La decadencia universitaria

 

La academia se volvió un vicio de intelectuales.
Stefan Molyneux en el primer minuto del vídeo anexo logra (obviamente lo dice desde el punto de vista estadounidense) argumentar el por qué la entrada de los incapaces y mediocres a la universidad acaba por destruir el nivel académico de la universidad.

En Estados Unidos, España y Venezuela (y supongo que en otros sitios también) hay una tendencia desde hace ya bastante tiempo en subir la puntuación de los estudiantes de Bachillerato por encima de su nivel real y trampear el acceso a la educación superior.

En Venezuela desde que el Ministerio de Educación decidió quitarle la competencia a las casas de estudio para que no dejaran entrar a mediocres en sus aulas la universidad ha entrado en decadencia.

Las pruebas de admisión fueron sustituídas por “evaluaciones integrales de áreas del conocimiento”  un título rimbombante que no deja de ser un examen trampeado en el fondo que poco o nada tiene que ver con lo que ocurre en otros países donde hay una reválida y todo para que todo el mundo vaya a la universidad, los padres se piensen que sus hijos e hijas son muy listos y los docentes puedan continuar… siendo completamente “indocentes”.

Pero esto se ha hecho especialmente con las mujeres, es muy pero que muy difícil que una mujer hoy en día no acceda a la universidad y ha de tener una serie de problemas graves en su entorno o ella misma (pero graves de verdad) para no acceder cuando todas ya tienen el carnet de universitaria bajo el brazo y los docentes completamente feministas sacan la excusa de “Es que ellas son mejores estudiantes/más listas” y no hay problema con que los más capaces entren independientemente del sexo.

Las mujeres en la universidad no sacan mejores calificaciones por tener ovarios y vagina o una mayor capacidad intelectual en comparación con sus contrapartes masculinas. La razón de ello radica en la forma en la que los docentes hacemos y redactamos los exámenes.

Empecé a darme cuenta de ello cuando era un estudiante en la Facultad de Medicina y noté que la estructura de mis exámenes eran modulares y redactados en su mayoría por mujeres. Los profesores tendían a redactar exámenes lineales y de secuencia lógica y ¡oh sorpresa!: De mi grupo de estudio, las chicas sacaban peores notas en exámenes lineales y los hombres sacábamos peores notas en exámenes modulares.

Otro problema vino cuando los progres del gobierno y la oposición comenzaron a exigir que la universidad fuera más laxa a la hora de admitir estudiantes de educación media provenientes de escuelas mediocres, enseñados por profesores mediocres, en ambientes mediocres.

Y eso llegó a la universidad y al cuerpo docente de la universidad le ha dado la gana de prevaricar y no hacer su trabajo.

Los docentes sabemos que el pénsum de estudio es una mierda, lo decimos en cada reunión de cátedra, de departamento, consejos de escuela, consejos de facultad, consejo universitario, conversaciones de pasillo y en las parrillas.

Pocos somos los que nos hemos atrevido a agarrar el toro por los cuernos y proponer en estas reuniones reformas al plan de estudios y decir “Esto es lo que estos carajitos necesitan aprender a este nivel”.

En vez de eso, la crisis económica y la enemistad del régimen chavista contra su Alma Máter ha terminado en un cerco presupuestario que nos ha llevado a tomar la rebelión en cuanto a la nómina y no en cuanto a la responsabilidad social que tenemos los docentes universitarios para con los profesionales del futuro.

En la Facultad de Medicina se ve este tipo de indolencia a menor escala y magnitud, ya que la crisis nos ha pegado y bastante fuerte, pero la facultad es sólo una isla en el archipiélago de conocimientos que es la UCV, el tipo de irresponsabilidad e indolencia que hay en la universidad se ve a mayor escala en facultades como las de (((Humanidades))), (((Ciencias Económicas y Sociales))), y (((Ciencias Jurídicas y Políticas))).

Las consecuencias a corto plazo de las acciones del cuerpo docente no se ven a corto plazo salvo en las barbaridades que los alumnos escriben en las hojas de respuesta de sus exámenes pero se ven a largo plazo en las acciones que el cuerpo docente forma.

