Apaciguamiento Judicial de un país en quiebra 

Váyanse todos tranquilos a su casa- Ramón Guillermo Aveledo, momentos después de la entrega de Leopoldo López Mendoza en Chacao, Marzo 2014

¿Tuvo tracción lo convocado por los opositores al régimen en la capital el día de hoy?

No.

Hoy en la mañana, primero de Abril, el TSJ suprimió las sentencias que atentaban contra el legislativo. Dando la apariencia ante la opinión internacional de que en Venezuela hay independencia de poderes tras el exhorto del “Consejo de Defensa de la Nación” convocado anoche por el colombiano que usurpa la silla de Miraflores. Con esa pantomima se engaña a los incautos y se apacigua a un país cuya ciudadanía no cree en la dirigencia opositora y está al borde de quemar el palacio de gobierno, el de justicia, y colgar en las plazas a los jerarcas del régimen de ocupación.

Ayer escribí que el chavismo y la oposición no quieren la resolución del conflicto venezolano, por el hecho de que hay intereses monetarios de por medio.

El hecho es que el principal interés monetario radica en que la petrolera estatal venezolana está en quiebra. Y sólo tiene doce días para pagar sus deudas.

Que el régimen:

  • con la crisis de gobernabilidad que tiene a nivel nacional,
  • sumado a la presión política internacional que tiene encabezada por la Organización de Estados Americano
  • entre en cesación de pagos al no poder cumplir con sus deudas a nivel internacional
  • es la receta perfecta para su fracaso y eventual caída.

Pero no habrá cambio de gobierno previo acuerdo de la impunidad inmunidad de todos los jerarcas del chavismo que torturan, matan y venden drogas.

El fallo del TSJ poco tiene que ver con derecho constitucional sino con la capacidad del ejecutivo de ser quien apruebe los contratos y negocios petroleros. 

¡¿Acaso no lo ven?!
Las ansias de poder de dos sectores, chavismo y oposición por la administración de la renta es lo que está en juego. Ambos bandos están del mismo lado ideológico en lo que respecta a sus corrientes de pensamiento. Todos son de izquierdas.
Más allá del nefasto hecho que la corrección política venezolana es una forma más de todas las que tiene el marxismo para hacer efectiva su extraña doctrina de no-exultación, el verdadero problema radica en que de haber una transición gubernamental, los que obtengan el mando, tienen un problema serio de flujo de caja.

Los chinos ya no quieren prestar dinero. Y los rusos quieren hacerlo pero piden garantías.
Y ese tipo de garantías le corresponden al legislativo decidirlas.
Estas son las normas que el mismo chavismo desarrolló en 1999 cuando aprobaron su propia constitución y que actualmente no están en capacidad de hacer cumplir porque las condiciones políticas les son adversas.

La oposición venezolana juega en el tablero de ajedrez político del chavismo.

Es por ello que la argumentación chavista de decir que “son ellos los que jamás estuvieron de acuerdo con la Constitución” es un argumento metapolíticamente acertado, recto y comprensible.

La oposición venezolana ha tenido que aceptar que:

  • Que oponerse a la Asamblea Nacional Constituyente de 1999 fue un error.
  • “Dio un golpe de estado”, aun cuando el mismo TSJ en su momento falló que los sucesos de abril de 2002 constituyeron un vacío de poder, algo que Hugo Chávez en su momento llamó “una plasta” de dictamen.
  • Que no hay injerencia cubana y que criticarla es xenofobia.
  • Que no hubo fraude electoral en 2004 y en las elecciones sucesivas orquestadas por Smartmatic.
  • Que el problema no es político, moviendo la discusión de lo ideológico al modelo económico.
  • Que la enfermedad de Hugo Chávez fue una tragedia.
  • Que un colombiano le robara las elecciones a Henrique Capriles Radonski.
  • No saber cobrar políticamente la victoria electoral del 6D.

A lo largo de los años se ha sabido que esos errores políticos no son por ingenuidad sino que forman parte de un plan elaborado para que la izquierda siempre se mantenga en el poder.
Ese no es el problema.
El problema es querer jugar en un ajedrez político que está diseñado para que el lado que no es chavista SIEMPRE pierda.
Y cuando les hablo del lado que no es chavista hago uso con toda la responsabilidad de la retórica populista del “Pueblo” y el “anti-pueblo” que a (((Gloria Álvarez))) tanto le gusta criticar.
Son ellos, la dirigencia opositora que no la atracan, que no hace colas, que dice “ser empresario” cuando con sus negocios millonarios y corruptos destruyen la fibra moral del país que los vio nacer, son esos que se acuestan en la cama con el régimen mientras representan los intereses de quienes quieren ver al régimen caer,  (lo que constituye un severo conflicto de intereses) los que son el anti-pueblo.
Y  bueno, es obvio que el chavismo también es anti-pueblo.

El que el la dirigencia política del país quiera disfrazar de “crisis constitucional” una pelea por una empresa quebrada tiene un significado mucho más profundo; es la afirmación de que se usa al pueblo venezolano para satisfacer los intereses de unos cuantos ejecutivos corruptos en un perverso juego llamado “democracia participativa y protagónica”.

El Régimen está desesperado por seguirse financiando y se encontró con la barrera legal de la Asamblea Nacional. Ante la imposibilidad de poder generar un pacto de concentración de poder entre élites que ya tienen un segmento del mercado político venezolano dominado cultural, financiera, religioso y étnicamente sin posibilidad de poder crecer para ambos porque las necesidades básicas de cada uno de los integrantes de ese segmento se cubren a duras penas, el régimen no hace otra cosa sino crear un atajo legal que cuenta con el apaciguamiento político opositor y el judicial que se lo entrega su bufete de abogados.

El bufete de abogados al servicio del régimen invasor que gobierna Venezuela fueron excesivos en la forma en la que dieron con el fallo. Incluso para el totalitarismo alemán, la cultura hace la ley, not the other way around. A quienes (((unos))) llamaron “los juristas del terror”, obvian que incluso en el derecho penal que aplicaron los alemanes durante el Tercer Reich había un principio jerárquico entendido como natural.
Estos comunistas tropicales fueron torpes, sólo con darle al poder ejecutivo la potestad de hacer negocios sin aprobación del parlamento por encontrarse éste en un desacato que no existe bastaba políticamente en su tablero de ajedrez.

Pero para gente que sólo ve las cosas con el lente del (((liberalismo))), la crisis política surge del hecho de que el TSJ sigue órdenes del poder ejecutivo.

Ese tipo de análisis son válidos para aquellos que tienen miedo de tomarse la píldora roja y darse cuenta de que están siendo utilizados.

Cristobal_Rojas_01

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s