Uniendo Puntos: La tarjeta electoral…

La posición de la tarjeta que representa a las organizaciones políticas con fines electorales siempre ha tenido un impacto en las campañas electorales y en base a cómo éstas se organizan.
El Consejo Nacional Electoral tiene la potestad de coordinar la posición de las tarjetas según como lo dictamina el reglamento y lo hace de forma muy eficiente, pero con las perversiones propias de un sistema electoral controlado por el partido de gobierno.

La manipulación de partidos pequeños para desviar de manera malintencionada la preferencia del elector es una triquiñuela electoral que el chavismo ha perfeccionado a lo largo de tres lustros, en los cuales se sustituyó el control ciudadano de las elecciones por el autoritarismo electoral impuesto por una élite política que entregó el control de las elecciones a una logia cívico-militar.

La tarjeta de Piedra

Benjamín Rausseo anunció su candidatura antes que se diera el pacto Te RoBo, sin embargo su partido se inscribió ante el CNE en condiciones sospechosas.

Benjamín Rausseo anunció su candidatura antes que se diera el pacto Te RoBo, sin embargo su partido se inscribió ante el CNE en condiciones sospechosas.

A principios del 2006, un grupo de personas fueron invitadas a un “focus group” en un local del oeste de la ciudad, entre ellos se encontraban, políticos y dirigentes vecinales de las parroquias que más habían votado por la oposición en los últimos comicios, sentados frente a un podio de color marrón muy elegante, una elaborada tramoya y una sofisticada pantalla proyectaba la silueta oscura de una persona con un sombrero. Música de background sonaba mientras se distribuían pasapalos y bebidas, mientras el sitio se llenaba, los asistentes comentaban e intercambiaban ideas de forma jocosa, de repente, las luces se apagaron y una voz en off de un conocido locutor comenzó a describir a un personaje que tenía el perfil de “abogado, padre de familia, trayectoria en medios y exitoso hombre de negocios, comprometido con el desarrollo del país y que tenía una visión y aspiraciones presidenciales”, entre otras cartas de presentación se comentó que no tenía ningún vínculo con el status quo político imperante. Cuando las luces pasan de oscuro a tenue iluminación, en la pantalla se comenzó a dibujar la foto de Benjamín Rausseo. Uno de los asistentes exclamó: “¿¡Me trajeron a ver al Conde del Guácharo?! ¿Están jodiéndome? Al menos este whisky está bien bueno, ojalá eche unos chistes”.
Ataviado de traje y corbata, camisa de yuntas y lentes Cartier, Rausseo se aproximó al podio y se presentó, entre chistes muy sui generis presentó un esbozo de lo que eran sus aspiraciones presidenciales, correspondidas con una serie de sondeos y estudios de un conocida encuestadora, dejando a varios de los asistentes entre sorprendidos y anonadados por su iniciativa.

Corría el mes de agosto de 2006, y se acercaba la fecha para hacer el anuncio de quien sería el candidato de la oposición que se mediría contra Hugo Chávez. En esos días Teodoro Petkoff, Manuel Rosales y Julio Borges se reunían con José Vicente Rangel para decidir quien sería el candidato “oficial”, el siete de agosto de ese año, en el estado Nueva Esparta, Benjamín Rausseo, conocido como el “conde del guácharo” anunciaba su candidatura presidencial con el respaldo de un partido político recién fundado conocido como “Piedra” (Partido Independiente Electoral de Respuesta Avanzada), que luego sería renombrado como “Piensa en Democracia”, dos días después, el nueve de agosto, Julio Borges declinaba su aspiración y Manuel Rosales era el candidato.

El partido Piedra tiene un origen bastante sospechoso, ya que fue registrado de forma provisional el 12 de julio de 2006 como organización política con fines electorales ante la Comisión de Participación Política y Financiamiento, y aun cuando la ley electoral exigía la consignación de una serie de requisitos que tardaban treinta días, el partido pudo inscribir a Rausseo como candidato sin tener todos los recaudos exigidos por la ley antes del 24 de agosto, fecha límite fijada por el órgano electoral.

