La cultura pop de hoy: No es cultura ni es occidental

Hoy en Uniendo Puntos te voy a explicar por que la cultura pop y las artes pasaron de ser algo que era inspirador y atractivo a ser algo horrible y desesperante.

Siempre me ha gustado la cultura pop. Pero hoy día la cultura pop es absolutamente mala: Es hedonista, vaga, superficial, absorbente, carente de estética y de propósito.

La cultura debería ser inspiradora, y llenar nuestras vidas de intriga, sed de conocimiento, apreciación de la estética y la belleza. Pero en los últimos veinte años la cultura pop se ha vuelto absolutamente grotesca, escatológica y vaga.Durante años se ha intentado llenar nuestras mentes de contenido absolutamente idiota y sin sentido.
La cultura pop siempre se ha producido en masa para que sea consumida por las masas, antes ese mensaje algo tenía de sindéresis y coherencia.

¿Por que la cultura pop actual es tan vacía, grotesca, escatológica y vulgar?

 

Porque desde el advenimiento del siglo XX surgieron una serie de pensadores se dieron a la tarea de difundir una corriente de pensamiento postmodernista, nihilista, repleto de relativismos morales.
El postmodernismo busca borrar la distinción entre la alta cultura y la cultura popular. Esta doctrina busca poner de cabeza a todos los órdenes previos que conocíamos de estética, proporción, orden, forma, color, etc. Una doctrina que busca reformar la sociedad de forma (((liberal))) con efectos principalmente negativos sobre nuestra forma de percibir el mundo.
Y esa es una de las razones por las cuales todo lo que esta gente crea es absolutamente horrible:

De la delicada y sutil belleza del Erecteón, la Abadía de Lorsch y la Catedral de Burgos  pasamos a la arquitectura brutalista como el Teatro Teresa Carreño, la Torre Trelick y la Unité d’Habitation.

TV

La televisión bombardea nuestras mentes con mensajes repletos de familias destrozadas, hombres emasculados, jóvenes con comportamientos aborrecibles y nihilistas, celebridades glorificadas al estatus de un semidios, cuyo comportamiento errático, inmoral y narcisista. Hombres y mujeres con frecuencia afectados por severos desequilibrios mentales ahora son el referente de lo que muchos jóvenes aspiran a ser hoy día.

Resulta perverso el cómo los reality shows adoctrinan a la sociedad al hacerles pensar que lo que representan sus protagonistas sea en verdad “la realidad” y que nosotros deberíamos actuar así también.

– Los ejemplos los vemos en todas partes, las peleas de los borrachos de Jersey Shore, las güirchas de 16 años preñadas, la “maldita mujer” de Justicia para Todos, Alicia Machado follándose un tipo en la TV española, la superficialidad dantesca de las Kardashian, etc…

En sociedades tan decadentes como la nuestra hemos visto como se busca normalizar los comportamientos absolutamente patológicos:

Estamos en presencia de una tendencia que busca que la mayoría de la sociedad sienta una atracción casi fetichista hacia los estados más patológicos.
Los (((medios))) han buscado normalizar las enfermedades mentales y tienen una abierta campaña para legalizar la pedofilia: cuando vemos historias de niños transexuales de seis años usando mordazas de sexo sadomasoquista en sitcoms. 

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¿¡Esto es aceptable porque estamos en 2017?!

Hay estudios que han demostrado una correlación entre depresión y la cantidad de horas que se ven televisión, los científicos han básicamente logrado identificar que en poblaciones sedentarias, con malos hábitos de higiene, que viven conectados al facebook y que se la pasan viendo a las Kardashian hay más propensión a estar deprimido.

Sexo

El otro grave problema de la cultura pop actual es su hipersexualidad. Pese a que soy tradicionalista, no quiero caer en un puritanismo de la era victoriana, seamos francos. La cantidad de sexo irresponsable, carente de estética y erotismo propio que surge de una relación amorosa entre un hombre y una mujer, que puede ser absolutamente apasionado, hermoso y excitante ha sido sustituido por el vacío y la banalización del acto sexual. La hipersexualidad que vemos en los medios ha influido en la promiscuidad, aumento de tasas de transmisión de enfermedades de transmisión sexual, infidelidad y relaciones de pareja tan dañadas por la cultura pop que terminan en divorcios y amargas peleas.

Culto a la personalidad

Ser famoso antes implicaba que se poseía talento. Hoy día se le da más valor a quienes tengan la capacidad de asquearnos con sus malas decisiones y comportamientos erráticos que a aquellos que se esmeran en tener talento y saber impresionar positivamente.
La vulgaridad ha reemplazado la excelencia.
Muchos jóvenes creen que el narcisismo es la forma más satisfactoria de llenar las expectativas que se tienen de la vida. Y se busca obtener validación de los demás en forma de Likes, y corazoncitos en redes sociales como Facebook y Snapchat. La gente no busca talento, significado y propósito en el Instagram de Lady Gaga, con lo que se topan es con el narcisismo de esta mujer de nariz ganchuda.
Desde que las celebridades y su narcisismo se convirtieron en objetos de adoración secular la tasa de suicidios ha aumentado de forma sostenida desde 2010 entre los jóvenes (datos del CDC). Los jóvenes son tan miserables, tristes e infelices porque aspiran a algo completamente vacío e inalcanzable.

Música

La música ha sido quizá una de las artes más destruidas por esta corriente postmodernista, cuando antes los músicos realmente se preparaban para tocar un instrumento y pasar horas interminables practicando para que sus melodías sonaran perfectas, hoy día las melodías son diseñadas por algoritmos de computadoras que hacen que todas las canciones suenen con el upbeat tempo de un bajo ahogado de forma idéntica, los artistas se visten todos igual, y la profundidad de la letra de las canciones llega a “Tu eres mi cachorrita mamá”.
Con la forma perversa en la que el postmodernismo se ha apoderado de la música, a los adolescentes de hoy en día se les impide la posibilidad de ventilar sus frustraciones y rabias propias de esa edad en música, y otras formas de artes, que siempre funcionaron para vencer obstáculos y encontrar inspiración para seguir adelante.

En vez de ello ahora los adolescentes son sumergidos en el juego de la política de identidades y corrección política, una especie de barrio mental.

¿En que ha contribuido de forma positiva la cultura pop de tu generación?
Mi generación vio nacer el Rap, el reggaetón, los ritmos caribeños hipersexuales, la changa tuky, el neofolklore, el vallenato electrónico, etc.

Cuando yo era chamo, MTV ponía vídeos de música alternativa, porque la basura plástica pre-fabricada siempre existió y uno podía escuchar Evenflow, Cherub rock, Smells like teen spirit, everlong y Desorden Público. Ahora no hay alternativas.

Las Contra-culturas y subculturas.

Lo que solía estar dominado por estudiantes e ideas, ahora lo dirigen celebridades y productores con lo que ellos creen que deben ser los comportamientos y las reglas de dominación cultural de los espacios cívicos. La contracultura creada por las olas que siguieron la nueva izquierda estudiantil de los sesenta devino en la adopción de espacios seguros, corrección política, y el no herir los preciosos sentimientos de quienes se puedan sentir amenazados por cualquier tipo de afirmación positiva.

¿Desde cuando el ser cool y estar “en la onda” se convirtió en una plataforma para que todas las demás opiniones quedaran invalidadas de forma automática?

El vestirte con unos jeans rotos, escuchar música muy ruidosa, y tener un activismo político de calles devino en escribir interminables posts en facebook en los que el autor realiza una masturbación mental en loas de lo progre, liberal y anti-sistema que dice ser.

La cultura pop aniquiló las contraculturas como las conocemos, ahora toda la cultura gira en torno al conformismo y de apreciar al perdedor. Por eso hay juegos de ligas infantiles de beisbol interminables en los cuales al bateador no lo ponchan con tres strikes sino que debe intentarlo hasta que batee un hit o un fly, se entregan premios al último lugar en competencias de excelencia y la distinción y masculinidad están siendo socavadas.

