta años.

Por estas razones los hombres buscan producir un orden meritocrático más diverso con tantas oportunidades para demostrar éxito al escalar la cúspide de la dominación jerárquica lo más posible.
Esta es la razón por al cual la diversidad incrementa las tasas de crimen, de violencia y de tensiones políticas: los grupos son demostrablemente mejores y peores al escalar las cúspides de la dominación jerárquica en el mundo moderno. Mientras tengamos mayor riqueza, nos es más difícil ganar suficiente para mantener a una mujer y a sus hijos a cambio de sexo y afecto.

Los hombres queremos que las mujeres nos expliquen el mundo de las emociones a nosotros. Que nos expliquen las preocupaciones de otros a nosotros. Que nos den ideas de dónde y a dónde no aplicar nuestros distintos tipos de “fuerza”.

Buscamos reconocimiento de que nuestra necesidad sexual es física, en la misma magnitud y escala de la necesidad femenina de tener seguridad.

Buscamos que entiendan que estar “recordándonos las cosas” es fastidiarnos, y que fastidiarnos ha evolucionado de forma tal que las mujeres pueden entrenar a los niños. Cada vez que le recuerdas a un hombre algo, es el equivalente de decirle a una mujer “que está muy gorda para usar ese vestido”. Esto siempre es así.
Los hombres sufrimos los insultos más fácilmente que las mujeres. Pero los insultos siguen siendo insultos y siguen siendo igual de destructivos todo el tiempo.
A los hombres no se les entrena “recordándoles las cosas”.
A los hombre se les entrena con recompensas.

No es que no nos importe, no es que no podamos ver las cosas de la misma manera que las mujeres. De la misma forma que las mujeres (aunque no les guste reconocerlo o admitirlo) son ciegas a lo que nosotros vemos: A la política como un sustituto de violencia con otros hombres, para que nuestros genes puedan sobrevivir en el futuro en mejores condiciones que las del presente.

Mujeres: pensad en todas las cosas pequeñas que puedes hacer para hacer que tu hombre sea exitoso. Los hombres somos como los perros que traerán una pelota que les tires hasta que nos caigamos muertos. Pero al igual que los lobos, respondemos violentamente a órdenes o a la culpa.

Los hombres no somos sustitutos ni reemplazos de las mejores amigas de las mujeres, no ayudamos a crear nidos, no somos hijas de mayor edad, ni somos madres ni hermanas. Los hombres somos hombres. Los hombres competimos con otros hombres para obtener el estatus necesario para hacernos atractivos a otras mujeres, que nos cuidan a cambio de proveerles y trabajo.

Los hombres queremos que las mujeres limiten severamente sus urgencias de crear un nido a aquellas cosas que sean productivas y no que consuman recursos.
El consumismo femenino es una forma distinta de alcoholismo. Limita el juego de tu hombre a aquello que te provea con ganancias para él y su familia. Todo lo demás es extender su infancia. Haced lo mismo para los hijos varones que tengáis.

Hacer que los niños se queden sentados y quietos como niñitas les provoca un daño cerebral irreversible. Hacer de los niños seres tímidos y poco agresivos tiene el mismo efecto. Los hombres competimos por dominación jerárquica. Las mujeres se hacen la vida más fácil con la crianza al hacer que los niños se comporten de la manera anteriormente descrita. Tienen a un niño dócil, pero es un lisiado de por vida.

¿Que clase de hombre quieren criar las mujeres modernas?
¿Un tipo que vive sentado en su sofá jugando videojuegos, masturbándose de forma compulsiva con (((pornografía))) y viendo televisión? Si tienes un hombre así, la culpa es de la madre. Su esposa le culpará por lo mismo. Y después de cuatro generaciones tus genes se habrán dispersado y habrán desaparecido. ¿Por que? Porque los hombres fuertes derrotamos a los débiles, y los hombres débiles son producto de las mujeres débiles.

Las exigencias a los hombres que son buenas: Si duermes, te dan de comer, te visten y te folla una buena mujer. Necesitas ser fuerte, hacer buen ejercicio, competir y cooperar con otros hombres, y producir bienes a largo plazo para la familia. Fin de la historia.

Las mujeres se han apropiado de los trabajos “fáciles” en la sociedad al llevar a los hombres a roles de competencia más elevados, en donde es más dificil “integrarse” al equipo y es más difícil para que los hombres que evolucionaron para especializarse se integren a otros equipos.

Esto quiere decir que hay menos oportunidades para que los hombres sean exitosos.

Ya no trabajamos en grupos que en donde nos aseguramos el uno al otro como lo hicieron los obreros de antes, los artesanos, en aquellas villas, compañías, gremios y ejércitos. Cada hombre ahora es más vulnerable que antes, y está menos “asegurado” por otros hombres. Su estrés emocional es alto pero no puede entender el por qué.

Así que ¿Que significan estas cosas? Significan que los hombres deben sentir que no pueden fallar y caer en la jerarquía de la dominación y perder su capacidad de obtener cariño, sexo y cuidado por parte de una o varias mujeres.

Generalmente hablando, cuando hay un excedente de hombres que se sienten así, las civilizaciones pasan por guerras civiles y colapsándose. Porque se requiere de un porcentaje muy ínfimo de hombres que estén dispuestos a alterar el orden establecido para derrocarlo.

Los hombres evolucionamos para escalar una escala de dominación jerárquica y las mujeres evolucionaron par asentirse atraídas al punto más alto de esa jerarquía para que puedan obtener control sobre la reproducción, provisión y entretenimiento por parte del hombre con el que están.
Poco tiene que ver el amor con todo esto.

