The Handmaid’s Tale: Un review de Uniendo Puntos. Primera Temporada

The Handmaid’s Tale es una serie de televisión producida por Hulu basada en el libro de Margaret Atwood de 1985.

Interpretada por Elisabeth Moss, Max Minghella, Yvonne Strahovski, Ann Dowd y Joseph Fiennes.

Más de lo mismo, propaganda feminazi para consumo desde todos tus dispositivos.

Es curioso que Margaret Atwood no sea feminista pero que sus obras sean objeto de la teoría crítica de profesoras lesbianas de universidades liberales llama bastante la atención. Siempre he citado a Milo Yiannopoulos desde que leí su libro “Dangerous” a estas mujeres sólo si están buenas hay que sacarlas del discurso público y llevarlas al sitio que se merecen. Las películas porno.

Entremos en materia y analicemos la serie.

Este es el mundo de las Handmaids.

Las Handmaids viven en unos Estados Unidos que han sido destrozados por una guerra, colapso ambientan y una enfermedad desconocida que ha dejado estériles a a la mayoría de las mujeres. Esta plaga ha afectado a toda la humanidad, así que ningún grupo (((étnico))) es sobre-representado aquí. Se nos muestra el mundo previo al colapso en escenas estilo flashback. Vemos que el medio ambiente ha decaído a un punto en el cual las nubes de gases de carbono con las que sólo pueden fantasear mentirosos como Al Gore y sus acólitos han destruído las áreas verdes, vemos que las madres no pueden concebir o tienen abortos espontáneos en una tasa alarmantemente alta, y que el gobierno democrático de los Estados Unidos no pudo resolver los problemas de su sociedad.
Eventualmente la sede del poder legislativo es mudada desde Washington D.C. a la ciudad de Anchorage en Alaska y que sólo hay dos estados dentro de la Unión, Hawaii y Alaska. El resto del vasto territorio de los EEUU se convirtieron en la República de Gilead, una teocracia protestante en la cual las leyes bíblicas son aplicadas a todos los estratos de la sociedad.

Una de las cosas que debemos entender de The Handmaid’s Tale, tanto en su libro como en su adaptación es que fue escrita por una mujer canadiense cuyo contacto con la sociedad norteamericana es viendo hacia el sureste del Canadá. Esto quiere decir que todo el look & feel del show está inspirado en Nueva Inglaterra, y Massachussetts, sólo hay Yankees, y la riqueza de la cultura e identidad Dixie sureña de los Estados Unidos está desaparecida por completo.

Este mundo de la República de Gilead es escabroso: Todos los templos de la Iglesia Católica son demolido, y esa República está liderada por un gurpo de “Comandantes”, algo así como los Jueces en el Viejo Testamento (((Israelita))). El mundo de las Handmaids es altamente tecnológico, con internet, redes sociales, teléfonos celulares, carros inteligentes, calles limpias y casas automatizadas. Un fuerte contraste con las batallas con tanques que nos narran que se pelean a sangre y fuego en las “ruinas de Chicago”.
Existen “colonias” de limpieza de desechos tóxicos en donde mandan a todo al que se porte mal como castigo para hacer trabajos forzados hasta morir.

La protagonista principal de esta serie es Offred (((Elisabeth Moss))), quien vive en una sociedad racialmente mixta, en la que previo al colapso, sus ciudadanos viven al mejor estilo de los blancos, en donde los estereotipos raciales no existen. Offred tiene una relación adúltera con un negro que está casado y que vive como blanco. Logra convencerlo de dejar asu esposa y queda embarazada de él, teniendo un niño de raza mestiza,
La representación de trabajos altamente tecnificados, en una sociedad del conocimiento abierta tiene un propósito para los autores de la serie, contrastar con dramas terribles de familias rotas busca mostrar una sociedad espiritualmente, políticamente y ambientalmente corrupta y decadente muy similar a la nuestra.

Los tratamientos de fertilidad en este mundo no existen. No hay donantes de óvulos, pese a la alta tecnificación del mundo no hay fertilización in vitro. La tasa de natalidad ha caído a los niveles del siglo XVII, y como resultado de ello, las mujeres fértiles, las Handmaids, son obligadas a tener relaciones sexuales con hombres poderosos que son esposos de mujeres estériles, y luego de forma ritual, paren a sus hijos en las rodillas de sus esposas. Todo esto simbólicamente representa la crisis del mundo moderno, en la cual las mujeres inteligentes de alto nivel no están teniendo tantos hijos como debieran. El “derecho a abortar” y el control de la natalidad no es una victoria para las mujeres ni para nadie. Lo que retrata The Handmaid’s Tale es meramente la consecuencia ulterior del feminismo radical: Un mundo estéril en donde las pocas mujeres fértiles pasan penurias.

¿Cómo viven las mujeres en el mundo de las Handmaid’s?