Los jóvenes están tan absorbidos por los cánones de la cultura actual, que los envuelve por completo que no tienen tiempo ni les pasa por la cabeza el rebelarse contra la cultura de la modernidad.
Cuando hay generaciones enteras dentro de una sociedad que no sienten inclinación por querer formar su propio concepto del mundo, la mentalidad de rebaño impera. No hay atrevimiento, ni individualidad ni deseo de distinguirse por excelencia entre los demás.

El (((Arte Moderno)))

La guerra que ha librado el postmodernismo contra la verdad, la belleza y la estética ha sido grotesca, hoy en día cualquier cosa puede ser considerada arte. ¿Por que? porque cuando filosófica y prácticamente se cercena los conceptos de estética de la mente de las personas, cualquier cosa, desde un urinal firmado, pasando por una cesta de escombros, un negro maricón encaramado en una escultura, o un crucifijo suspendido en orina humana puede ser considerado arte.
El marxismo cultural se ha encargado de hacer de todo lo que son las artes, entendidas estas como algo exquisito y único, en algo feo, repugnante y que no inspira nada. Lo que se suponía debe inspirarnos, ahora nos deshumaniza.

Por último

La cultura pop es considerada por los teóricos de movimientos radicales islámicos fundamentalistas como la razón de existencia de éstos, para hacerle frente a lo que los musulmanes consideran que es occidente hoy dia. Estos bárbaros creen que occidente está debidamente representado por la cultura pop actual. Los yihadistas en occidente están tan inmersos en la cultura pop que entran en profundas depresiones y terminan siendo el perfecto atacante suicida, ya que ven en el suicidio la única forma posible de redimirse del mundo de libertinaje y pecado en el que están sumidos.
Piensen en eso sólo por un instante: Que Daddy Yankee, Jersey Shore, Justin Bieber, Miley Cirus y las Kardashian sean consideradas por terroristas islámicos razones válidas para atacar a occidente. ¡¿Quien podría argumentar algo en contra de ellos?!

Cuando defendemos a occidente, no nos referimos a defender a piltrafas como Omar Acedo, Eleazar Caps, o Katy Perry, nos referimos a preservar obras como el David de Miguel Angel, la Victoria Alada de Samotracia, Wagner, o las letras del Gloria al Bravo Pueblo.

Las generaciones actuales se aburrieron de lo que heredaron y olvidaron que hasta en términos biológicos, toda nuestra identidad y el heraldo de nuestra existencia está atado a todo aquello que existió antes de nosotros. Así que si se nos olvida a los occidentales que hicimos, que construimos, que compusimos y quienes somos, nuestra identidad pasa a tener un sentido vacío, un vacío dispuesto a ser llenado por cualquier basura que se pueda encontrar.

La estética debe regresar a formar parte de la cultura pop. La derecha ha ganado prácticamente todos los debates en los años recientes. Tras años de recibir palizas culturales por parte de la degeneración roja, sus cánones de revolución comienzan a socavarse, sus pilares de mal gusto y libertinaje están débiles. Hoy por hoy, es el momento perfecto para que la derecha y sus militantes puedan reclamar un lugar del cual habían sido desplazados. Y este es el debate cultural.
La forma en la que podemos derrotar a la izquierda es con nuestra cultura, nuestros valores, nuestra identidad y nuestra tradición.
El tradicionalismo es la nueva contracultura, la que puede poner un alto al postmodernismo y hacerle a la derecha ganar terrerno entre generaciones de millenials acostumbrados a recibir validación por likes en facebook.
Es la contracultura de la tradición y el conservadurismo la que puede hacer que los hombres dejen de tomarse fotos frente al espejo del gym y recuperen su masculinidad y le hagan frente al feminismo que quiere destruirles sus genitales.
Es la contracultura de la tradición la que puede hacer que la mujer de hoy día sea mucho más hermosa y atractiva exhibiendo el carácter y compostura de una dama, que comportarse como un marinero borracho.
Esa es la misión de la guerra cultural para la derecha, recuperar los espacios secuestrados por el postmodernismo para ponerle fin a la cultura de la adoración de lo feo y lo vulgar.

Necesitamos un nuevo renacimiento cultural que esté inspirado por el talento, la belleza y la exaltación de los logros de la humanidad.

No será fácil, pero no es imposible.

 

 

La izquierda aborrece a los bilingües

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El marxismo occidental es una extraña doctrina, tuvo que transformarse y aprender que los procederes cruentos de sus predecesores en el continente europeo dejan un trauma emocional colectivo que muchos rechazan.

El partido político español Izquierda Unida, unos comunistas tan rancios como Pablo Iglesias y Podemos, pero menos conocidos en Venezuela, son de los muchos chulos internacionales con los que cuenta el régimen comunista de Venecuba para poder alardear de lo poco que hacen por la nación venezolana.
Resulta que los chavistas españoles de Izquierda Unida han lanzado una campaña en contra del bilingüismo a través del brazo político que tienen en las univerisdades españolas que manipula el lobby de la educación al meterse en los sindicatos de maestros y profesores:

El OxEP (vaya fascinación de los comunistas con los acróminos) es un Observatorio de Educación Pública que busca una serie de reformas en el sistema educativo español no para mejorar la educación sino para adoctrinar a los niños.

Resulta muy irónico el cómo los comunistas que preconizan la educación y aman la educación pública ahora consideran que el que los niños aprendan un segundo idioma es algo que no les va a servir después de que pasaron décadas enteras pidiendo la inclusión de idiomas en el pénsum de estudios. Incluso el lograrlo lo consideran una reivindicación.

Los comunistas de OxEP publicaron un informe en el cual critican el hecho de que los programas de educación bilingüe le quitan financiación a programas escolares destinados a compensar desigualdades.
Si ciertamente aprender tu lengua natal es fundamental, como lo reconocen los comunistas de IU-OxEp, el aprender otro idioma para generar una masa de ciudadanos que no se limiten y que puedan intercambiar ideas y conocimiento con alguien que no hable el castellano. Si la educación bilingüe está siendo costosa e ineficaz, habría que preguntarse cómo un programa de compensación de desigualdades arreglaría eso.

“Nos acusan de querer abolir la explotación de los hijos por sus padres. Pues bien, confesamos ese crimen”. – Manifiesto Comunista

La obcecación de los comunistas con la igualdad llega a extremos absolutamente perversos
Cuando Pol Pot hacía desastres en Indochina, lo hizo con una masa de adolescentes drogados, adoctrinados y hambrientos que mataban a machetazos y con ejecuciones sumariales a todo lo que consideraban una amenaza.
Lenin sabía que se podía transformar a una generación entera si se les educaba con valores socialistas, y reformuló junto con fanáticos docentes el pénsum educativo ruso, que después se extendió a toda la Unión Soviética. Los niños terminaron denunciando a sus padres de cometer actos contrarrevolucionarios cuando llegaban de la escuela diciendo alguna barbaridad socialista y las figuras parentales criticaban eso buscando formar al niño con valores familiares.

Para los comunistas los valores de educación familiar son armas en manos de la sociedad burguesa. Como los españoles no están produciendo como lo hacían antes y educaron a unas generaciones bobas que piensan que tienen todo ganado por sólo hecho de haber nacido, no han buscado dentro de si mismos la responsabilidad por sus actos de flojera y falta de sentido de masculinidad y le trasladan la culpa de ser una generación mediocre que medio habla bien al inglés:

¡¿Alguien se acuerda de la “relaxing cup de cafe con leche en Plaza Mayor”?! Basta con ver la obsesión de los pobladores de la Madre Patria con el uso de un idioma instrumental que les abre puertas, pero también se las cierra si no saben usarlo de forma inteligente.

Es bien sabido que la inteligencia no es ninguna “construcción social”, ciertamente hay factores ambientales que pueden limitar al individuo en desarrollar su potencial intelectual, pero el potencial intelectual es sólo eso: potencial.

El informe critica que a los alumnos que se desempeñan mejor en el dominio del idioma inglés sean puestos en secciones donde compiten por la excelencia con sus pares.