Los hombres somos criaturas absurdamente sencillas. Simplemente no podemos ver, escuchar, oler, intuir, sentir o pensar todas las sutilezas sobre los humanos que las mujeres si pueden, así que tenemos más tiempo para dedicarle al aprender cómo funciona el mundo físico y hacemos del mundo, un mundo de hombres, nos especializamos, y competimos por nuestra capacidad de entendimiento y uso del mismo.

El origen de la grandeza en la producción de cultura

Occidente alcanzó su estatus de grandeza como potencia productiva en todos los aspectos culturales gracias a que los hombres dominaron la tecnología

La grandeza de nuestra civilización se ve reflejada en las obras culturales que los hombres produjeron antes que nosotros. Esa grandeza, ese esplendor, esa estética y belleza sólo fue posible alcanzarla mediante hombres que gobernaron territorios, crearon leyes, y fueron dotados con la inteligencia biológica de usar tecnología, violencia y el descubrimiento de la verdad para darle forma a lo que tenemos a nuestro alrededor.

Un enorme pedazo de mármol fue tallado y se le dio forma. 20714_119479

Los hombres occidentales descubrimos la violencia y la aprendimos a suprimir para ponerle freno al caos, imponer orden, y hacer que la producción en todos los aspectos fuera la única forma de sobrevivir.

Las artes fueron producidas como símbolos de estatus, y fue posible porque se concentró riqueza y se acumuló talento en las manos de unos pocos hombres con habilidades extraordinarias.

NO hay garantía alguna de que el conocimiento pueda progresar por sí solo. El conocimiento surge por la demanda de querer conocer más sobre la realidad en la que estamos inmersos. Las épocas del oscurantismo son tan comunes como las de la ilustración, incluso hoy en día, en el cual no se pueden hablar de ciertos (((temas))).
Los griegos perdieron cerca de seis siglos de literatura por guerras, pillaje e invasión y sin embargo, su historia y su acervo cultural se mantuvo.
La civilización griega comenzó una revolución industrial en su momento y acorde a sus propios recursos. Pasaron cerca de 2.000 años para que la civilización occidental la redescubriera.
La plaga de la conquista islámica más que las invasiones germánicas provocaron la caída del Imperio Romano, y mientras la civilización avanzó más lentamente durante el oscurantismo, la diseminación del misticismo y la ignorancia siguieron expandiéndose previa a la divulgación de la ley y los sistemas legales, el comercio y la alfabetización.

El conocimiento que nos dieron los griegos, que es la capacidad de estudiar la realidad y dar con la verdad fue desarrollado sólo una vez en la historia, y no fue gracias a la Ilustración.
La Ilustración y la invención de la imprenta sólo hicieron posible redescubrir esos conocimientos en una época de oscurantismo. Y aun con ello, en 500 años hemos arrastrado a la humanidad a la fuerza, usando el conocimiento y la tecnología para eliminar enfermedades, pobreza, e ignorancia de la faz de la tierra.

En el siglo pasado, hemos visto cómo ha emergido un segundo intento pseudocientífico de imponer el misticismo en forma de engaños: Marx, Freud, Boaz, Cantor, Keynes, Mises, Hayek y Rothbard.

La ciencia nos ayuda a librarnos del misticismo pseudocientífico de la misma manera que el arte nos demuestra lo grande que nuestra civilización puede llegar a ser.

La grandeza de nuestros pueblos no es cuestión de deseo.
Es cuestión de crear condiciones y circunstancias necesarias para que se pueda producir.

Las diferencias entre razas, clanes, tribu y naciones

El Problema:

Gran parte de los problemas sociales que enfrentamos tienen un asidero genético

La regresión constante de la calidad de los hombres por debajo de la media y las desviaciones estándar crean la necesidad para que existan presiones persistentes que mantengan una necesidad genética en los grupos humanos. Esto quiere decir que los grupos pueden perder calidad muy fácilmente en cualquier momento que permitan mezclarse entre sí o que haya un cambio en las tasas de reproducción dentro de los grupos.

La baja madurez sexual y alta tasa de reproducción de las clases y razas en Hispanoamérica y el Brasil ha generado aberraciones como los alarmantes índices de embarazo adolescente. Pese a que en Venezuela la cifra de embarazo adolescente no aparece en reportes (ver 1, 2, 3)   lo poco que queda de (((prensa))) en este expaís le cuenta a la sociedad y al mundo la realidad que es el común denominador para el continente: Venezuela es líder continental en tasa de embarazo precoz.

Valor:

Las clases sociales son y siempre han sido expresiones de características genéticas superiores y e inferiores.

Los hombres se pueden adaptar a cualquier circunstancia sin que tengan que mutar de forma evolutiva, pero debido a la simple frecuencia en la que se expresan los caracteres de una población estos fenómenos se dan en la forma que la naturaleza los requiere. Esto trae como consecuencia que el hombre sea altamente capaz de adaptarse como organismo. Nosotros nos adaptamos cuando aprendemos, por medio de normas sociales, y por tasas de reproducción entre clases. Porque las clases son y siempre han sido expresiones de características genéticas superior y e inferiores.

Especialización

Las diferencias entre razas tienen fundamentación endocrina

La exposición a testosterona prenatal ha tenido un impacto en la especialización de las razas ya que este fenómeno tiene influencia sobre comportamientos.