La campaña de Rausseo fue bastante intensa, haciendo apariciones en VTV arguyendo que el fue el primero en lanzarse.

Tiempo después, y gracias a la labor del mismo encuestador que se prestó para hacer los sondeos de opinión con los que Benjamín Rausseo decía que él era mejor candidato que el Filósofo del Zulia, decide declinar sus aspiraciones presidenciales.

Piedra seis años después

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Seis años después, durante la campaña de las elecciones presidenciales de 2012, surge un escándalo en el cual el Secretario General del Partido Piedra, Leonardo Chirinos, representante legal de esa organización ante el CNE, decide retirar el apoyo a la campaña de Henrique Capriles porque fueron considerados excluidos en el proceso de toma de decisiones y así lo hicieron otros tres partidos políticos poco conocidos. En medio de una tormenta de denuncias y escándalos, El ex gobernador David de Lima revela en una rueda de prensa un documento interno en donde se esbozan estrategias a seguir por Capriles y su tren ministerial en caso de ganar la presidencia, el dirigente político José Gregorio García Urquiola, en nombre del partido MUD, denuncia que se le pagaron 200.000 dólares americanos a De Lima y a otros dirigentes para retirar el apoyo a la candidatura de Capriles.

La tarjeta del partido ORA

En su momento escribí como el partido ORA, quien lanzó un candidato opositor a Hugo Chávez en 2012, se pasó al lado de la revolución chavista en las elecciones de 2013.

En 2013 increpé en twitter al Secretario de Organización de Acción Democrática, Félix Arroyo a que diera la razón por la cual representó al partido ORA ante el CNE cuando supuestamente es el representante de la MUD. La respuesta que dio se redujo a decir que no cabía su firma en los espacios porque las auditorías son limitadas a una persona por partido y se usan los cupos de otros candidatos.

Ésta es la excusa del representante de la MUD ante el CNE cuando firma auditorias en nombre de partidos de maletín fieles al chavismo

¿Si las auditorías en el CNE se restringen a una persona por partido, y Acción Democrática es representada por el Ingeniero Arroyo; siendo AD, uno de los partidos más reconocidos e influyentes en la vida política de Venezuela, por qué Arroyo no firma donde le corresponde?

Nada menos podría esperarse del mismo hombre que recomendó a Jorge Rodríguez el uso de máquinas capta huellas en los centros de votación donde se habían recolectado más firmas de cara al Referendo Revocatorio Presidencial de 2004 con la intención deliberada de retrasar el acto de votación.

La intromisión del poder judicial en la vida de los partidos políticos

Un dato de una fuente que prefirió no ser citada para la elaboración de este artículo, sumado a una sentencia del TSJ que en su momento hizo mucho ruido y con el pasar de los años fue olvidada, me sirvieron para unir los puntos de cómo el poder judicial se pone al servicio del régimen chavista en momentos en los cuales es necesario neutralizar a las organizaciones políticas con fines electorales .

La Ley Orgánica del Poder Electoral de 2002,  establecía en los artículos 34 y 35 la creación de un consejo de participación política, que debía estar integrado por las organizaciones políticas con fines electorales.

ARTÍCULO 34

El Consejo de Participación Política es una comisión de consulta y asesoría ad honorem del Consejo Nacional Electoral. El Consejo Nacional Electoral podrá invitar a sus sesiones a los integrantes del Consejo de Participación Política con derecho a voz. El Consejo de Participación Política tiene carácter permanente, no deliberante ni vinculado orgánicamente al Consejo Nacional Electoral.

CONVOCATORIA Y DESIGNACIÓN

ARTICULO 35

El Consejo Nacional Electoral convocará, al inicio de cada período de la Asamblea Nacional, a las cuatro (4) organizaciones con fines políticos con mayor votación por lista en la última elección a la Asamblea Nacional, para que designen una o un representante ante el Consejo de Participación Política. Las demás organizaciones con fines políticos que no estuvieren dentro de las cuatro organizaciones con fines políticos anteriormente nombradas, designarán a una o un representante. Cada representante tendrá dos suplentes.