¿Si la masa de alumnos aprende menos porque se les enseñan materias operativas como biología, ciencias, física, química y matemática en inglés, por que se procede a criticar que es por culpa del idioma en el que se les enseña?

Una falla crítica de este tipo de documentos es la marcada reticencia, recelo y rechazo con el que los sindicatos de maestros y profesores a que se audite y se revise su eficacacia como docentes. Este vicio ocurre tanto en España como en otros países de la Iberoamérica como México, Colombia y Venezuela.

¿No se les ha ocurrido a estos ilustres profesores que quizá los alumnos no aprenden ni el inglés ni el resto de las asignaturas porque quien les enseña ese idioma operacional es un limitado que apenas sabe decir “pencil”, “blackboard” y “picture”?

La respuesta es NO, y como buenos marxistas trasladan la culpa a algo que llaman “colonialismo mental” haciéndole creer a la gente que está bien que tengas una segunda lengua pero que el hecho de que esa segunda lengua sea una lengua anglosajona ya te pone en añoranza de querer parecer un europeo del norte.
Si los extreme right-wingers anglosajones caen en espirales de pureza por defectos del carácter, este espiral de pureza idiomática nacido de las mentes enfermas de los comunistas es amenazante para la paz mental de los niños de la Europa hispanohablante.

Estamos hablando de que en las mentes de estos tipos, es más políticamente correcto que unos niños blancos aprendan a hablar el idioma de una tribu de áfrica del norte que aprendan inglés, que es un idioma operativo en el cual todo el mundo se puede entender.
En Cuba ya enseñan inglés, en China, otro país comunista hay más chinos que tienen el inglés como lengua natal que chinos que hablen mandarín.

Es preferible que los niños blancos españoles de una escuela pública a la que acuden negritos hablen swahili en su mayoría porque el vecindario donde viven ha sido invadido y colonizado por inmigrantes ilegales que meten a sus hijos en educación pública, viven cobrando el paro y que son tantos que han desplazado la relación de proporción de pobladores hacia una mayoria invasora en detrimento de la local

Después de todo, el dogma del marxismo occidental es que los únicos pueblos originarios que tienen validez moral para defender su tierra, cultura, lengua y valores son todos aquellos que no sean blancos.

Este tipo de contradicciones ideológicas sólo son posibles en un sistema político que deja en manos de enfermos mentales como los de Izquierda Unida la administración de la validez moral de los argumentos.
La guerra es cultural y si queremos progresar como derecha, tenemos que ganarla hasta en el terreno de las palabras y del cómo nosotros y nuestra progenie nos expresamos.

 

¡Ser egoísta es bueno!

Este post no versa en su entereza sobre la obra de (((Ayn Rand))) que lleva por título “La virtud del egoísmo” sino que busca darle la vuelta a algunos puntos que ella construye, también busca atacar las mentiras de (((Von Mises)))

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Para muchos de los que acuden a mi blog, desde amigos y colegas, pasando por periodistas plagiarios, mulatos perroflautas que no entienden de la derecha alternativa y gente que en general quieren saber sobre el pensamiento de derecha en el expaís llamado Venezuela.

Muchos de los venezolanos que están en el espectro político de la derecha se influencian muy fácilmente por la (((propaganda))) liberal, y entran en una retórica de individualismo en contraposición al colectivismo. Los libertarios yerran en cuestiones de hecho y usan la pseudo ciencia de (((Ludwig von Mises))) para poder expresarse.

El egocentrismo libertario se expresa usualmente como una obsesiva obcecación de contrastar el “individualismo” como algo honorable en contraposición al odioso “colectivismo”.
Entre los nihilistas y anarquistas, dicha obcecación se manifiesta como una obsesión de contrastar el orgulloso “egoísmo” en contra del altruismo naíf.

Es muy irónico que un tipo como Ludwig von Mises sea capaz de escribir un libro sobre la filosofía de los hombres, lo llame “La Acción Humana” y luego la discuta en términos kantianos abstractos.

Si revisamos la obra de Ayn (((Rand))), en la edición de 1944 de la revista Selecciones Reader’s Digest: “El colectivismo significa la subyugación de un individuo a un grupo – sea raza, clase, estado, etc. El colectivismo sostiene que los hombres deben ser encadenados a la acción y el pensamiento colectivo en nombre del ‘bien común'”.

El problema con ese tipo de caracterizaciones es que (((Rand)))  también busca “subyugar al individuo a un grupo” y de forma muy discreta y solapada. La única diferencia es que ella quiere subyugar a distintos individuos a un grupo distinto por razones diversas.

En su obra, “La virtud del egoísmo” ella escribe que “los derechos individuales son los medios de subordinar la sociedad a una ley moral”. Aquí es donde Rand yerra.
Ayn Rand desarrolló un concepto llamado la “falacia del concepto robado” que implica usar un concepto al negar la validez de sus raíces genética. Ver.

Para los fanboys de Rand, la sociedad es un grupo numeroso de hombres. Y el problema del colectivismo es que éste ve a la sociedad como una especie de súper organismo, una suerte de entidad sobrenatural aparte y superior a la suma de todos sus integrantes individuales
Rand quiere vivir en un “colectivo” el cual – hasta cierto punto y de forma “altruista”- actúa para defender una cierta clase de orden social. La autora simplemente quiere que el orden social se centre en una concepción de los derechos humanos vista desde el punto de vista de la derecha en vez de una concepción de bienestar izquierdista. Por ello entiende perfectamente bien que los individuos que componen ese orden social tendrían que sacrificar algunos de sus deseos e impulsos si fueran a alcanzar el gran deseo de vivir en este tipo de sociedad – eso quiere decir que tienen que evitar llevar a cabo acciones que “violaran los derechos individuales”, incluso si ambos se beneficiaran de manera tangible en el presente y a largo plazo de hacerlo.

Para poder darle la vuelta a este complicado dilema filosófico, Rand, como Mises buscaron realizar una racionalización muy poco elaborada. En el caso de mises, que escribió un libro sobre la filosofía de los hombres llamado “la acción humana” y la discute en términos kantianos abstractos, con el lenguaje pseudocientífico de la praxeología, y en el caso de Rand, al decir que “entre hombres racionales no pueden existir conflictos de intereses”. Pero esta premisa es evidentemente absurda y se puede demostrar en una serie de oraciones:

  • Mientras camino por debajo de un puente me topo con un hombre.
  • Soy un sádico y me gustaría torturar a este hombre por el período de una hora y luego matarle.
  • Nadie se enteraría de nada.
  • El hombre que quiero matar le interesa permanecer con vida.
  • Yo estoy interesado en matarlo
  • Por ende tenemos un conflicto de intereses.

Por ende, si tratamos de negar situaciones que ocurren de esta manera en el mundo real es un sinsentido tan grande como intentar usar argumentaciones filosóficas para refutar la existencia de la gravedad o decir que el teorema de pitágoras es mentira porque no entiendes de catetos e hipotenusas.

Rand enfrenta el tema de la razón para defender su máxima de que entre hombres racionales no hay conflictos de intereses cuando dice que los intereses dependen del tipo de metas que un hombre persiga, sus objetivos dependen de sus deseos, de sus deseos dependen sus valores y para un hombre racional sus valores dependen del juicio de su mente. Los hombres racionales no persiguen metas que no puedan lograr por su cuenta directa o indirectamente, por esfuerzo propio. Los hombres racionales no buscan o desean lo que no se han ganado. El mero hecho de que dos hombres deseen el mismo trabajo no constituye prueba de que alguno de ellos esté con derecho a algo o se lo merezca, y que esos intereses son lastimados si no obtienen lo que desean.

El primer gran problema con estos tipos de sofismas es que confunde el merecer con tener intereses. Si por ejemplo, mis intereses son dañados porque no logro conseguir un trabajo que quiero, nada tiene que ver con el que me lo haya “merecido” o no.