Tal parece que todos los hombres hemos estado involucrados en el proceso de erradicar a todos los competidores del Homo sapiens sapiens, y luego nos comenzamos a subdividir en razas.
Existen cuatro razas principales: Negroide, mongoloide, caucasoide: Europeo caucasoide (Del Norte, de los bosques y llanuras) , Iraní caucasoide (sureño, del desierto y las estepas)  y muchas otras sub-razas como las semitas (africano/iraní-caucasoide), dravinda y sinhalesa, todas las cuales tuvieron que experimentar de manera directa un proceso de especialización.

Las diferencias entre estas razas están descritas y son explicables desde un punto de vista endocrino, ya que los humanos “crecen” y los cambios endocrinos modifican las expresiones de ciertos caracteres (como la 2D:4D), comportamientos y apariencias entre las razas.

Es por ello que:

  • La mayoría de las diferencias entre razas del Homo sapiens sapiens tienen un basamento endocrinológico.
    • Un mayor o menor dimorfismo sexual
    • Una madurez sexual mayor o menor (agresividad/impulsividad)
    • Una rapidez de maduración sexual mayor o menor (agresividad/impulsividad)
      Los asiáticos tienes una baja madurez sexual, mayor esperanza de vida, baja testosterona, les siguen los blancos, y los negros.
      Lo inverso ocurre con los judíos, la exagerada masculinidad africana, la inmadurez sexual asiática, el alto dimorfismo sexual blanco y la madurez retardada del blanco.
    • Cuerpos más altos, musculosos, atractivos o más pequeños. Desarrollo de corteza cerebral mayor o menor.
    • El sexo femenino tiende a ser verbal/empático y el sexo masculino tiende a ser espacial/operacional, estas tendencias “crecen”, se desarrollan y se deben principalmente a la consecuencia del desarrollo intrauterino. Un cerebro masculino es el resultado del mismo a la exposición a la testosterona, y “crece” al desarrollar una serie de características. Es por ello que las diferencias endocrinas intrauterinas en familias pueden producir amplias variaciones de distintos caracteres en los seres humanos.
  • Algunos grupos han usado la redistribución reproductiva de la misma manera que se distribuyen los alimentos, el cuidado de los niños, mujeres y ancianos, el hogar y el techo.
    • Estos grupos han permitido dos tipos de comportamientos reproductivos: Matrimonios arreglados (con consecuencias mayoritariamente negativas) y los matrimonios por afinidad (con consecuencias mayoritariamente buenas).
    • Han prohibido matrimonios y reproducción entre primos.
    • Han permitido que los hombres y las mujeres se casen al alcanzar una madurez sexual e intelectual alta (con resultados mayoritariamente positivos para la sociedad) en contraste con las sociedades que casan a niñas de bajísima o nula madurez sexual con hombres adultos que alcanzaron una madurez sexual temprana y un desarrollo intelectual bajo/medio (con consecuencias mayoritariamente negativas, basta ver el Medio Oriente)
    • Que los cónyuges tengan propiedades (tierras) antes de contraer nupcias o que no las tengan.
    • Han desarrollado impuestos y mecanismos para las clases inferiores para que se eliminen de forma progresiva.
    • Instituyeron el Señorío y sociedades feudales, particularmente en Europa, China y Japón (o en cualquier otro sitio en donde haya habido esclavitud y servidumbre).
    • Se reguló la ingesta calórica y proteica a los jóvenes. Alterando de forma positiva o negativa el desarrollo neurobiológico en etapas críticas del crecimiento.
  • Las diferencias que quedan están en el fondo de la distribución
    • Climas fríos en donde el factor tiempo  no tiene clemencia para aquellos que son impulsivos.
    • La matanza de los niños no deseados.
    • El sacrificio de los indeseables
    • La desaparición física de los criminales
    • Condenar al ostracismo a los inútiles en sociedades agrarias.
    • La guerra en todas sus versiones históricas.Esto es bastante sencillo y son un juego de reglas que no requieren experimentación genética (mutaciones) para que evolucionen las diferencias entre grupos de otra forma que no sea la expresión de caracteres.

¿Cuál es el secreto del hombre occidental entonces?

Los hombres occidentales somos los pueblos que más hemos puesto en práctica la eugenesia, “para mejorar nuestra raza”. Eso no nos hace mejores per se. Simplemente hemos matado a todos lo peor y lo malo durante tanto tiempo que muchas familias buenas y mejores tribus han surgido y sobrevivido que las tribus y familias malas.

La revolución industrial cambió todo eso

La democracia cambió esta antigua estrategia cultural porque cambiamos de una familia productiva (no sólo un hombre) un voto, a votos igualitarios para todos – y desde que las mujeres se volvieron reproductivamente irresponsables (disgénicas) y las clases bajas se volvieron reproductivamente dañinas (disgénicas también), y juntos esos dos factores son más numerosos pero no superiores en calidad, implementaron políticas que revirtieron la excelencia genética que alguna vez tuvo Occidente.

Hemos experimentado una “explosión” (efecto Flynn) que luce estadísticamente como un dispositivo que mejora la nutrición y distribución de las clases inferiores. Sin embargo este efecto puede ser neutralizado (revertido) ya que las tasas de reproducción de las clases inferiores continúan en expansión. Es probable que la tasa reproductiva de las clases inferiores disminuya conforme los caracteres genéticos negativos continúen perpetúandose, pero eso es cuestión de un número no determinado de generaciones y mutaciones indeterminadas.

Es así de sencillo:

Es necesario poner en práctica políticas de eugenesia.
No se puede tener libertad y prosperidad si no se tiene una civilización eugénica y racialmente homogénea.