Recuerdo cuando era estudiante de medicina y durante mi internado rotatorio por cirugía en ese infierno llamado Hospital Miguel Pérez Carreño los médicos a quien la República les confirió el poder de formar cirujanos le decían a sus residentes de postgrado que para mantener las camas de hospitalización vacías adelantaran altas médicas en postoperatorios de cirugías que requerían mayor tiempo de estancia hospitalaria.

Tengo una anécdota de un residente que me ordenó extraerle sangre a un paciente con un nivel de plaquetas normal y rotularla con el nombre de un paciente que no tenía suficientes plaquetas para ser llevado a la mesa operatoria. Ante mi negativa de llevar a cabo ese proceder, fui reportado con el médico adjunto y se me dio severa reprimenda.

Ese tipo de gremlins son los que salen de los postgrados.

Algunos tienen valores y no cometen esas barbaridades, otros no y son los corruptos que vemos en el sistema de salud venezolano.

Se que habrán muchos docentes honestos que jamás enseñarían eso a sus alumnos pero este post no va para loar su deber ser sino para criticar su silencio complaciente. Y es que cuando se los he comentado, ahora como profesional y profesor muchos docentes van de Victimas cuando son el Victimario, son los responsables de que una generación entera esté perdida sin una instrucción y enseñanza de nivel.

¿Por que ha pasado esto?

Por indolencia, por mecanismos de supervivencia de los hombres en sociedades que no tienen ningún tipo de solidaridad para con su prójimo y porque el sistema político gobernado por la izquierda ha decidido que la instrucción y la enseñanza no son claves y ha decidido presentar al colectivo de docentes como víctimas perpetuas justificando su falta de responsabilidad social.

Hemos permitido que mediocres entren a la mayor casa de estudios venezolana y egresen con el título de “Doctor Chimbín”, y eso tiene un impacto sobre las promociones anteriores, el valor del diploma cae.
Antes el ir a la universidad era visto como algo grandioso, significaba que podías trabajar, estudiar, tener perspectiva, raciocinio y entereza, motivo por el cual las empresas en el sector privado se pelearían por tu valía, pero hoy día no es así.
Hoy en día un título universitario se convirtió en literalmente “cualquier vaina” y pese a que es “cualquier vaina” y el que sacó su título no lo sacó como premio en una caja de cereal, el valor de ese título cae proporcionalmente conforme la universidad gradúa pendejos mediocres.

Otra dura realidad que tenemos que aceptar es que no todo el mundo está hecho para ir a la universidad, hay gente con mucha capacidad en trabajos técnicos honestos, lucrativos y honrados que por presiones societales se ven forzados a sacar una licenciatura a duras penas durante años para luego enmarcarla y ponerse a hacer talabartería- profesionales frustrados-.

Antiguamente la gente que no profundizaba en los estudios se metía de aprendiz de algún oficio y se especializaba, aquellos que tenían vocación cursaban formación profesional para dedicarse a profesiones más cualificadas que los anteriores, y los mejor preparados iban a la universidad para convertirse en profesionales de sectores muy importantes pero los cuales tenían escasez de trabajadores por sus altos requerimientos académicos.
En estos ejemplos los universitarios tenían trabajos mejor remunerados por cuestiones obvias, pero ahora todo eso ya no sirve debido a que los trabajos menos cualificados los desempeñan universitarios, lo que implica que ahora la criba se hace con la cantidad de titulaciones universitarias y la realización de másters o cursos de idiomas.

Hoy en día casi nadie quiere cursar formación profesional porque se consideran oficios para gente poco preparada, y no tienen en cuenta que esos oficios son aquellos que siempre serán necesarios y en los que será más sencillo encontrar trabajo debido a la escasez de nuevos profesionales en la actualidad. No es ningún fracaso ser fontanero, carpintero, mecánico o electricista; el fracaso es estudiar hasta los 30 años y más allá para luego dedicarte a esperar un trabajo de ensueño que probablemente jamás llegará y por el que habrás malgastado los mejores años de tu vida estudiando.

La transformación de una enseñanza superior en una enseñanza media es lo que hace que los que tienen nivel para una enseñanza media y no una superior puedan dar la apariencia de estar en la superior.