El segundo gran problema es que la definición de “racional” que se aplica aquí no está del todo clara. y por ello no es más que un concepto enrevesado para tratar de sostener un sistema filosófico repleto de incoherencias.

Le guste o no a los (((liberales))), Ayn Rand desea formar parte de un colectivo. y ella quiere practicar el altruismo que tanto critica al sacrificar alguno de sus intereses para poder adquirir un interés mayor al mantener un orden social cimentado sobre los principios que ella quiere llevar adelante.
Ayn Rand propone una especie de contrato social de la misma manera que Thomas Hobbes o Juan Jacobo Rousseau. Ella simplemente propone distintos términos para dicho contrato. exigiendo requisitos distintos para quienes lo integran, con distintos beneficios para quienes cumplen con esos requisitos.

El egoísmo que define Ayn Rand es un juego de palabras para captar la atención de la gente. Es puro mercadeo. Aunque engañoso, después de todo, Rand posee una (((genética))) propia de embusteros. El uso de las palabras, de la misma forma que (((Mises))) crea un lenguaje pseudocientífico, en el caso de Rand, ella reforma el concepto del egoísmo ya que este tiene principalmente una connotación negativa.

Es por ello que Rand busca reformar el egoísmo y asociarlo con definiciones como individualismo, responsabilidad, interés superior, ilustración y interés pragmático.
El propósito de la idea del interés propio es epistemología: Que tu no puedes saber suficiente para trabajar por el interés de otra persona en ña división del conocimiento y del trabajo.
En la división del conocimiento y del trabajo, tu no puedes saber mucho. Somos necesariamente ignorantes.
Nuestra visión del mundo es muy limitada.
Está siempre restringida al querer “actuar localmente mientras que pensamos globalmente”.
Es por ello que el egoísmo es simplemente un juego de palabras con el propósito de hacernos querer ver nuestras responsabilidades individuales de forma inversa.-Cuidar de otros al cuidarnos a nosotros mismos. En vez del deber que tenemos para con los otros de cuidarnos a nosotros mismos.

Rand, al igual que Mises intentaron hacer del individualismo y la libertad durante períodos en el que el pensamiento socialista estaba en constante expansión, cuando el modelo socialista era el gold standard, ellos intentaron ponerle freno. Para Rand, los soviéticos destruyeron su integridad familiar. Para Mises, el modelo soviético y el nacionalsocialismo alemán cambiaron su forma de ver el mundo. Ambos intentaron hacer juegos de palabras para captar nuestra atención.

Rand y Mises no escribieron nada que Adam Smith o Frédéric Bastiat no hayan escrito antes.

Hayek trata de recordarnos que la fuente de la libertad, conocida como el liberalismo Clásico fue un producto de la búsqueda inglesa empírica de la ciencia producto del análisis de los datos que se habían acumulado para el siglo XVIII, una época que produjo el primer crecimiento de la clase media.
Pero al mismo tiempo, los franceses estaban persiguiendo el concepto de la libertad de forma reaccionaria a la iglesia, por medio del razonamiento verbal, en vez de usar datos duros.
Tenemos entonces a protestantes germanos contra latinos católicos tratando de hacer aproximaciones a la vida.

Esos argumentos racionales son argumentaciones morales. Las argumentaciones morales son engañosos por definición. Pero son los más fáciles de digerir para el ciudadano de a pie y son los más fáciles de usar y manipular por parte de los políticos.

En gran parte, el lenguaje de la libertad se distribuyó por traducciones que fueron hechas a partir de la literatura francesa usando la interpretación francófona en términos racionales de principios ingleses empíricos y racionales. Así que el lenguaje que usamos hoy día para discutir la libertad ha sido con el raciocinio francófono en vez del empírico inglés. Este racionalismo francófono es de donde Marx obtuvo la fundación para el socialismo y el comunismo.

Las obsesiones que surgen, particularmente en el espectro político de la derecha, en relación al “egoísmo” en contraposición al “altruismo” o del “individualismo” versus el “colectivismo” son cortinas de humo. Este tipo obsesiones emergen no porque haya una dicotomía verdadera entre las dos sino porque simplemente nos topamos con el hecho de que estamos en contra de ciertas peculiaridades que algunos prefieren.

Desde el socialcristiano más militante hasta el (((anarcocapitalista))) más furibundo son individuos egoístas que buscan formar el tipo de comunidades que desean para si mismos porque eso es lo que desean en sus vidas. De la misma forma hasta Ayn Rand sería una colectivista altruista, porque lo que todos deseamos es una comunidad en la cual tanto nosotros como nuestro prójimo sacrifiquen ciertas cosas para obtener otras- bien sea el derecho a mantener la totalidad de nuestra renta, o el derecho de matar gente en callejones- para mantenernos a nosotros y nuestros seres queridos a salvo.
Este es el caso sin importar que tipo de sociedad busque asegurar quisiera o ye beneficios de bienestar para proteger cierta clase de derechos.

La división no recae entre “egoístas individualistas” y “colectivistas altruistas”.
La división recae entre sociópatas anti-sociales inmaduros “egoístas individualistas” que están obsesionados con esos términos y etiquetas para señalar su inmadurez, sociopatía, y trastornos de personalidad anti-social y “egoístas individualistas” que entienden que sus propios intereses yacen en mantener una cierta clase de orden social que requiere  poner límites a sus comportamientos para que otros puedan hacer lo mismo para poder asegurar una mayor entidad político-social-administrativa que funcione, generando beneficios para todos.

Las diferencias yacen el el tipo de “altruismo” que solicitamos de los hombres que tenemos a nuestro alrededor, y que nosotros estemos dispuestos a someternos a ese tipo de normativas.
La diferencia no yace en si proponemos un contrato social o no, sino bajo cuáles términos estamos dispuestos a someternos para cosechar cuales ganancias sociales: Sea seguridad, infraestructura, educación, servicios públicos, etc.

No existe una forma objetiva y universalmente correcta de responder a estas preguntas porque distintas personas en distintos momentos estarán dispuestas o indispuestas a hacer o no equis o ye sacrificios para crear distintos tipos de comunidades.

Para los fanboys de la teoría del valor subjetivo:
Ustedes deberían entender que distintas personas ponen distintos valores en tener distintos tipos de “derechos” protegidos. Por ende logrando distintos resultados. Incluso a nivel económico.

Para nosotros, en la derecha, nuestra primera tarea es crear comunidades. Formar redes espontáneas, auténticas de relaciones personales es crear un movimiento político que genera vanguardia para que cuando llegue la hora de tomar el poder, destrocemos a la izquierda al tomarla por sorpresa ya que no se esperan que seamos vanguardia. Crear este tipo de redes es como plantar un jardín: es un requisito previo para la creación y fundación de todas las cosas que vayan a surgir después. Si no lo hacemos nosotros lo la izquierda nos seguirá gobernando.
Es por ello que debemos trazar límites claros con respecto a que es lo que le estamos pidiendo a aquellos que deseen unirse a nuestras filas, y que les tenemos que ofrecer a ellos si están dispuestos a cumplir con nuestras peticiones.

Mientras más fuertes sean nuestras comunidades, y más altos sean los estándares de lealtad y cooperación que podamos mantener entre nosotros, más atractivas serán nuestras propuestas y mayores adeptos ganaremos para nuestra causa. La izquierda está dispuesta a devorar sus propios hijos cuando se generan espirales de pureza y purgas cruentas, nada de eso debe ocurrir aquí.

Si queremos ser capaces de mejorar a la Civilización Occidental, debemos crear comunidades superiores a las que crea la izquierda, y debemos ser auténticos a nosotros mismos y la evolución espontánea de nuestra esfera de influencia, luego tenemos que hacer todo lo que esté en nuestro poder para asegurarnos que este tipo de crítica no sea reformada en contra nuestra.

Veritas, aut consilis, aut ense.
Por la verdad, por concilio o por las armas.

Salvemos a Occidente

 

Alberto Zambrano
Para El Instituto Propietarista.