La inteligencia y la belleza son biológicas, las diferencias de como han sido llevadas adelante las políticas reproductivas de cada especie humana se pueden resumir como lo hizo Kevin MacDonald en sus trabajos. Los blancos debemos tener muchos niños y criarlos dentro del entorno de la familia tradicional, aislados de la barbarie postmoderna para que nuestra progenie, nuestra cultura, valores, creencias, actitudes y aptitudes perduren con el pasar del tiempo.

La naturaleza de la derecha

Probablemente creas que las ideas de derecha son genocidas, explotadoras, egoístas, criminales, y perversas.
Esas afirmaciones están bastante lejos de la verdad, y probablemente sean reflejos de lo que la izquierda quiere proyectar en otros que no ve en si misma.

Las ideas de la derecha son básicamente ideas de desigualdad, los que militamos en la derecha sabemos, entendemos, comprendemos, aceptamos y defendemos la naturaleza de la desigualdad.

La desigualdad es positiva, saludable e incluso deseable, admitimos que algunas desigualdades no son deseables, pero la mayoría de estas tienen que ver con cuestiones de carácter y de relativismos morales más que con los hechos en sí mismos.

A diferencia de la (((izquierda))) y los (((igualitaristas))) quienes buscan a como de lugar el lograr la igualdad por todos los medios posibles, la derecha no se preocupa con esos conceptos.

Si usted observa la forma en la cual dos árboles de la misma especie crecen uno junto a otro, usted notará que no son iguales, uno quizá tenga más ramas que el otro, o quizá uno tenga follaje mejor desarrollado que otro, en las ramas de uno puede que hayan nidos de pájaros, y en otro no. ¿Se puso acaso un árbol a pelear con otro? No, esos organismos compiten en un universo donde saben que los recursos son escasos.
Así como la naturaleza es buena repartiendo virtudes, también lo es repartiendo defectos.
Habrá quienes son excelentes para ciertas cosas y horrendamente deficientes en otras, a mi por ejemplo se me viene bien la teoría, el análisis y el criterio. Si me ponen a tallar un mármol haré un desastre. De igual manera si a un violinista lo ponen a frente al tablero de mandos de una grúa de construcción probablemente haya un accidente industrial.

La creación y la destrucción van de la mano. Si todos somos iguales, ¿cómo habría excelencia?. ¿Cómo destacaríamos los aristócratas de la plebe? Las ideas de derecha son de excelencia y distinción, es por ello que se acepta la desigualdad.

¿Cómo podemos vivir entre nosotros sin perder nuestra identidad?
La identidad es básicamente lo que le da significado a la vida, sin identidad no hay arte, estética, belleza, filosofía, ciencia, conocimiento o promesas de cualquier tipo. Porque si alguien te pregunta quien eres, y no sabes como responder, es el fin de tu especie, tu tribu, tu identidad.
Las ideas de derecha versan sobre la distinción, la excelencia, la desigualdad, y significado.

 

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La discriminación es un bien moral: es lo que te permite discernir entre una cosa y otra, contrario a lo que la (((izquierda))) y los igualitaristas le hace creer a la gente al manipular el lenguaje y el significado de las palabras, todos discriminamos de una manera u otra: Elegimos con quien tener hijos, que ropas vestir, que ruta transitar para ir al trabajo, con quien relacionarnos, y con quien no. Si usted elige una alternativa para hacer algo en su vida, usted está discriminando. Toda la vida, incluso al momento de decisiones pequeñas como las que acabo de enumerar, tiende a estar sesgada sobre la desigualdad y la discriminación.

Yo personalmente creo en la discriminación, forma parte de mi espiritualidad aristocrática. Me permite discernir entre aliados enemigos.

Así como lo hago yo, lo hace todo el mundo. Nadie trata a todo el mundo de la misma manera, la única manera en la cual nos tratemos todos iguales los unos a los otros es una utopía socialista en la cual no existen diferencias y todos estamos agarrados de manos frente a una fogata cantando kumbayah. El no discriminar implicaría la negación de los instintos más inherentes y reflejos de la naturaleza humana.
La discriminación, es un baluarte clave de la derecha, porque es intrínseca a una vida de hombres libres, en donde la libre voluntad y la libre elección forman el carácter moral de la personalidad de los hombres.

Mientras que la derecha valora la diferencia y la distinción, creando oportunidades para cada quien según su talento, el igualitarismo de izquierdas es inevitablemente totalitario porque desafía la diversidad divina del universo al querer convertirnos a todos por la fuerza en iguales.

Libertad e igualdad son, en esencia contradictorias.

51% de una nación puede establecer un régimen totalitario, suprimir a las minorías y mantenerse democrática, esta idea de que todos somos iguales es una gran hipocresía cuando es puesta en práctica, por eso hay tantos hombres que en el nombre de la igualdad han matado, torturado y han sido capaces de cometer las más brutales atrocidades contra la humanidad.
En el comunismo, Pol Pot le disparaba a todos aquellos que leían libros que el no aprobaba, al Che Guevara “le gustaba matar”, y los Soviets mandaban al Gulag a todos aquellos que estuvieran en desacuerdo ¿Por que lo hacían? Porque ellos querían que todos fueran y pensaran igual.

Llama poderosamente la atención el cómo algunos que levantan sus puños en marchas anti-fa, fuman marihuana en sus apartamentos y marchan en contra del establishment con la rebeldía de querer hacer lo que les venga en gana en países occidentales, al poner en práctica esos ideales, vemos como esas ideas tan (((bonitas))) conllevan a paredones de fusilamiento en Cuba, a campos de concentración siberianos, a celdas de castigo del SeBIN, a espionaje y asesinatos de la Stasi, a hambrunas de millones de personas en China.

