Guasón, de Todd Phillips

El Guasón, para los fans de los cómics de DC y del mundo de Batman, siempre ha sido un villano que toma de las ideas del romance la noción de que la locura va atada del genio, carisma, profundidad psicológica y creatividad.

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De las cosas buenas que nos dejó “El Caballero de la Noche” de Christopher Nolan, es que Heath Ledger logró interpretar a un villano cuya historia no conocemos bien. En esa cinta, a dos de sus víctimas relata el origen de sus cicatrices de forma contradictoria. Es probable que ninguna de las dos historias que ese Guasón cuenta sean ciertas, y en el arco narrativo de la cinta de Nolan, la policía no sabe nada de él.

Fui a ver Guasón con mi esposa y un buen amigo y no pude dejar de sentirme incómodo a lo largo de la cinta. Hay simplemente algo en esta glorificación de los antihéroes que para mi, con la poca formación que tengo sobre teatro y libretos que no deja de hacerme ruido.

Antes de que mis haters inicien su habitual circlejerk cada vez que posteo, dejemos algo en claro: Joaquin Phoenix es un excelente actor, y con la información que se le dio puso en escena un personaje de una forma magistral.
El lente de Phillips, que hace guiños a las aesthetics ochentosas que la derecha alternativa le encanta usar y que a los progres tanto les molesta. Y los enfoques en la sonrisa y mirada de Phoenix tienen el efecto deseado. Pues a lo largo de la historia vemos como un hombre maltratado a lo largo de su vida pierde la cordura.

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Muchos de mis amigos, y una colega de mi esposa comentaban, sin yo haber visto la cinta sobre cómo se compara la actuación de Phoenix con la de Heath Ledger; la respuesta es muy sencilla: No hay comparación.

El Guasón interpretado por Joaquin Phoenix es sui generis. No se parece ni al de César Romero, ni Heath Ledger, Jared Leto o Jack Nicholson.

En cuanto a trama, el guión es flojo. Ambivalente, no contrasta la constancia del narrador omnisciente con los hechos objetivos que se nos presentan a lo largo de la historia.

El Guasón, para los fans de los cómics de DC y del mundo de Batman, siempre ha sido un villano que toma de las ideas del romance la noción de que la locura va atada del genio, carisma, profundidad psicológica y creatividad.

Lo vemos en el Guasón de César Romero robando bancos, o el de Jack Nicholson tramando tomar Ciudad Gótica o Heath Ledger jugando con la capacidad de Bruno Díaz de poder matarle.

Joaquin Phoenix nos interpreta la realidad de las enfermedades mentales de una forma ácida y frontal: Estas personas son patéticas, dan tumbos, tienen horribles defectos tanto de carácter como físicos, de forma rutinaria traicionan y decepciones a la gente que tienen a su alrededor.

El Guasón está deprimido, no es un villano profundo, por el contrario, es el típico enfermo mental cuyo tratamiento irregular le causa problemas de trabajo e interpersonales, se siente rechazado, fue abusado durante niño y la ausencia de la figura paterna le lleva a idealizar estrellas de televisión.

Las fechorías de este guasón, a diferencia de sus antecesores, que roban bancos, conspiran y ponen en peligro a la ciudad se ven borrados y vemos a un paciente psiquiátrico que obtuvo de forma irregular un arma, que es abusado físicamente por una ciudad criminal, incapaz de poder establecer contacto y empatía con quienes le rodean. Esto lo perturba profundamente y lo lleva a actuar de forma impulsiva, la violencia de sus actos le alegra, le calma, se siente en control. No se arrepiente y justifica sus actuaciones por medio de racionalizaciones.

Al comienzo de la cinta, el Guasón está sosteniendo un anuncio que dice: “Todo debe desaparecer” para atraer clientes a una tienda en liquidación total. Este anuncio carga un significado ulterior a mi parecer.

Mientras los otros guasones poseen fuertes características propias de Heidegger y Nietzsche, este Guasón no tiene una filosofía nihilista. Sólo es un hombre abusado, triste y solitario con un desbalance químico en su cerebro que lo hace sentirse muy triste. Phoenix nos muestra un Guasón que no es nihilista. Y más adelante en la cinta podemos ver que como personaje no tiene ninguna razón de existir, es un alma en pena, y una muy banal.