 

In memoriam: Marcos Gámez

Sueños, recuerdos, lo sagrado – son todos iguales en que están más allá de nuestro alcance.
Una vez que estamos separados de lo que podemos tocar, el objeto es santificado; Adquiere la belleza de lo inalcanzable, la cualidad de lo milagroso. Todo, en realidad, tiene esta cualidad de lo sagrado, pero podemos profanarlo en un toque.
¡Qué extraño es el hombre!
Su toque defiende y, sin embargo, contiene la fuente de los milagros.

-Yukio Mishima.

Tu partida fue muy repentina para todos nosotros, recientemente habíamos conversado cómo nos íbamos a poner de acuerdo para cuadrar el cronograma de Salud Pública III, la asignatura en la que colaboro desde hace un par de años.
Fui tu alumno, al igual que han sido los cientos de alumnos que pasaron por tus aulas y que tuvieron el privilegio de formarnos contigo. Tu estilo de clases tan sui generis, repleto de ejemplos y reflexiones hicieron de la Cátedra de Salud Pública una escuela de formación ciudadana que ha formado a cientos de médicos formados en la Escuela de Medicina José María Vargas.

Con tus láminas de fondo azul y tu grueso tono de voz que inundaba el auditorio y hacía que todos pusieran atención a los contenidos que formabas le inyectabas una dosis de personalidad a los contenidos programáticos que pocos docentes tienen.
Recuerdo cuando fui tu alumno las incontables veces que me reclamabas por estar distraído y me decías que esta materia me iba a servir… Y vaya que me sirvió pues tanto tu como muchos otros docentes la escuela me sirvieron de inspiración para trabajar en la casa de estudios que me formó. Te fuiste en un momento crítico para la universidad, que necesita de docentes con vocación y temple democrático como el tuyo, nuestra casa de estudios pasa por un oscuro momento y no dejará de vencer las sombras porque te hayas ido, sino que contigo, desde donde quiera que estés, tu legado y tus enseñanzas harán que nosotros hagamos “las cosas bien”, como tanto te encantaba decirnos.

Somos nosotros ahora, los que vivimos, los que sobrevivimos en este expaís tenemos la enorme responsabilidad de “seguir haciendo las cosas bien”, para que nuestros hospitales, ambulatorios, y centros de investigación tengan una buena razón de ser, un adecuado funcionamiento y sirvan el propósito para el que fueron creados.

Recuerdo cuando entré a dar clases de Medicina Legal y luego cuando comencé a colaborar contigo y otros colegas en la Cátedra de Salud Pública me dijiste que “dar clases va mucho más allá de pararse en una tarima a explicar un tema”.
Y esas palabras se han quedado conmigo.
Y te prometo que haré todo lo que pueda por ser el buen profesor que tu fuiste.
Contigo aprendí Salud Pública y cada vez que tuve alguna duda después de graduado te pude llamar y tener tu consejo.
Me quedan buenos y gratos recuerdos y me duele haber perdido un colega profesor, amigo y docente.
Dejas atrás no sólo a los que fuimos tus amigos y colegas, sino a tu familia y seres queridos.
Descansa en paz amigo mío. Donde quiera que estés. Mantén ese espíritu que cuando estabas en vida te dio esa forma de ser tan especial, en nombre de los que quedamos en la Universidad, el que siempre será tu puesto de trabajo te decimos que te recordaremos con gran cariño siempre.

Hasta siempre amigo.

Alberto Zambrano, MD12241464_1682251578653664_1550135867521262580_n

La naturaleza de la derecha

Probablemente creas que las ideas de derecha son genocidas, explotadoras, egoístas, criminales, y perversas.
Esas afirmaciones están bastante lejos de la verdad, y probablemente sean reflejos de lo que la izquierda quiere proyectar en otros que no ve en si misma.

Las ideas de la derecha son básicamente ideas de desigualdad, los que militamos en la derecha sabemos, entendemos, comprendemos, aceptamos y defendemos la naturaleza de la desigualdad.

La desigualdad es positiva, saludable e incluso deseable, admitimos que algunas desigualdades no son deseables, pero la mayoría de estas tienen que ver con cuestiones de carácter y de relativismos morales más que con los hechos en sí mismos.

A diferencia de la (((izquierda))) y los (((igualitaristas))) quienes buscan a como de lugar el lograr la igualdad por todos los medios posibles, la derecha no se preocupa con esos conceptos.

Si usted observa la forma en la cual dos árboles de la misma especie crecen uno junto a otro, usted notará que no son iguales, uno quizá tenga más ramas que el otro, o quizá uno tenga follaje mejor desarrollado que otro, en las ramas de uno puede que hayan nidos de pájaros, y en otro no. ¿Se puso acaso un árbol a pelear con otro? No, esos organismos compiten en un universo donde saben que los recursos son escasos.
Así como la naturaleza es buena repartiendo virtudes, también lo es repartiendo defectos.
Habrá quienes son excelentes para ciertas cosas y horrendamente deficientes en otras, a mi por ejemplo se me viene bien la teoría, el análisis y el criterio. Si me ponen a tallar un mármol haré un desastre. De igual manera si a un violinista lo ponen a frente al tablero de mandos de una grúa de construcción probablemente haya un accidente industrial.

La creación y la destrucción van de la mano. Si todos somos iguales, ¿cómo habría excelencia?. ¿Cómo destacaríamos los aristócratas de la plebe? Las ideas de derecha son de excelencia y distinción, es por ello que se acepta la desigualdad.

¿Cómo podemos vivir entre nosotros sin perder nuestra identidad?
La identidad es básicamente lo que le da significado a la vida, sin identidad no hay arte, estética, belleza, filosofía, ciencia, conocimiento o promesas de cualquier tipo. Porque si alguien te pregunta quien eres, y no sabes como responder, es el fin de tu especie, tu tribu, tu identidad.
Las ideas de derecha versan sobre la distinción, la excelencia, la desigualdad, y significado.

 

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La discriminación es un bien moral: es lo que te permite discernir entre una cosa y otra, contrario a lo que la (((izquierda))) y los igualitaristas le hace creer a la gente al manipular el lenguaje y el significado de las palabras, todos discriminamos de una manera u otra: Elegimos con quien tener hijos, que ropas vestir, que ruta transitar para ir al trabajo, con quien relacionarnos, y con quien no. Si usted elige una alternativa para hacer algo en su vida, usted está discriminando. Toda la vida, incluso al momento de decisiones pequeñas como las que acabo de enumerar, tiende a estar sesgada sobre la desigualdad y la discriminación.

Yo personalmente creo en la discriminación, forma parte de mi espiritualidad aristocrática. Me permite discernir entre aliados enemigos.

Así como lo hago yo, lo hace todo el mundo. Nadie trata a todo el mundo de la misma manera, la única manera en la cual nos tratemos todos iguales los unos a los otros es una utopía socialista en la cual no existen diferencias y todos estamos agarrados de manos frente a una fogata cantando kumbayah. El no discriminar implicaría la negación de los instintos más inherentes y reflejos de la naturaleza humana.
La discriminación, es un baluarte clave de la derecha, porque es intrínseca a una vida de hombres libres, en donde la libre voluntad y la libre elección forman el carácter moral de la personalidad de los hombres.

Mientras que la derecha valora la diferencia y la distinción, creando oportunidades para cada quien según su talento, el igualitarismo de izquierdas es inevitablemente totalitario porque desafía la diversidad divina del universo al querer convertirnos a todos por la fuerza en iguales.

Libertad e igualdad son, en esencia contradictorias.

51% de una nación puede establecer un régimen totalitario, suprimir a las minorías y mantenerse democrática, esta idea de que todos somos iguales es una gran hipocresía cuando es puesta en práctica, por eso hay tantos hombres que en el nombre de la igualdad han matado, torturado y han sido capaces de cometer las más brutales atrocidades contra la humanidad.
En el comunismo, Pol Pot le disparaba a todos aquellos que leían libros que el no aprobaba, al Che Guevara “le gustaba matar”, y los Soviets mandaban al Gulag a todos aquellos que estuvieran en desacuerdo ¿Por que lo hacían? Porque ellos querían que todos fueran y pensaran igual.