Habrá quien diga que no importa si el nivel de la Universidad baja- Ese generalmente es el yuppie que desde su apartamento, sentado en sus muebles de diseñador con unos porros encima cree que el si el filtro no lo hace la Universidad lo hace el mercado. Eso podrá ser cierto en España y en EEUU pero vivimos en Vergüenzuela y a mi me importa la Universidad porque es mi sitio de trabajo.

Hoy en día hay toda una ralea de universitarios desempleados que tenemos en Venezuela y emigrando que se quejan de tener trabajos “por debajo de su formación” — como si un título inflado fuera una prueba de las capacidades de uno — en realidad no deberían de haber ido nunca a la Universidad en primer lugar.

Al contrario, deberían haber dedicado esos 5+ años a aprender un oficio bien aprendido para ganarse la vida produciendo valor para la sociedad.
Que los jóvenes universitarios se quejen al gobierno de que no les da trabajo es la prueba clara de que el sistema no produce gente competente y por lo tanto es un engaño, una estafa.

Esto último es para los que dicen que la educación pública es buenísima y mejor que la (mal llamada) privada (que no es mas que educación pública pero sin tantas subvenciones y sin funcionarios, ya que tienen que enseñar los mismos planes de estudio redactados por el ministerio de turno).

Cuando la discusión de renovación de pénsum se da, la izquierda se contradice cuando se queja de las reformas que desde la derecha presentamos para adecuar la Universidad a las demandas del mercado.
Se quejan de que eso es “vender” la Universidad al capitalismo, pero luego al mismo tiempo se quejan de que no hay trabajos “de lo suyo”.
Una de dos:

  • o la Universidad es un sitio de ideas desconectada de la realidad del mercado (y por lo tanto no te puedes quejar si luego no encuentras trabajo con el título),
  • o es un sitio de formación superior para una economía moderna.

No puede ser las dos cosas.

El problema no es que la gente aspire a tener un nivel educativo superior, el problema viene cuando desde el sistema se pretende convencer a todo el mundo de que el éxito en la vida es conseguir un título universitario y todo lo que no sea como mínimo eso es fracasar porque lo que hace es convertir la enseñanza universitaria en la nueva secundaria y hace que las enseñanzas universitarias se devalúen.

 

He conocido la universidad de cerca y mi experiencia es la siguiente:

  • Por lo que hace al profesorado:

En las Universidades existen dos tipos de profesores. Los buenos docentes, me atrevería a decir, que muy buenos. Que estamos comprometidos con nuestra función de enseñar.

Pero también existe otro tipo de profesor que sólo utiliza la Universidad como medio de trampolín a otros ámbitos, normalmente el político. Es el Carlos Raúl Hernández, la Colette Capriles, el Angel Oropeza, el Barack Obama, el Juan Carlos Monedero, el Pablo Iglesias, el Ricardo Ríos, el Víctor Márquez, los Quintana, el Miguel Alfonzo, etc.

El problema es que estos últimos, por su naturaleza, son los que llevan la voz cantante. Ocupan los cargos de gestión y gobierno y de ahí toda la mierda que impregna las enseñanzas universitarias y que están haciendo que el sistema se vaya al carajo.

  • Por lo que hace al alumnado:

Psicológicamente: son infantiles, incapaces de asumir la responsabilidad en la toma de decisiones. Todo lo que les ocurre es culpa de otro.

En cuanto a aptitudes académicas: Pésimo. Tienen capacidad, pero los han echado a perder en las etapas previas. Con 18 años de edad ya no se endereza a nadie. Carecen de las herramientas básicas para el estudio. Muchos de ellos no saben expresarse con corrección en ningún registro.

El problema es que los “profesores políticos” se están encargando de limar las aristas del sistema que impiden que los alumnos poco aptos tengan que abandonar y por otra parte el gobierno crea unas universidades chimbas que entrega títulos rimbombantes a gente que no es material universitario.

La universidad solía ser excelente. Muchos profesores nos estamos encargando de hacerla grande otra vez. Y por ello la guerra es cultural, y es académica. Yo me estoy encargando de ello.

 

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Make UCV great again

 

2 pensamientos en “La decadencia universitaria

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