La política de la República de Gilead es vista sólo en breves esbozos y más que todo la vemos es en su puesta en práctica. El grueso de lo que podemos ver de esa puesta en práctica en The Handmaid’s Tale se puede apreciar por medio de los puntos de vista de distintos tipos de mujeres.

  1. Las Handmaids: Mujeres fértiles, relativamente atractivas, algunas no tanto (Elisabeth Moss), todas son delgadas y de buen cuerpo, son vestidas discretamente para ocultar sus atributos, muchas provienen de distintos contextos y razas. Sus rostros son enfatizados por medio del uso de un capó de estilo puritano.
  2. Las Tías: Supervisan a las Handmaids y les aplican una draconiana disciplina y entrenamiento. La tía más central para el arco narrativo es el personaje conocido como Tía Lydia (Ann Dowd), que cree que su misión es transformar al mundo acorde al régimen teocrático impuesto en Gilead. Las tías tienen un lugar bastante prominente en la República de Gilead, son gordas, feas, crueles, y en casos extraordinarios, increíblemente justas.
  3. Las esposas estériles: Estas mujeres están casadas con hombres poderosos, Sus personajes para efectos del arco narrativo son bastante sosos, y son más que todo del tipo de una bruja acomplejada, malhumorada, y mal cogida. Recuerdan a la bruja de Blanca Nieves, en donde una joven virgen es perseguida por una mujer vaga y mayor que es celosa de la juventud, fertilidad y lozanía de la primera.  Para efectos de la serie, la mayoría de las esposas estériles son así con la excepción de Serena Waterford, intepretada por la guapísima Yvonne Strahovski, cuya esterilidad no queda aclarada en el libro, sino en la interpretación de lo que sería la segunda temporada.
  4. Mujeres estériles en estado de soltería: Son personajes complementarios, pero tienen signficancia.

La mayoría de las feministas idiotas que poblan esta tierra se ven reflejadas en el rol de la Handmaid sexualmente explotada, e ignoran o sienten desdén por el resto de los personajes.
Es bien sabido que ser sexualmente explotada por un hombre poderoso es una fantasía porno feminista. La realidad yace en que una vez que una mujer llega a la pubertad, se convierte en una mujer fértil como las Handmaids, y eventualmente se vuelven infértiles conforme envejecen. Para que una mujer se identifuqe con las Handmaids nada más e ignorar al resto de las otras implica un error de selectividad psicológica atado al deseo de jamás envejecer y el mito de la eterna juventud, dado que los ciclos de vida de todas las mujeres descritas en The Handmaid’s Tale son el de Handmaid (Fértil), Esposa infértil, y Tía (mujer vieja), es decir, básicamente son los ciclos de vida de una mujer común y corriente con ciertos cambios para darle licencia poética a la narrativa que se nos presenta.

Pienso que las mujeres solteras infértiles, como la mujer de servicio que ayuda a Offred en la casa de Serena Waterford tienen un papel importante en el arco narrativo de esta serie por cuanto esas mujeres representan una porción importante de la población femenina de Gilead, y nos enseñan lecciones sobre el mundo real: Particularmente que las mujeres deben tener presente que sus años fértiles son escasos y que deben casarse y tener hijos. Y he llegado a la conclusión de que ese tipo de cosas no son sencillas. La presión que sufre la mujer contemporánea le pone las falsas opciones de convertirse en una gorda feminista a lo Lena Dunham, o volverse una güircha tóxica siliconada hipergámica.

Considero que el intento de escapar de Offred a Canadá con su esposo e hija es una representación simbólica de lo precaria que es la familia nuclear de un hombre, mujer y su descendencia ante la alarmante tasa de divorcios y la (((revolución sexual))).

Las Tías, como la tía Lydia le hacen el favor a la chica profesional obligada a convertirse en Handmaid al hacer que tengan hijos que lleven a la civilización hacia adelante. Las mujeres más viejas que se aferran a esos dogmas feministas a lo largo de sus vidas se pierden  la oportunidad de proveer sabiduría a sus pares más jóvenes. Si hacemos el ejercicio de aplicar quien es quien en el mundo real, las feministas serían las mujeres estériles ignoradas y solteras.
A fin de toda cuenta, con la excelente actuación de Ann Dowd, es la tía Lydia la que tiene razón, todo se hace por el bien de los niños. No todos los niños, sino los niños de TU patria, de TU pueblo, de TU tribu, de TU nación. Esta idea la vemos explorada en los intercambios que tienen el Comandante Waterford, interpretado por Joseph Fiennes y Offred. Waterford insiste en que los niños y la familia son el propósito de todo ese macabro esfuerzo, mientras que Offred cree que el “amor” es importante. Yo creo que que el “amor” del cual Offred hace referencia se refiere al rush bioquímico de neurotransmisores que provocan la euforia del cortejo romántico, una euforia que siempre desaparece.