Llama poderosamente la atención el cómo algunos que levantan sus puños en marchas anti-fa, fuman marihuana en sus apartamentos y marchan en contra del establishment con la rebeldía de querer hacer lo que les venga en gana en países occidentales, al poner en práctica esos ideales, vemos como esas ideas tan (((bonitas))) conllevan a paredones de fusilamiento en Cuba, a campos de concentración siberianos, a celdas de castigo del SeBIN, a espionaje y asesinatos de la Stasi, a hambrunas de millones de personas en China.

La derecha, en contraparte ha creado beneficios, empleos, oportunidades y libertades para millones de personas alrededor del mundo, sacándolas de la pobreza y llevándolas a prosperar. Si bien todos los sistemas de derecha preconizan cierto grado de igualdad de tratamiento, esas sociedades abiertas permiten a los individuos descubrir quien es superior a quien.

La cultura occidental está marcada ciertamente por episodios amargos y de sufrimiento, algo que es tan real como la vida misma. Una cosa que diferencia a la derecha de la izquierda es que la primera está en contacto con la realidad: Mientras los hombres de otras épocas, los últimos de occidente, los que disfrutamos de la tradición, buenas y viejas costumbres somos capaces de soñar y desear un mejor porvenir, los izquierdistas, que no saben medir riesgos y consecuencias con frecuencia son víctimas de sus ilusiones.

Aunque muchas personas consideren a los de extrema derecha como personas con un odio contra otros grupos, ser de extrema derecha es una posición filosófica de conservadurismo extrem sobre las estructuras del pasado y de cómo se relacionan con respecto a dónde nos ubicamos el día de hoy y del cómo vivimos en este planeta sin perder nuestra identidad.

Nuestra identidad es lo que le da significado a nuestras vidas. Sin identidad no hay ningún tipo de contexto para que el arte, belleza, filosofía, ciencia, conocimiento o progreso se den.

La variedad en jerarquías es armónica y amable. La diversidad en la igualdad es discordante y odiosa.

Sólo cuando nos demos cuenta, en la derecha continental y mundial, de que el heraldo de nuestra identidad y existencia está atada a todo lo que existió antes de nosotros, tanto en terminos religiosos como neopaganos/Nietzscheanos, cuando tengamos conciencia racial de lo que nuestros pueblos y nuestra civilización occidental ha pintado, construido, escrito, las sinfonías que hemos compuesto, las obras que hemos dramatizado, y que todas esas acciones están intrínsecamente atadas a conceptos de nuestro propio porvenir, fuerza y propósito glorioso. Sólo cuando nos demos cuenta de que lo que fue atado a mucho de esto que estoy mencionando y el cómo es valorado en estos momentos, sólo en ese momento valoraremos con la grandeza los momentos del pasado que nos hicieron grandes y dejaremos de justificar la barbarie y el libertinaje que están provocando la decadencia moral de la Civilización Occidental.

Si tenemos este weltanschaaung podremos entender por que el patriotismo no sólo fue el más intenso sentimiento sino la más alta virtud posible de los ciudadanos antigios. Todo lo que le era importante al ciudadano de la Antigüedad – sus ancestros, su religión y culto, su vida moral, su orgullo y propiedad- dependían de la supervivencia y el bienestar de la ciudad en la que vivía. Es por elloq ue la devoción a la Patria, (la verdadera, no la de los chavistas) era considerada una virtud suprema. Al dedicarse a lo que le pertenece y le identificaba, el ciudadano antiguo sentía que servía a sus dioses, se sentía con un propósito. Ningún principio abstracto de justicia le haría pausar en sus procederes. La piedad y el patriotismo eran la misma cosa. Para los Griegos, el ser sin patriotismo, el ser algo menos que un ciudadano activo era el equivalente moral de ser un idiota, ese es el origen real de esa palabra y es por ello que nuestra sociedad se ha idiotizado con la corrección política.

Si arrancamos, por miedo a ser hostiles con otras sub-culturas y otros üntermenschen todo prospecto de identidad grupal, terminaremos con una doctrina muy débil y difuminada de nuestra cultura, y eso comenzará a ser el fin de nuestra existencia como pueblos, como naciones, como sociedades que tuvieron poder y lo ejercieron sin miedo.

Los enemigos que enfrentamos hoy día en occidente son internos, han sido erigidos en nuestras propias mentes: Se llama corrección política

El primer paso para poder generar la vanguardia que dominará culturalmente los espacios cívicos es tener como máxima que la derecha no se disculpa por su imperativo moral de existir. No nos debemos disculpar por ser Occidentales, blancos y de lo que nuestra raza le haya hecho a otras en cualquier otro momento. El hacerlo implica caer en el juego perverso de una gramática de auto intolerancia que restringe los pensamientos de lo que queremos decir y hacer antes de que se nos ocurran al generar culpa, odio hacia nosotros mismos y resentimiento de quienes somos y de que hicimos como raza, como pueblo, como sociedad.

Sólo si recuperamos el espíritu de lo que implica ser Occidental es que podremos vencer la batalla cultural y enviar a la izquierda al basurero de la historia.

Yukio Mishima

Aquellos que ya no quieren pelear,
cometen actos de cobardía
La guerra se convirtió en un inconveniente
Y ahora prospera entre sombras.
La confianza entre esposos y amigos ha desvanecido.
la engañosa democracia ha tenido su día.
El mundo está plagado,
de fácil y doble armonía

-Yukio Mishima, “Las Voces de los Espíritus Heroicos”

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Yukio Mishima, (1925-1970) nació bajo el nombre de Kimitake Hiraoka en una familia de clase media del Japón, fue autor de muchos libros, escribió obras de teatro y fue un actor. Es uno de los autores que más ha influenciado de forma perdurable sobre la derecha europea y norteamericana posterior a la segunda guerra mundial.

En conmemoración a su nacimiento, me gustaría compartir unas líneas con ustedes sobre su vida. Uniendo Puntos se ha convertido en un punto de confluencia de muchas corrientes de pensamiento de la extrema derecha continental. Es importante para mi que muchos conozcan la obra de Mishima, así como de muchos otros tradicionalistas y ultra conservadores que influencian a la derecha alternativa.

Desde la Segunda Guerra Mundial, la civilización ha olvidado lo que es el lado oscuro del sol naciente (algo así como un juego de palabras al Dark Side of The Moon, de Pink Floyd) gracias a la las leyes de Ocupación de un desmoralizado y destruido Japón.

Los impulsos colectivos de esa sociedad han sido reprimidos tras años de ocupación occidental: Japón tras haberse rendido fue objeto de una serie de draconianas medidas para restringir los aspectos más nacionalistas de una sociedad que veía al Emperador y a su Casa Real como un semi-dios, era una sociedad etnocéntrica, cerrada y para nada cordial con toda forma de invasión, capaz de poder combinar los aspectos de la calma y la belleza de las artes y la naturaleza con la extrema violencia que podemos ver en los anime y manga.

El Japón que en cierto modo vemos: ese de turistas con una cámara Nikkon y una lente de altísima resolución tomándole fotos a todo lo que se les atraviesa por el medio, japonesas extremadamente serviciales y corteses, y ejecutivos sonrientes ha sido lo que Occidente ha buscado que esa sociedad exude.
No debemos olvidar que los japoneses, como buena civilización oriental no ven al mundo de la misma manera que nosotros, la tierra del Sol Naciente, es la tierra del Trono del Crisantemo y la tierra donde la represión es brutal y se lleva adelante con espadas.

Esa dualidad: La del Crisantemo como una expresión de las artes y la katana como una expresión de la tradición militar es algo de lo que Yukio Mishima explicó en su diversa obra.
Después de firmar el instrumento de rendición, la propaganda americana de los aliados pintó a los japoneses como una banda de salvajes. Esta imagen nunca caló bien en la psique del japonés que vivió la época de la guerra y la de la ocupación siendo una nación vencida militarmente pero no derrotada de espíritu.