La derecha, en contraparte ha creado beneficios, empleos, oportunidades y libertades para millones de personas alrededor del mundo, sacándolas de la pobreza y llevándolas a prosperar. Si bien todos los sistemas de derecha preconizan cierto grado de igualdad de tratamiento, esas sociedades abiertas permiten a los individuos descubrir quien es superior a quien.

La cultura occidental está marcada ciertamente por episodios amargos y de sufrimiento, algo que es tan real como la vida misma. Una cosa que diferencia a la derecha de la izquierda es que la primera está en contacto con la realidad: Mientras los hombres de otras épocas, los últimos de occidente, los que disfrutamos de la tradición, buenas y viejas costumbres somos capaces de soñar y desear un mejor porvenir, los izquierdistas, que no saben medir riesgos y consecuencias con frecuencia son víctimas de sus ilusiones.

Aunque muchas personas consideren a los de extrema derecha como personas con un odio contra otros grupos, ser de extrema derecha es una posición filosófica de conservadurismo extrem sobre las estructuras del pasado y de cómo se relacionan con respecto a dónde nos ubicamos el día de hoy y del cómo vivimos en este planeta sin perder nuestra identidad.

Nuestra identidad es lo que le da significado a nuestras vidas. Sin identidad no hay ningún tipo de contexto para que el arte, belleza, filosofía, ciencia, conocimiento o progreso se den.

La variedad en jerarquías es armónica y amable. La diversidad en la igualdad es discordante y odiosa.

Sólo cuando nos demos cuenta, en la derecha continental y mundial, de que el heraldo de nuestra identidad y existencia está atada a todo lo que existió antes de nosotros, tanto en terminos religiosos como neopaganos/Nietzscheanos, cuando tengamos conciencia racial de lo que nuestros pueblos y nuestra civilización occidental ha pintado, construido, escrito, las sinfonías que hemos compuesto, las obras que hemos dramatizado, y que todas esas acciones están intrínsecamente atadas a conceptos de nuestro propio porvenir, fuerza y propósito glorioso. Sólo cuando nos demos cuenta de que lo que fue atado a mucho de esto que estoy mencionando y el cómo es valorado en estos momentos, sólo en ese momento valoraremos con la grandeza los momentos del pasado que nos hicieron grandes y dejaremos de justificar la barbarie y el libertinaje que están provocando la decadencia moral de la Civilización Occidental.

Si tenemos este weltanschaaung podremos entender por que el patriotismo no sólo fue el más intenso sentimiento sino la más alta virtud posible de los ciudadanos antigios. Todo lo que le era importante al ciudadano de la Antigüedad – sus ancestros, su religión y culto, su vida moral, su orgullo y propiedad- dependían de la supervivencia y el bienestar de la ciudad en la que vivía. Es por elloq ue la devoción a la Patria, (la verdadera, no la de los chavistas) era considerada una virtud suprema. Al dedicarse a lo que le pertenece y le identificaba, el ciudadano antiguo sentía que servía a sus dioses, se sentía con un propósito. Ningún principio abstracto de justicia le haría pausar en sus procederes. La piedad y el patriotismo eran la misma cosa. Para los Griegos, el ser sin patriotismo, el ser algo menos que un ciudadano activo era el equivalente moral de ser un idiota, ese es el origen real de esa palabra y es por ello que nuestra sociedad se ha idiotizado con la corrección política.

Si arrancamos, por miedo a ser hostiles con otras sub-culturas y otros üntermenschen todo prospecto de identidad grupal, terminaremos con una doctrina muy débil y difuminada de nuestra cultura, y eso comenzará a ser el fin de nuestra existencia como pueblos, como naciones, como sociedades que tuvieron poder y lo ejercieron sin miedo.

Los enemigos que enfrentamos hoy día en occidente son internos, han sido erigidos en nuestras propias mentes: Se llama corrección política

El primer paso para poder generar la vanguardia que dominará culturalmente los espacios cívicos es tener como máxima que la derecha no se disculpa por su imperativo moral de existir. No nos debemos disculpar por ser Occidentales, blancos y de lo que nuestra raza le haya hecho a otras en cualquier otro momento. El hacerlo implica caer en el juego perverso de una gramática de auto intolerancia que restringe los pensamientos de lo que queremos decir y hacer antes de que se nos ocurran al generar culpa, odio hacia nosotros mismos y resentimiento de quienes somos y de que hicimos como raza, como pueblo, como sociedad.

Sólo si recuperamos el espíritu de lo que implica ser Occidental es que podremos vencer la batalla cultural y enviar a la izquierda al basurero de la historia.

Occidente requiere de liderazgo masculino

El feminismo ha castrado a occidente en formas inusitadas: Gracias a esas políticas tenemos a ISIS y una generación de hombres castrados y desconectados de su verdadero sentido de ser

¿Por que los jóvenes están molestos e iracundos? Porque su futuro les está siendo robado.

Las instituciones mixtas (entendidas como aquellas compuestas por hombres y mujeres) que están bajo el alcance y la influencia del feminismo en cualquiera de sus corrientes recientes terminarán por ser dominadas por una mujer. Esto no quiere decir que sea una tragedia pese, pero la sensibilidad femenina dentro de las instituciones occidentales ha traído consigo un acelere en lo que Oswald Spengler y Julius Evola advirtieron como el declive de la civilización occidental.
Los conflictos entre hombres y mujeres terminan siendo dominados por mujeres ya que el género femenino siempre apela a los medios de coerción: Reclutamiento, avergonzar, chismorreo, y ataques sistemáticos a la reputación del contrincante.

