¿Un voto de confianza?

La nueva Asamblea Nacional tiene un grupo de diputados que me son contemporáneos. Conozco a José Manuel Olivares, Miguel Pizarro, Marialbert Barrios, Mariana Hernandez, Freddy Guevara, “Simoncito”, el ex-diputado Ricardo Sánchez, Carlos Vargas y otros dirigentes políticos de la generación de 2007 porque formé parte de esa generación. Bastante material  e historias tengo para desacreditarlos (como siempre lo lo he hecho desde hace 9 años). Ellos decidieron transitar un camino lejos de las academias para dedicarse a una vida política, yo decidí servir a la comunidad formando médicos como docente universitario y continuar con mi labor de médico. He sido consecuente con lo que pienso y con como yo actúo. 

En momentos de crisis humanitaria, y de convulsión política pero que la que hemos visto en años, consideró pertinente engavetar esas rencillas y darles un voto de confianza condicionando a que hagan su trabajo bien, y cumplan con su palabra que los llevó a la curul en un primer lugar.

Los diputados jóvenes tienen el deber de hacer honrar ese espíritu de lucha que nos llevó a salir de las aulas hacia la calle anefrentarnos a alas tropelías del régimen castro chavista que nos ha condenado a vivir arrimados con nuestros padres, una cruenta y violenta tiranía que reclama las vidas de miles de venezolanos cada año y que envía al talento venezolano al exterior porque en este país las oportunidades son cada vez menores. 

A menos que corras con la suerte de ser un “enchufado” , por ejemplo haber estudiando en el “Cumbres” y que el familiar de tu panita del colegio tenga pesada influencia sobre el ministerio de energía eléctrica y te juntes con otros compadres de tu edad para cobrar con sobre precio unas plantas eléctricas, metiéndote unos cuantos millones de dólares que te dejan comprar desde el el apartamento de Aristóteles Onassis y una finca en España, o seas la hija del caudillo que se va a estudiar a París sin hacer carpetas de CADIVI, lo más probable es que si eres un joven profesional en Venezuela, estés buscando cómo huir de este ex-país. Y no te culpo. No sacaste una carrera para ser taxista y estoy seguro que te molesta saber que gente muchísimo menos preparada que tú tiene acceso a bienes y servicios por los cuales tú tienes que esforzarte muchísimo más que ellos, el ser honesto en este país es castigado por el sistema. Me acuerdo mucho Bastiat y su obra: 

Cuando el saqueo es organizado por ley para ganancia de los que hacen la ley, todas las clases saqueadeas tratan de entrar de alguna manera –de forma pacífica o revolucionaria– en la elaboración de leyes.

Estos diputados que conozco y de quienes podría escribir unas cuantas cosas oscuras sobre su pasado estudiantil (que no haré pues para mí están en periodo de prueba y no busco beneficiar al chavismo) tienen sobre si la titánica tarea de no entrar en ese saqueo organizado.

Si la intención de la oposición es hacer guiños al chavismo para atraer descontento con leyes populistas pues entonces seré opositor a esa nueva mayoría parlamentaria y a esa minoría chavista también. No pretendo convivir con delincuentes y vividores que han depauperado todo lo que tengo a mi alrededor. Ese argumento de reconocer y respetar al chavismo no va conmigo y probablemente no vaya con muchas personas que han visto su calidad de vida hecha trizas por un sistema que permita la corrupción y castiga el esfuerzo.

Yo como ciudadano de extrema derecha sin representación alguna en el primer foro político del país quiero  leyes que castiguen a los corruptos. Yo quiero ver al chavismo sufrir y humillado. Y lo digo con la mayor sed de venganza.

 Yo como padre y profesor de la primera casa de estudios del país no quiero participar en ese esquema ponzi de seguridad social. Me rehuso a financiar vales de alimentación y medicinas para ancianos y grupos que jamás se preocuparían por mí y que me desean el mal a propósito con profundos sentimientos de envidia. Tampoco soy partidario de darle título de propiedad a los parásitos de la Misión Vivienda, gente que jamás ha trabajado que viven en terrenos que él fueron robados a sus dueños. La misma misión vivienda ha supuesto una agresión institucional para mi familia y mi patrimonio ya que la construcción de jun desarrollo habitacional de ese tipo cerca de mi propiedad ha causado que el valor de las propiedades de mi urbanización caiga y la delincuencia haya aumentado.

Veo con bastante rabia como el parlamento se ha convertido en una especie de meca para que los dirigentes estudiantiles vayan a hacer turismo cual plan vacacional, se ha sustituido la participación y activismo político por una selfie con Ramos Allup o desde el podio del Hemiciclo. También me causa urticaria ver cómo se le da largas al asunto de la liberación de los presos políticos, mientras la asamblea nacional debate homenajes a músicos y cosas de folclor, hay estudiantes torturados en los calabozos de la Policia política. 

Se nos prometió salir del régimen en seis meses, quedan cuatro meses para ver ese cambio que se nos prometió, si bien los tiempos o políticos son particulares, a los venezolanos se nos hace muy difícil sobrevivir entre escasez, estancamiento económico, inflación e inseguridad. Las cosas tienen que cambiar. 

Mi voto de confianza no es eterno y yo sé que soy solo un individuo, también sé que como yo, hay bastantes venezolanos a los cuales la paciencia se nos agota.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s