92.9: Tu FM

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El 1 de julio de 1989 llego la era de la Frecuencia Modulada a Venezuela, 92.9 la FM de Caracas como se le conocía cuando salió al aire en Noviembre de ese año fue una de las primeras, sus programadores fundadores fueron William Rey y @victoravilan bajo la dirección de @arniesalazar . Luego estuvimos @elibravooficial como Gerente de Producción y yo como Jefe de programación, éramos unos chamos que comenzábamos a hacer radio con cartuchos, vinilos, cds, sin computadoras ni celulares, pero con muchos sueños. @929tufm transmitio por su señal Rock en Rio, los Festivales de Jazz de Caracas y apoyo los inicios del Festival Nuevas Bandas y presentó el #RockMusic91 entre otras cosas. Después llegarían @guanche68 @fernando_ces @guillermoz @daliaferreira @celsopineda1 @clubmix92 a conducir la que sería una de las radios juveniles más importantes del país. Tu 92.9 junto a la Mega 107 rompieron todos los esquemas en los #90. El estado Venezolano a través de su verdugo para cerrar a los medios llamado #conatel, decidió no renovar su concesión y ayer la apago. Anoche también cerraron Mágica 99.1 otra FM importante en la historia de la radiodifusión Venezolana. Es triste, lamentable y frustrante como el régimen va destruyendo un país a su antojo y capricho, como de un plumazo deciden quitar las frecuencias del espectro radioeléctrico para luego repartírselas como un botín de bandidos, y entregarlas a sus cómplices y simpatizantes, como ya lo hicieron en el 2009 con las emisoras del Circuito Nacional Belfort. Por lo pronto sigue el hambre, los muertos por el hampa, los estudiantes presos, la falta de medicinas, y sobre todo la impunidad con que actúa el gobierno Venezolano. Cerrando radios no callan un país, solo se reparten un botín entre ellos. #929fm #soy92 #929tufm #VivaLa92 #venezuela #magica991 #nomascensura

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Cuando era niño recuerdo que mi mamá me regaló un radio alarma de fisher price y me enseñó a ponerlo en el dial, fue la primera vez que tuve un aparato propio que me puso en contacto con el mundo musical más allá de los discos de mi papá. Fue cuando conocí a 92.9FM, una emisora que fue cerrada por los chavistas hace un par de días. Esa emisora tuvo a íconos de la radiodifusión venezolana y fue la casa de programas como El Monstruo de la Mañana, la Radio Pirata, Rockadencia, El Show de la Gente Bella. Su lema era 100% libre y hasta que las leyes chavistas la terminaron de destruir, era una radio que siempre podías escuchar.
La primera vez que escuché Come as you are de Nirvana fue en 92.9FM. Así como la primera vez que conocí a otras bandas de muchos otros grupos: Los Amigos Invisibles, Desorden Público, Caramelos de Cianuro, Soda Stereo, Skatalites, Gotan Project, Bajofondo Tango Club, Carl Cox, The Chemical Brothers, Fatboy Slim, Iron Maiden, etc.
Casi toda mi carrera universitaria la pasé en una cola oyendo ese dial, y hoy es otra emisora que ya no existe porque fueron fieles a su lema.

¿Por que habría de escribir sobre una radio en este blog? Pues por algo muy sencillo: la política va de la mano con la cultura. Y estoy dedicado a rescatar del erial a la cultura pop. Durante décadas 92.9 fue una emisora que ponía tanto al talento nacional (para nada ocultado o invisibilizado como quieren afirmar los chavistas) como a la vanguardia de la cultura pop internacional. Y para un régimen como el chavista el transmitir a través de las ondas hertzianas ese tipo de música es una amenaza en su hegemonía cultural.
A los chavistas les causaba una urticaria horrible que tras sus mandatos incoherentes de forzar a las emisoras a poner música folklórica surgieran ritmos nefastos como la “fusión”, o una enorme cantidad de perroflautas sin talento haciendo covers de Metallica versión joropo o vocal trance con el Carrao de Palmarito. Pese a la obligatoriedad de poner música mala, 92.9FM buscó ir más allá y hacía pautas y jingles de música folklórica venezolana como el “jala bolas” para darle una patada en el culo a los censores de esa oficina orwelliana venezolana llamada Conatel.
92.9FM logró durante muchos años burlarse de los chavistas usando su cultura pop de mala calidad hasta que no pudieron más y fueron vencidos por la censura.

Resulta irónico que los defensores de Salvador Allende, los mismos que utilizaron al movimiento punk-rock contracultural en los 90’s para hablar mal de Pinochet y la Iglesia Católica por no permitir un concierto de Iron Maiden sean los mismos que hoy en día cierran emisoras que ponen el aire música como la de Iron Maiden, o degeneraciones musicales como el Neofolkore. Este tipo de hechos solo demuestra que los comunistas nunca estarán a favor de la libertad de expresión sino que están hellbent (empeñados) en planificar, monitorear y controlar los gustos y preferencias de los demás.
Los hippies de los 60, los punks de los 70 y 80 y las demás tribus musicales fueron presa fácil de los progres desde la guerra fría para meter su ideología al común denominador de la sociedad, les llenaron la cabeza de drogas psicotrópicas y les hicieron creer que su mensaje era el único válido. Por eso los progres hicieron lo que querían con los punks chilenos durante el gobierno de Augusto Pinochet y salieron excelentes bandas como Los Prisioneros.

Pareciera que la censura es cosa de fachas, pero no fueron Guillermo Rodríguez Lara o Abdalá Bucaram los que prohibieron la difusión de “Bailando” de Enrique Iglesias en Ecuador. Fue el super-cool-hipster-pana-progre de Rafael “Mashi” Correa. Si bien los adecos y copeyanos le buscaron hacer la vida difícil a artistas como Horacio Blanco y Desorden Público, esos no se quejan cuando Jorge Rodríguez los invita a tocar el festival Suena Caracas con tal de que no toquen “Políticos Paralíticos” (la misma canción que los adecos vetaron).

El chavismo aprendió de la trova cubana, quiere que escuchemos a metaleros rendidos a la payola como Paul Gillman, a drogadictos huerfanitos como los Hermanos Primera, a Productores de entretenimientos corruptos como Esteban Trapiello y a desgraciados sin talento como los Cadillacs y Farruko.
Como esos tipos no venden nada quisieron cerrar a quienes transmitían otras cosas para que la gente escuchara, una vendetta del régimen para llevar a la quiebra a todas las empresas del consorcio 1BC, el mismo de RCTV y sobre el cual escribí hace una década en este blog.  

Evidentemente 92.9FM no era una radio de ultraderecha que buscaba renegar a la cultura pop venezolana, era una radio que marcó pauta por ser de las primeras emisoras en frecuencia modulada del país.
Tras el cierre de esa radio, el de mágica 99.1FM sólo quedan emisoras chavistas y emisoras que le hacen juego al chavismo, basta con tener que calarte al nefasto y colinero Cesar Miguel Rondón y al impresentable de Eduardo Rodríguez Giolitti en las mañanas. Para mi, con este cierre la radio venezolana se acabó.
Me queda escuchar podcasts fachas y a stefan molyneux en mp3.
Y pronto no me quedará eso tampoco porque quizás, en un futuro cercano me persigan por escribir aquí.

 

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