Así que si una mujer ataca, siempre lo hará desde la coerción femenina y sólo hay cuatro formas de responder

  1. Someterse: Darle a esa mujer lo que quiere.
  2. Disociarse: Huir. Romper con la interacción.
  3. Retaliar con la misma forma de coerción.
  4. Violencia.

La primera opción tiene como resultado el dominio absoluto del género femenino sobre el masculino.
La segunda opción le concede espacios de dominación cívica y cultural a las mujeres, es lo que tenemos hoy día.
La tercera opción no es correcta ni honorable si el contrincante es un hombre. Pero aun cuando los hombres se han ajustado a estos procederes indignos de su género y han comenzado, de forma sistemática a emplear medios femeninos de coerción, la forma, psicología y sensibilidad femenina prevalece y triunfa a través de ellos como instrumento, es por ello que el credo de la corrección política es tan evidente y triunfante en Occidente.
Por último, los cánones de la civilización occidental debidamente han anulado la cuarta opción. Los hombres somos notoriamente más fuertes y podemos dominar físicamente a las mujeres mediante el uso de la violencia y el saber restringir y evitar que todo conflicto con una mujer escale a este nivel es lo que nos distingue de esos animales barbudos que están en Medio Oriente.

El feminismo más reciente ha tomado como norma que las instituciones y los espacios no son exclusivamente femeninos o masculinos. Los feministas han identificado y han sometido mediante coerción a las instituciones occidentales para que se sometan al nuevo credo: La integración, el multiculturalismo, y la diversidad.
Eufemismos para decir: Anti-Masculino y Anti-Blanco Europeo.

Uno de los grandes obstáculos con los que el feminismo se ha topado, han sido las instituciones pequeñas, siendo el hogar el más básico y fundamental sitio en el cual esta doctrina de odio hacia la humanidad ha fracasado en sus intenciones.
En el hogar los hombres preservan su soberanía si le puede ofrecer beneficios y retener privilegios a una mujer, y puede hacerlo, en parte si es capaz de disociarse del pacto sagrado que implica la vida en el hogar. Si los beneficios ofrecidos al sexo femenino en un hogar son lo suficientemente convincentes y positivos, en el momento de poner en una balanza las ganancias y pérdidas, la mujer, al igual que todo ser humano pensante toma la decisión más sabia y se queda con su hombre.
Los seres humanos siempre hemos funcionado y actuado con base a nuestros intereses e incentivos para poder interrelacionarnos en sociedad.

Las instituciones grandes, como las universidades, el Estado, las empresas, etc. tienen una dinámica distinta a los hogares y es por ello que el feminismo ha avanzado tanto en sus criminales y discriminatorios procederes.

Conforme se “feminizan” las instituciones, los hombres se vuelven afeminados y progresivamente aceptan el rol contranatural de sumisión y subordinación dentro de esas instituciones, o pueden huir, y evitar ser afeminados por coerción.
Espero se entienda en este escrito que ser afeminado nada tiene que ver con una tendencia u orientación sexual, me refiero a los procederes en materia de resolución de conflictos.
Cuando formé parte de esa gran escuela de formación ciudadana llevada adelante por la Universidad Central de Venezuela que es el Modelo Mundial de Naciones Unidas de Harvard, aprendí a resolver los conflictos mediante el diálogo y aprendí el valor del carácter masculino en procesos de negociación y resolución de problemas. Me he dado cuenta, con el paso del tiempo y mi transición desde un joven estudiante rebelde hasta ser un profesor universitario conservador que el feminismo dentro de las instituciones disminuye la habilidad del hombre de producir y traer a las instituciones beneficios y prebendas con las cuales negociar por su soberanía incluso bajo su propio techo.
Y esto es absolutamente relativo al declive de la riqueza y estatus de los hombres en la sociedad y dentro de las instituciones, así que directamente esto afecta y se extrapola a la institución hogareña.

El proceso de la feminización debe tender a proceder, por ende hasta que se encuentre con un sistema agresivo y violento de conquista. Si bien no es lo preferible y en ningún momento abogo por ello, prefiero acudir a la verdad y las pruebas de la debida diligencia que esta amerita: El feminismo no ha triunfado en países islámicos por su barbarismo inherente, y tampoco ha triunfado en Europa Oriental porque el comunismo que durante setenta años gobernó esos territorios colocó en una especie de permafrost los aspectos más fundamentales de lo que significa ser occidental.

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Hombres europeos usando faldas para protestar contra las violaciones. Así no se defiende a la civilización occidental de la barbarie islámica.

La nueva Europa del Este y hasta cierto punto la Latinoamérica más conservadora que ha sobrevivido bajo el Socialismo del Siglo XXI tendrán mucho que decirnos a los occidentales sobre lo que significa conservar nuestras tradiciones masculinas y naturales.

Por la forma en la que el juego político ha repartido sus cartas actualmente, la opción es binaria: Matriarcado o Patriarcado. No hay medias tintas. La dirección que tomemos como civilización depende de la forma en la que los hombres usen la violencia.

Es obvio que los hombres de hoy en día no tienen ni la más puta idea de cómo interactuar con mujeres.
Y que los hombres de hoy día han olvidado cómo ser hombres.

El estado actual de cómo resolver las disputas y contiendas con ideologías como el Islam en Europa, por ejemplo ha sido por medio de la sumisión y la debilidad.