La designación, así como la remoción de la o el representante y su sustitución será potestad de cada una de las organizaciones con fines políticos.

Un consejo de participación ad honorem, que opinaba, y no participaba en las siempre cambiantes normas del CNE, que eran establecidas sobre la marcha con la venia del poder judicial para justificarse, invitaba a los 4 partidos que sacaran mayor votación por lista para que integraran un consejo que era prácticamente de adorno.
El Consejo Nacional Electoral emitió una resolución en 2007 mediante la cual se le solicitaba a los partidos políticos que renovaran su nómina de adherentes a fin de mantener su vigencia legal en caso de que no obtuvieran el 1% de los votos en las elecciones.
Los partidos eran obligados a entregar no sólo la lista de sus adherentes sino a formar una base de datos que incluía huella dactilar para la confirmación de la existencia de quienes formaban el partido en si. En su momento, los partidos adujeron que con demostrar el número de cédula bastaba, y que esa norma violaba los principios de la ley electoral. Pero presiones del poder judicial a los dirigentes de los partidos políticos rápidamente disiparon dicha protesta y hoy día, el Consejo Nacional Electoral tiene las bases de datos de los integrantes de los partidos políticos activos y usa esta normativa para poner disponer de los espacios que ocupan las tarjetas de los partidos políticos a su conveniencia.

Así como lo hicieron con Unión Democrática Republicana para sacarla del juego político, el chavismo desde el poder judicial buscó neutralizar el funcionamiento interno del segundo partido más grande la historia democrática de Venezuela, COPEI, en varias oportunidades, gracias a las rencillas internas de ese partido desde 2009, mediante la sistemática suspensión de sus elecciones internas en todos los niveles.  La estrategia funcionó y COPEI no es ni la sombra de lo que alguna vez fue.

La más reciente triquiñuela fue la de apropiarse del partido MIN-Unidad, el antiguo partido de Renny Otolina, la dirigencia del estado barinas acudió al Tribunal Supremo de Justicia, y este, de forma expedita suspendió la dirigencia nacional y otorgó a Alix Ramón Medina, dirigente regional de ese partido y trabajador de un medio de comunicación afecto al chavismo. Días después de la sentencia del poder judicial, el MIN-Unidad otorgaba su apoyo al diputado William Ojeda, conocido por cambiarse de bandos, del chavismo a la oposición y viceversa acorde a sus intereses, cosa que le ha ganado el desprecio tanto de rojos como opositores en distintas tribunas.

Es evidente que el chavismo en su afán de controlar los partidos pequeños para llevarlos a su eventual desaparición favorece un sistema bipartidista en el cual el PSUV y su contraparte, partido MUD, (que no cumple con los estatutos de las leyes electorales vigentes al no permitir un proceso eleccionario interno) buscan perpetuarse en el poder evitando la emergencia de liderazgos alternativos que busquen ofrecer al electorado alternativas distintas a las que estos proponen.
Esto constituye otra faceta del descarado autoritarismo electoral que impera en cada proceso electoral venezolano, cuyas condiciones no han cambiado desde 2004, sino que se han agravado.
Se requirieron once años de abusos y tropelías por parte del ente electoral venezolano para que se generara un guiño por parte de organismos internacionales como la reciente declaración del Secretario General de la Organización de Estados Americanos al mencionar que en Venezuela no hay condiciones para hacer elecciones. 

La tarjeta electoral es sólo una pequeña parte de toda una serie de vicios que constituyen la automatización del fraude electoral continuado que perpetra el régimen castrochavista en Venezuela. Pero es una importante de recalcar, ya que los ciudadanos que eligen se identifican con la tarjeta, colores y símbolos de los partidos políticos, algo que es básico en cualquier país democrático que se precie de hacer elecciones libres y transparentes. Sin embargo, en este país, la perversidad y ansias de conservar el poder han llevado a la dirigencia a tergiversar hasta la forma en la cual los ciudadanos se identifican políticamente y la tarjeta electoral es una de ellas.

Hasta una próxima ocasión.

@AlbertoZambrano

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