Los otros Guasones, tenían carisma, el de Phoenix no. Y hay que darle crédito a Joaquin Phoenix, convertirse en un flacuchento desarreglado con un aspecto poco saludable, ligeramente afeminado, que apesta a cigarrillos y tiene una bajísima autoestima es un reto para un actor de método.

A diferencia del Guasón de Nicholson, llamado Jack Napier, el de Phoenix se llama Arthur Fleck, un payaso que vive bajo cuidado del estado en un apartamento que se está cayendo con su madre Penny, quien parece estar encamada, con una demencia senil.

A Arthur lo golpean con frecuencia y en la agencia de payasos donde trabaja, un colega le da un arma para protegerse, pese a que Arthur sabe que teniendo una enfermedad mental no puede portar armamento, éste la acepta y empieza a jugar con ella en su tiempo libre, haciendo gesticulaciones suicidas alternadas con episodios maníacos, en los cuales se le escapa una bala en su casa, causando una conmoción con su madre.
Arthur comienza a cargar el arma consigo al trabajo y mientras hacía una presentación en un hospital de niños la pistola se le cae al suelo, las enfermeras y los niños se asustan y Arthur es despedido.
Arthur disfrazado de payaso se monta en el metro donde es acosado por tres hombres que son ejecutivos de Wall Street en lugar de ser vagos y maleantes, (cosa que estaría más cercana a la realidad) quienes lo golpean y Arthur los mata haciendo siete disparos usando lo que parece ser un revólver Calibre .22, only in Hollywood.

El asesinato de tres hombres en el metro desata una ola de violencia de izquierdistas en Ciudad Gótica. Los agitadores, en su mayoría vestidos con la estética de los Antifascistas americanos, hacen lo que mejor saben hacer, demostrar su descontento con el estado destruyendo propiedad privada y volcando su descontento contra la clase pudiente de Ciudad Gótica.

De formas muy solapadas Todd Phillips nos muestra la alienación de un hombre blanco pobre en una sociedad en la cual las clases más bajas y aquellos que proveen servicios pertenecen a minorías de otra raza importadas por políticas migratorias sustitutivas de la población autóctona.

Es imposible hacer simpatía con el personaje interpretado: Cuando Arthur se entera de que su madre cree que el dueño de Empresas Díaz es su padre biológico, Arthur se acerca a la mansión, acosa a un joven Bruno y casi estrangula a Alfred el mayordomo.
Luego acosa y confronta al padre de Bruno Díaz, quien le explica que él no es su padre, que Arthur fue adoptado y que su madre al poco tiempo desarrolló una enfermedad mental que la llevó a abandonarlo. Arthur desarrolla otro episodio maníaco-depresivo y va en búsqueda de los registro médicos de su madre, confirmando lo que Bruno Díaz le dijo.

Arthur entra en una profunda espiral de manía y psicosis y asesina a su propia madre. También, en la escena más violenta de la película Arthur apuñala con una tijera en el ojo y destruye el cráneo contra la pared del hombre que le dio el revólver en frente de un enano horrorizado al que le perdona la vida.

En Uniendo Puntos somos fans de la cultura pop, y notamos las obvias referencias:

  • Al Rey de la Comedia de Martin Scorsese (1983), una comedia negra repleta de cringe. En esa cinta Robert DeNiro interpreta a Rupert Pupkin, un lunático que quiere hacer stand-up y está obsesionada con ser exitoso y salir en el show que interpreta Jerry Lewis.
  • También podrán haber notado los enfoques en medicinas de prescripción, el choque con la trabajadora social y las alucinaciones de show reminiscentes de Requiem for a Dream, en la que una Ellen Burstyn interpreta a una mujer adicta a las pastillas y obsesionada con un talk show.
  • E incluso, al clásico film de Hitchcock Psicosis en la cual el asesino mata su madre y vive en su hogar.

Arthur tiene interacciones imaginarias con personalidades de TV, a quienes eventualmente conoce en vida real, en este caso, conoce a Murray Franklin, quien para darle cohesión al asunto de la influencia de Scorsese, es interpretado por Robert DeNiro.