El conformismo, la “tolerancia”, el “mejor no peleemos” y el “no podemos herir los sentimientos de otros” han sido comportamientos coercitivos femeninos.
Con este tipo de afirmaciones no quiero decir que el feminidad sea negativa, todo lo contrario, la feminidad es absolutamente positiva siempre que sea orientada en cosas como la familia, crianza de los niños, la cocina, la escuela y la educación eclesiástica. Los caracteres femeninos no son útiles al momento de conflicto, violencia, política y conquista porque eluden la masculinidad fundamental inherente al carácter natural de los hombres.

En sociedades homogéneas, es decir, en aquellas donde la inclusión, el multiculturalismo y la diversidad no son banderas ni modelos a seguir, la feminidad y sus procederes sirven bien a las mujeres. Mientras que el son que vemos hoy en día tocado por la música del feminismo es “coopera o muere”.
Este tipo de comportamientos pueden significar la diferencia entre vivir o morir como individuos y como sociedades.

En la sociedad (((Multicultural))), (((progresista))), (((incluyente))) y (((diversa))) de hoy, en la que las mujeres y hombres débiles tienen las riendas y están a cargo de la toma de desiciones, sus acciones nos traen como consecuencias la muerte muchos.
Basta conque veamos lo que pasó en Niza, o en Berlín el año pasado.

Este tipo de comportamientos y procederes le están dando forma y están dirigiendo las acciones de la civilización Occidental.
Podríamos decir que la “tolerancia”, “aceptación”, y el “amor” es lo que dirige la brújula moral de occidente. El problema radica en que ninguna de estas características aplica a personas de descendencia europea. este tipo de características son usadas como armas en su contra. Son una serie de palabras vacías diseñadas por lingüistas para controlar el lenguaje, pensamientos y respuestas de la gente.

Veamos un par de ejemplos:

Ejemplo 1:

Millones de hombres musulmanes llegan a costas Europeas a manera de invasión.

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¿Africanos inocentes, léase bien, africanos, que huyen del conflicto civil Sirio o invasores?

Típica respuesta masculina: ¡Epa!, estos negros que llegan aquí ataviados con Adidas, Nike, y que tienen un smartphone mejor que el mío, vienen a Occidente a hacer disturbios y reclamar por privilegios de los que ni siquiera son merecedores. ¿Que se han creído estos bárbaros?

Típica respuesta femenina: (((Los medios))) nos han demostrado que estos africanos, pakistaníes y refugiados provenientes del África Subsahariana están huyendo de una guerra civil brutal en Siria. Tenemos que ayudarles y recibirlos. No podemos ser crueles con ellos ni podemos juzgar su cultura. Refugees welcome, Kumbayah, Señor, Kumbayah.

Ejemplo 2:

Millones de fanboys de la globalización, la inclusión, la diversidad y el multiculturalismo inundan tu país con gente que no es blanca y tratan de reemplazarte demográficamente.

Respuesta típicamente masculina: ¡Epa!, La distribución étnica de la población histórica de mi país, que era 90% blanco bajó en un lustro a ser 60%. La mayoría de esta gente vota a la izquierda, son comunistas y quieren importar su cultura a mi país en detrimento de la mía. ¿Por que no puedo conservar mi país como era? ¿Que tiene eso de malo?

Respuesta típicamente femenina: Todo va a estar bien, es malo quejarse, si te quejas vas a molestar a esta gente que viene a este país a enriquecer nuestra nación con su cultura. No debemos herir sus sentimientos, debes guardar silencio.

Ejemplo 3:

Los homosexuales y el colectivo LGBTIJAKDSAIUHEIQB están llevando adelante su agenda política contra viento y marea y criminalizan a todo aquel que piense distinto a ellos.

Respuesta masculina: ¡Epa! Pronto ser heterosexual va a ser la excepción y no la regla. ¿Desde cuándo se solía pregonar “tolerancia” para con esta gente”, pero ahora no puedo decir lo que pienso de ellos si estoy en desacuerdo?

Respuesta femenina: Esto es por tu propio bien, no seas homófobo, debemos llevarnos bien los unos con los otros. No puedes estar en contra del amor y las decisiones de las personas, Oh, there ain’t no other way, Baby I was born this way. 

Occidente está urgido de ser gobernado por hombres masculinos.

¿Por que creen que Donald Trump ganó la presidencia de EEUU? Porque la gente está harta de liderazgos ineptos y débiles. La gente quiere un líder que sepa lo que está haciendo y que luchará para conseguirlo.
La gente quiere a alguien que pueda enfrentar los problemas, hacer preguntas incómodas, y tomar acciones difíciles, aún cuando eso implique ensuciarse las manos.

Los hombres lideran y las mujeres los siguen.

Eso no lo inventé yo, es una ley natural. Las mujeres se sienten atraídas por hombres fuertes que lideran. Creer lo contrario es estar convencido de que el Ratón Pérez y Santa Claus existen. Miremos hacia atrás y veamos el pasado: Hombres fuertes le dieron forma a grandes imperios, naciones y estados. Hombres de todo tipo: blancos europeos, aztecas, mongoles, chinos, alemanes, japoneses, musulmanes, etc.
Que hayan mujeres feas y frustradas como Aglaia Berlutti, Lena Dunham, Cilia Flores, Hillary Clinton, Frida Kahlo, etc. que te digan que la razón por la cual los hombres son líderes y las mujeres no es por “el patriarcado”, es mera propaganda.

Lo último que necesita el hombre de hoy es que una mujer le diga que hacer y cómo actuar. Dicho de otra forma, necesitamos que los hombres dejen de actuar como mujeres.