El ethos de cualquier sociedad tradicional, independientemente del tiempo, espacio y etnia es una tradición perenne marcada en el corazón de los japoneses, esto fue descrito por Julius Evola, quien desmostró en sus escritos que las tradiciones culturales tienen proyecciones análogas-Lo que perciben como terrenal es una reflexión del cosmos, lo mortal es una reflexión de lo divino. Los japoneses consideran a su Rey, a su Emperador como un enlace entre la tierra y el cosmos, lo humano y lo divino. Este fue el ethos tradicionalista que WB Yeats quiso revivir de la civilización occidental al escribir su obra. Y de la misma manera, es la forma en la que Yukio Mishima quiso revivir al exigir la resurrección de la ética Samurai en el Japón.
En ese tipo de sociedades tradicionalistas, el Rey también es un sacerdote que sirve de enlace directo hacia lo divino. El guerrero es mucho más digno de honor que el comerciante, y la sociedad es estrictamente jerárquica y se le considera una reflexión terrenal del orden divino.

Cumplir con el deber del orden divino como un soldado, campesino, rey, sacerdote o mercader, es el propósito de vida cada individuo y está sancionado por la ley y la religión.

Es por ello que en las sociedades tradicionales, el rol del mercader es subordinado, y el imperio del dinero –la plutocracia- esa que vemos en Occidente hoy día, se considera una reversión del ethos tradicional: un síntoma de la pudrición cultural.
Cuando el feudalismo en Japón fue abolido, las prebendas de los Samurai fueron cambiadas por bonos y letras de cambio, para ellos, esto implicaba ser degradados a ser un comerciante para poder sobrevivir.
Durante la guerra, los japoneses se consideraban a si mismos como la única nación en el mundo que había logrado mantener un orden divino. Ellos creían y estaban convencidos que era su deber imponer este orden al respo del mundo.

El Bushido japonés “la forma de vida del Samurai”, es análoga al orden de otras sociedades tradicionalistas, como la de la caballería del medioevo europeo o la del código del guerrero que Krishna le explicó a Arjuna en el Bhagavad Gita. Para el guerero japonés, la aristocracia es la espada, un objeto sagrado, fraguado de forma ceremoniosa y su uso es sujeto de normas precisas. (Hasta filmes buenos y degenerados como Kill Bill de Quentin Tarantino respetan eso del ritualismo).

Mishima insistía en sus obras que Japón debería volver a un balance entre las artes y su espíritu marcial que le fue arrebatado. Es por ello que él rechazaba el intelectualismo puro y se veía a si mismo como una síntesis entre académico y guerrero que favorecía las acciones en vez de las teorías.

Los japoneses de hoy día puede que les cueste mucho reconocerse a si mismos y a su carácter nacional pasado: Uno en el cual le eran leales a su Emperador, honraban a sus padres, temían con horror el no pagar sus deudas morales. Todos estos valores se han diluido en una era impulsada por la abstracción vacía que da una pantalla del nuevo Nintendo Switch o el último iPhone.

El ideal estético de Mishima no rechaza la tecnología, sino que la recibe con los brazos abiertos, provisto que esta siempre pueda permitir revivir ese espíritu de tradición que le fue arrancado a Japón tras 1945.
Para Mishima la idea de una muerte violenta en plena juventud era la forma clásica de pensar de muchos de los de su época y de los que la precedían.

A Mishima le fascinaba la idea del espíritu heroico de los soldados a punto de entrar a la batalla y enfrentarse a la muerte, la naturaleza trágica de su llamado y las formas en las que partirían a otro plano.

Yukio Mishima jamás se vio detenido o reprimido por sus debilidades físicas: hay un cierto aspecto Nietzscheano del Ubermensch  en él. Por eso cuidaba con recelo su figura, y hacía que sus estudiantes y discípulos siguieran el mismo régimen dietético y de ejercicios, el consideraba que el alistamiento militar y la muerte certera que le seguía eran cosas que estaban por venir. Y pese a ese se convirtió en el presidente del club literario de su universidad, y sus poemas patrióticos fueron publicados en múltiples revistas estudiantiles. También fundó su propio periódico y se nutrió con los clásicos de la literatura japonesa, fue en esa época en la que conoció al grupo literario editorial Bungei Bu, los cuales veían aspectos de santidad en los conflictos bélicos. (Debemos entender que los orientales no ven el belicismo con los mismos ojos con los que los vemos los occidentales, para ellos esto forma parte de la vida, y es deseable, mientras que para nosotros implica algo indeseable que acaba con nuestras vidas, para ellos la guerra, junto con las artes, son dualidades que dan un propósito).

Mishima pese a su disciplina al hacer ejercicios y mantenerse en forma apenas pudo pasar el examen médico para poder ser militar y fue reclutado en una fábrica de aviones donde se producían aviones kamikaze.

A finales de 1944 publica su primer libro Hanazakan no Mori (El bosque en plena floración), y fue reconocido instantáneamente.
Mientras que el rol de Mishima en la guerra no fue el que éste deseó, pasó eñ resto de su vida en el mundo de la post-guerra intentando lograr sus ideales de tradición y ética samurai, haciendo que Japón regresara a su verdadero carácter mientras en esa tierra surgía una era democrática de paz absoluta en terminos “occdientales”.

A partir de 1952 Mishima, con una afección pulmonar viaja a los EEUU, de allí viaja a Grecia y entra en contacto con los clásicos Helénicos, leyó a Nietzsche y decidió ser tan buen escritor como era fisicoculturista.

El fin de mi vida es adquirir todos los atributos del guerrero – Yukio Mishima 1966

En 1960 Mishima escribe el cuento corto titulado Patriotismo, en hono de la rebelión de 1936  Ni Ni Roku,  de los oficiales del ejército de la facción Kodo-ha, que quisieron atacar a la Unión Soviética al oponerse a la facción Tosei-ha, que querían atacar a los británicos.

Esta rebelión y el suicidio tuvieron un impacto profundo en los escritos de Mishima y formaron la metafísica de su obra, sus proyecciones y acciones, que iban más allá de la política y entraban en lo que los hindúes llamaban el dharma.

En 1966 solicitó permiso para entrenar en los campos del ejército japonés y allí escribió “Caballos fugitivos”- una historia en la que el personaje principal era un estudiante ultraderechista radical y practicante de artes marciales que comete el hara-kiri después de matar a puñaladas a un hombre de negocios. Mishima usó la literatura para diseñar el como el había visto su propia vida desenvolverse y terminar con el trasfondo de la tradición y de la historia.

Mishima estuvo invulocurado en actividades subversivas contra el orden establecido y durante mucho tiempo se ocupó en iniciar una logia militante que buscaba restaurar el antiguo Imperio Japonés. Para él, toda la confusión moral de la era de la postguerra se debía a la renuncia del Emperador de su estatus divino. La renuncia moderna del feudalismo y la transición hacia el capitalismo y la sociedad abierta liberal, con la consecuente industrialización alteraba para Mishima lo que debían ser las relaciones naturales entre los individuos. El amor real entre una pareja requiere de un tercer término, el pex de un triángulo personificado, en este caso por el Emperador.

Es por ello que Mishima crea su propia milicia, los Tatenokai (La Sociedad el Escudo), para revivir el espíritu de los Samurai dentro de si mismos. Esta sociedad se basaba en tres grandes principios:

  1. El (((Comunismo))) es incompatible con la tradición, cultura e historia Japonesa y atenta contra el orden Imperial establecido.
  2. El Emperador el es símbolo de la comunidad histórica, cultural e identidad racial del Japón.
  3. El uso de la violencia está justificado en vista de que el (((comunismo))) es una amenaza.

La milicia de Mishima no tenía más de cien integrantes y era un ejército pequeño dedicado a estudiar el pensamiento japonés y a perfeccionar sus cuerpos y mentes sin ningún tipo de agitación política. La base metafísica de Mishima para ser esto yacía en que él creía que su ejército debería ser el más desarmado pero el más fuerte espiritualmente.