Las esposas infértiles representan una crisis de fertilidad entre mujeres inteligentes de clases superiores. En el arco narrativo esto se atribuye a las enfermedades de transmisión sexual y otros facctores. En nuestro mundo, es debido al estímulo interminable para que las mujeres busquen siempre más títulos, más capacitación, más promociones y más carrera profesional, todo ello respaldado por el control de la natalidad y el aborto. La historia de una de las esposas estériles, Serena Joy Waterford, debe verse como la tragedia de una mujer inteligente y de clase alta que no tuvo hijos. Aunque las razones para esto no están claras, tal vez porque tiene problemas de fertilidad, es la Sra. Waterford quien desarrolló la ideología de La República de Gilead y la práctica de hacer uso de sustitutos de Handmaid. Y, de hecho, cuanto más tiempo se ignora un problema irreprimible, mayor es el esfuerzo requerido para solucionarlo. Waterford también pone al desnudo el fraude en el pensamiento feminista que presume que la ideología feminista debería aplicarse a todas las mujeres en todas las circunstancias. En realidad, las mujeres deberían ser libres de observar los frutos estériles del dogma feminista y, por lo tanto, abandonarlo por completo.

El mejor episodio de la primera temporada es “A Woman’s Place”, dirigida por Floria Sigismondi (la misma de este excelente vídeo) . En este episodio, vemos que los Comandantes que violan a las Handmaids sólo realizan sus deberes sociales bajo coacción. Se dan cuenta de que tienen que evitar que la civilización se extinga, y han encontrado una manera, no muy buena, sino plausible bajo las condiciones. Pero también es cierto que las mujeres son realmente crueles entre sí. En un episodio, la embajadora mexicana se niega a ayudar a Offred, porque no puede. Para salvar a México, debe cambiar por Handmaids. Y la escena fue un grupo de Handmaids lastimadas que son separadas de otro grupo por la Sra. Waterford sobre las objeciones de la tía Lydia es especialmente conmovedor.

La República de Gilead es Arabia Saudita

La forma en la que The Handmaid’s Tale es interpretado por el establishment feminista y grupos similares es hacer una crítica de la cultura yankee, el desgaste puritánico en los Estados Unidos de América y la derecha religiosa de los años ochenta.
Cuando vi The Handmaid’s Tale pensé automáticamente en las políticas matrimoniales de Arabia Saudita.

El Islam siempre ha estado en guerra consigo mismo y otros porque el Islam es la única cultura religiosa importante que toma para si la poligamia. En cualquier sociedad hay un número aproximado igual de hombres y mujeres. Bajo las sociedades monógamas, que limitan un hombre a una mujer, todos tienen la misma chance de casarse. Cuando sólo se le permite casarse a hombres poderosos con más de una mujer, como ocurre en las sociedades polígamas, esto crea un lote de hombres sin éxito que siempre están en el fondo y en conflicto con el sistema imperante.

Toda la sociedad depende de cuan fértiles son sus mujeres. Es por ello que biológicamente son más preciadas que los hombres, y el juego de apareamiento que gira entorno a conseguirse a una chica linda hace de ello algo incluso mejor. Pero en The Handmaid’s Tale, el juego polígamo de apareamiento del mundo islámico es transplantado a un Massachusetts distópico.
Gilead tiene como baluartes la opresión al estilo islámico de la mujer joven, terrorismo, guerra, ablaciones de clítoris e incluso harems regentados por hombres poderosos.
Existe incluso un intercambio de trata de blancas muy similar al que tuvo lugar en Europa del Este durante el Imperio Otomano, y el uniforme de las Handmaids es muy similar a una burkha afgana.

Chicas, no pierdan el hilo.

El mundo distópico de esta obra es una fantasía excelente que retrata la crisis de nuestra modernidad, que es el fracaso de las mujeres inteligentes de tomar la completa ventaja de sus años fértiles. Pero desafortunadamente, un soltero metrosexual adicto al gimnasio que sea fan de la derecha no va a poder cambiar las cosas. Cualquier mujer que lea este review paternalista y condescendiente se sentirá ofendida de forma automática ya que le enseñaron a pensar que interpretar The Handmaid’s Tale desde la perspectiva de una frígida y amarga solterona. Esta es la perspectiva que domina el feminismo moderno, y tanto los límites de la derecha y la izquierda de la ventana Overton .

Depende de las tías Lydias mayores, esas tías que todos tenemos que no han tenido hijos que instruyan a sus jóvenes sobrinas sobre las cruentas realidades de lo corta que es la ventana de la fertilidad.

Esto concluye la primera parte de mi review de The Handmaid’s Tale, temporada primera. La segunda temporada será publicada dentro de poco.

-El autor es un cerdo machista heteropatriarcal opresor homofóbico, pero eso ustedes ya lo sabían

Un pensamiento en “The Handmaid’s Tale: Un review de Uniendo Puntos. Primera Temporada

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