Tanto en el Rey de la Comedia, como en Guasón, Rupert y Arthur tienen amoríos con mujeres negras. En este tipo de relaciones inter-raciales, esas interacciones se dan porque algunas de las partes se siente por debajo de su valor real en el mercado del valor sexual para atraer parejas, lo cual lleva a pensar a los observadores que estamos en presencia de perdedores feos incapaces de poder levantarse un similar más atractivo (cosa que en efecto, estamos viendo en la cinta).
En el caso de Arthur, la relación con la madre soltera negra que vive en el pasillo es absolutamente imaginaria.

El clímax de la cinta se da cuando Murray Franklin invita a Arthur a su programa de TV. Arthur ya no sabe quién es, y su cerebro no está interpretando adecuadamente la realidad, su psicosis, su manía, y el hecho de que los servicios de salud y asistencia social de Ciudad Gótica fueron cerrados por falta de presupuesto, encienden la mecha en lo que sería la explosión, la vorágine asesina psicópata de Arthur Fleck en televisión en vivo.

Cuando llega la hora de aparecer frente a cámaras, notamos que Arthur está absorbido por el desprecio y lástima hacia sí mismo. Confiesa haber sido el autor material de los asesinatos y considera que fueron chistosos, Murray Franklin está horrizado por lo que oye pero le da la oportunidad a Arthur de explicarse.
El guasón de Ledger nos hubiese explicado cosas interesantes e incluso razonables, pero este guasón sólo tiene una amargura que el arco narrativo no nos explica del todo bien sino en pequeños cortes a los que hay que estar muy atento (cosa que a mi cerebro con ADHD no le agrada).

Arthur dispara a Franklin en la cabeza y deambula por el estudio permitiendo que lo arresten. Otro guasón hubiese usado ondas electromagnéticas en los televisores para inducir risas a quienes ven mientras la Joker Gang aterroriza Ciudad Gótica.

Las últimas escenas de la cinta toman lugar en lo que serían los eventos inmediatos y posteriores al arresto. Las protestas de los antifa disfrazados de payasos ya son una conmoción general, la patrulla que está llevando a Arthur a su centro de detención es chocada, los policías asesinados y el Guasón es retirado del vehículo y puesto a descansar sobre un vehículo hecho trizas.
Luego, en una especie de resurrección pagana es elevado a un nivel de semi-dios por una turba de delincuentes.
La película concluye con Arthur en el Manicomio de Arkham, explicándole a otra trabajadora social insípida su vida, danzando por un pasillo níveo mientras deja huellas sangrientas.

La última mitad de la cinta podría ser una fantasía de Arthur, porque en un punto vemos que el tipo se mete en un frigorífico y cierra la puerta.
Se puede abrir una nevera desde adentro?
Es la última parte de la película la fantasía pre mortem de un deprimido?
Nos están jodiendo como hicieron con Lost?
Acaso los burlados somos los de la audiencia?

En cuanto a cuestiones técnicas la cinta es un 9 de 10: Gran actuación, buena música de Hildur Guðnadóttir. Pero en cuanto a historia es un mediocre 5 de 10.
¿Que es la cinta Guasón? ¿Es un superhéroe, un supervillano?
No es una cinta convencional.
Tampoco es una vaina imposible de tragar como las cosas que hace M. Night Shyamalan.
¿Es esta cinta un thriller psicológic o una comedia oscura?
No hay mucha risa. Tampoco mucha sátira social.
Entonces es un film como cualquier otro: Una cinta que pasará desapercibida pese a los intentos de la izquierda de desacreditarlo y de pundits como Paul Joseph Watson, Milo Yiannopoulos o Nicholas Fuentes haciendo exaltaciones en sus canales de telegram y foros privados.

Lo cierto del caso es que Guasón es una cinta aburrida sobre un perdedor bastante desagradable. Aunque no rinde cuentas al buen gusto, o a la locura en sí misma como lo hubiese hecho Requiem for a Dream.
Creo que los que piensan que la película de Todd Phillips inspirará a una generación de jóvenes socialmente extraños, maltratados, reclusos y retraídos a llevar adelante un Boogaloo a lo Ted Kaczynski es realmente una forma de traficar con miedo para obtener clicks en webs que están fracasando.

Apuesto a que lo más salvaje que habrás leído sobre Guasón, lo leíste en Uniendo Puntos.

Gracias por tu tiempo, amigo de internet.

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