Al igual que los conquistadores de las Américas, los milicianos de Mishima estaban llenos de conciencia racial, orgullo nacional y determinación por alcanzar algo que estaba más allá de ellos.

El camino de la tradición de Mishima y sus milicianos, fue el mismo que sostuvo a los soldados japoneses durante la Segunda Guerra Mundial contra fuerzas materiales que eran abrumadoras y más poderosas que ellos.

Mishima fue un antiliberal que rechazó los aspectos más occidentales sobre la forma en la cual se afeminó al hombre japonés, que veía obsesionado con la moda, el sexo y lo fatuamente material.

El 25 de noviembre de 1970 fue el día que Yukio Mishima eligió para cumplir su destino como un Samurai, atando la fe a su espíritu contra la era moderna. Ese día, junto a cuatro otros Tatenokai, usando cintas en la cabeza, entraron a una instalación militar en Ichigaya en Tokio y tomaron por rehén a un General, con la intención de obligar a éste a que reuniera a sus tropas para que Mishima se dirigiera a ellos. Mishima y su teniente luego se harían el Hara-kiri. Sólo se usaron dagas y espadas durante ese asalto.
El general fue atado y amordazado, las tropas fueron reunidas y los colaboradores de Mishima repartieron miles de panfletos con un llamado a la rebelión abierta para la restauración del Imperio Japonés.

Mishima se dirigió a la multitud haciendo un llamado a los presentes a preguntarse dónde yacía su identidad nacional, que la nación japonesa como la conocían había dejado de existir en el momento en el que el soldado japonés dejó de ser un Samurai y se convirtió en un mercenario al servicio de occidente.

Sus últimas palabras fueron “Salve el Emperador”.

Mishima se fue del balcón y se clavó una daga en el estómago, haciéndola girar en el sentido de las agujas del reloj.
Diez mil japoneses, la mayoría no asociados a círculos de la extrema derecha acudieron al funeral de Yukio Mishima, el más grande de su momento. Para Mishima, su suicidio, en la forma del Hara-kiri, así como el haber elegido el sitio dónde morir eran una forma absolutamente honrosa de morir. Para hombres como él, con esa forma de pensar, el suicidio no es una forma de derrota sino la forma más radical de expresarse para poder proteger su propio honor.

A diferencia de la visión occidental que tenemos sobre el suicidio, que data de tiempos Agustinianos, quien arguyera que la vida es un regalo divino y que no está en manos de los terrenales el tomarla, el acto del suicidio es, ante los ojos orientales algo tradicional y honroso, una especie de acción bajo la cual la gente se redime a si misma.

El suicidio de Mishima, y su exigencia de la revisión cultural y la reemergencia nacional consternaron al Japón en su momento. Debemos entender que Mishima fue consentido por los medios occidentales durante mucho tiempo, su obra fue ampliamente traducida,  (incluso me he topado con un par de ejemplares de su obra en sitios tan inusitados como la librería las Novedades y en la Libería Lugar Común de Altamira, aquí en Caracas), el Hakagure, la biblia de los Samurai fue un best-seller después de la muerte de Mishima.

¿Fue la trayectoria de Mishima la de una estrella fugaz?
¿Representó de forma acertada el alma de su pueblo como él creyó que lo hizo?
¿Fueron sus acciones algo solitario y masoquista totalmente contrario a la degeneración progesista y postmoderna que vio en su Japón natal ocupado e inyectado con valores occidentales?
¿O fue, de alguna manera un retorno a las verdades fundamentales de lo que significaba ser japonés en contraposición a lo que es cualquier otra nacionalidad sobre la faz de la tierra?

Eso no lo se ni yo, ni probablemente nadie. Quizá la respuesta será una mezcla de todas esas preguntas en una sola oración o párrafo. Un occidental como yo, ciertamente está fuera de ranking geográfico y de weltanschauung y de la ferocidad del fuego y la fuerza y el circulo del sol naciente para poder responder a esas interrogantes, pero si puedo acercarme a poder intentar entenderlo.

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La tumba de Yukio Mishima en Tokio

La masculinidad: Algo que la izquierda carece

Hoy en un post que también publicaré en Propertarianism.com, la web de mi gran amigo Curt Doolittle, (de quien soy su traductor oficial al castellano) te explico por que la izquierda ataca a los hombres y los busca separar de las mujeres.

La izquierda tiene que usar la indignación y las ofensas porque es absolutamente incapaz de usar la verdad sin exponerse a sí misma.

Así que ante la incapacidad de utilización de la verdad, los izquierdistas extraen sus procederes cooperativos y amenazan con retirarse.
Debemos responder a las amenazas de la retirada tan severamente como respondemos a las amenazas o a quien nos hace trampa o nos engaña.

Esto es profundamente importante como concepto a estudiar en el comportamiento enfermizo de los izquierdistas.

Existe mucha investigación que confirma la forma en la cual nosotros reaccionamos ante ese tipo de mentiras y rechazos, esas diferencias son biológicas, existen y están ampliamente difundidas. Y esas mismas investigaciones han demostrado que el sexo femenino es más sensible a ellas, es por ello que la izquierda ha buscado apoderarse de la vanguardia que son las mujeres.

Como hombres debemos luchar a toda costa para retener la integridad de nuestro grupo. Estamos programados genéticamente por la naturaleza para hacerlo. Y nos afecta en niveles cognitivos de la misma manera que la música nos afecta.

La influencia de nuestra fuerza es la estrategia definitiva para derrotar a la izquierda, sabotear sus normativas, retar sus convenciones al ser brutalmente honestos provoca la retirada en masa de las mentiras que los izquierdistas lanzan a diario hacia nosotros.

Si elevamos no sólo el nivel del debate, sino nuestra capacidad de crear una vanguardia que arrincone a la izquierda, habremos ganado la guerra ideológica by default. El costo de la cohesión y preferencias a lo interno por el grupo propio, cooperar con nuestros pares, y cuidar a nuestras mujeres y niños crea en la izquierda una serie de dudas que consideran amenazas peligrosas para su supervivencia ya que los izquierdistas apelan a lo que no protegemos como grupo para ellos crear vanguardia.

La izquierda rechaza el carácter masculino de la lucha y lo sustituye por la lucha de clases, al ponernos en un terreno en donde somos iguales en una lucha que no existe. Si rechazamos la lucha de clases y exultamos el verdadero significado de la sangre, sudor y lágrimas que los hombres han derramado para poder hacer que sus naciones sean grandes, habremos hecho de nuestras naciones grandes de nuevo y le habremos ganado a la izquierda.

La masculinidad es positiva, deseable y atractiva para el sexo opuesto

Así como la feminidad es fundamental para lograr la civilización, preservar la especie, y cultivar relaciones amorosas duraderas, la masculinidad es necesaria para poder preservar el carácter y la fibra moral de nuestra nación.

La izquierda con sus mentiras busca separarnos de nuestras mujeres y niños y ponerlos en nuestra contra.
Las élites izquierdistas, con su falsa intelectualidad producen ideas tontas y engañosas que obtienen su estatus a raíz del mérito de quien las escupe y que dichas ideas (feminismo, ideología de género) parasitan el orden de confianza superior de nuestra nación. Estas élites y quienes les siguen creen que ellos ganarán, y quizá lo hagan a menos que no les tengamos paciencia y que no alteremos las condiciones bajo las cuales son capaces de explotar el orden superior de confianza sobre el cual nuestra nación depende.

Si nuestro orden superior de confianza es tan superior que es infranqueable para la izquierda, conservaremos una sociedad y nación que podrá prosperar de forma homogénea, una táctica que la izquierda, tan étnica, moral, e ideológicamente heterogénea es incapaz de preservar sin entrar en las contradicciones fundamentales de sus propios ideales.

Es por ello que la izquierda es incapaz de obtener y mantener la lealtad de los intereses de las otras clases sin mantener una propia clase guerrera y masculina propia.

Alberto R. Zambrano U.
en colaboración para El Instituto Propietarista.