(((La prensa))) ha escrito hasta el hastío artículos de mujeres diciéndole a hombres cómo actuar en materia de relaciones, pero NUNCA hemos leído artículos escritos por hombres diciéndole a las mujeres como actuar en materia de relaciones. Los hombres dejamos que sean las mujeres las que eduquen y enseñen a las de su mismo sexo en cómo aumentar su sexual market value. No es nuestro rol el asesorarlas en esa materia. ¿Por que habría de ser distinto? ¿No estamos hablando de una época en la cual hombres y mujeres valen lo mismo? Y de ser así ¿no vale la pena que sean hombres los que asesoran a hombres y mujeres las que asesoren a mujeres en materia de relaciones?

Los hombres y las mujeres no son iguales, son distintos. En todos los sentidos. Los hombres no debemos buscar consejos en revistas de mujeres sobre cómo atraer a una chica.

No soy misógino.
Yo amo a las mujeres, amo a mi madre, a mi hija, a mi hermana y a mi esposa, en sus distintas dimensiones y justa medida. Son buenas mujeres y ellas deben entender que existe una dinámica social natural impuesta no por los hombres sino por la naturaleza para la preservación de la especie.

A las mujeres les atraen los hombres masculinos, de la misma forma que los hombres se sienten atraídos por mujeres femeninas

(((Ayn Rand))) no era una mujer particularmente atractiva, pero en sus novelas ella narra a hombres que tienen don de mando, liderazgo, son capaces de construir, que son fuertes física y mentalmente, y que tienen un propósito en la vida.

Estos son los tipos de hombres que no hay en Occidente.

El mundo no requiere de mujeres tipo Angela Merkel, Theresa May, Dilma Rousseff, Christina Kirchner, Hillary Clinton o Cilia Flores. Quizá una Marine Le Pen pueda hacer de La France algo grande otra vez. (pun intended) pero sabemos muy bien que (((la prensa))) no se lo permitiría.

Si vemos el liderazgo masculino, que lo hay, no le ha fallado a la sociedad: Vladimir Putin, Donald Trump, Rodrigo Duterte, Bachar el-Asad, son hombres que han sido capaces de liderar a su naciones y a sus partidarios hacia la victoria.

Los hombres evolucionaron para liderar y proteger a la tribu y a su especie.

La izquierda ha hecho creer que tener un in-group preference es una mentalidad retrógrada, sin embargo esta in-group preference sólo es mala si se dirige hacia los blancos. Todas las demás razas la tienen permitida.

La crisis de ausencia de liderazgo masculino es la razón por la cual Europa está siendo violada por musulmanes actualmente.

Es necesario que no sólo en Europa sino que en el mundo surjamos hombres dispuestos a liderar para lograr cambios. No basta con ser guerreros del teclado. No me basta con que mi blog sea el más leído desde Alaska hasta la Patagonia, yo en mi comarca, en mi universidad , en mi puesto de trabajo me he dado a la tarea de querer ser el líder y llevar la vanguardia para poder empujar y crear el movimiento necesario para poder generar los cambios que yo quiero ver en la sociedad.

De eso se trata mi año 2017, de poder liderar.
Llegó la hora de ahombrarse.

Ahómbrate tu también y hagamos grande a Occidente otra vez.

 

¿Por que me importa la clase trabajadora?

Desde hace casi un año he sido el traductor oficial del filósofo estadounidense Curt Doolittle. Comparto con ustedes un post de su autoría

Porque nosotros somos compatibles, y necesitamos el uno del otro.

Alguno de nosotros trabajamos, otros trabajamos en gerencia, algunos calculamos y diseñamos, algunos de nosotros organizamos, y algunos otros decidimos qué organizar, calcular, diseñar, administrar y sobre que cosas trabajar.
Es cuando nosotros determinamos de forma exitosa un método por el cual cada uno de nosotros se beneficia al cooperar con el resto, en vez de cooperar con otros al competir por oportunidades para hacer trabajos, administración, cálculos, organización y decisión que no somos sólo compatibles sino necesarios el uno para el otro.
La aristocracia opera de forma empírica: Por medio de la compatibilidad.
La compatibilidad en la reproducción (la unidad familiar como una unidad reproductiva), en materia de defensa (la jerarquía del mando), en producción (la jerarquía de la organización de la producción), y en política (la jerarquía de las clases) mientras preservamos y mantenemos la participación voluntaria en la selección de parejas, al unir ejércitos, al participar en la fuerza laboral, y entre las distintas divisiones de los poderes del estado.
La compatibilidad voluntaria es un método que sirve para poder “calcular” el resultado óptimo de Nash sobre la marcha.
El modelo de la aristocracia occidental fue científico. Hasta el siglo XX.
A mi me importa la clase trabajadora porque ELLOS SON LOS QUE PELEAN. ¿Por que? Porque las élites crean la diferencia competitiva para las clases trabajadoras, y si ellas pelean por sus élites, y eligen las élites correctas, entonces tendrán que vivir bajo mejores condiciones que otras clases que eligen ser gobernados por élites peores.
El problema con la forma de vida americana es que los socialistas creen que han hecho una franquicia exitosa a partir de la apropiación del movimiento de los trabajadores y han convertido compatibilidad en incompatibilidad.
Los socialistas eligieron dividirnos y conquistarnos, obligando a nuestras élites a abandonar a sus clases trabajadoras.
Si queremos una revolución, debemos actuar de forma compatible. Debemos tener élites que decidan y organicen, clases medias que calculen y teoricen, y clases trabajadoras que administren y actúen.
Mi nombre es Legión. Y somos muchos
Curt Doolittle.
La Filosofía de la Aristocracia
El Instituto Propietarista.
Traducido por Alberto R. Zambrano U.