La naturaleza de la derecha

Probablemente creas que las ideas de derecha son genocidas, explotadoras, egoístas, criminales, y perversas.
Esas afirmaciones están bastante lejos de la verdad, y probablemente sean reflejos de lo que la izquierda quiere proyectar en otros que no ve en si misma.

Las ideas de la derecha son básicamente ideas de desigualdad, los que militamos en la derecha sabemos, entendemos, comprendemos, aceptamos y defendemos la naturaleza de la desigualdad.

La desigualdad es positiva, saludable e incluso deseable, admitimos que algunas desigualdades no son deseables, pero la mayoría de estas tienen que ver con cuestiones de carácter y de relativismos morales más que con los hechos en sí mismos.

A diferencia de la (((izquierda))) y los (((igualitaristas))) quienes buscan a como de lugar el lograr la igualdad por todos los medios posibles, la derecha no se preocupa con esos conceptos.

Si usted observa la forma en la cual dos árboles de la misma especie crecen uno junto a otro, usted notará que no son iguales, uno quizá tenga más ramas que el otro, o quizá uno tenga follaje mejor desarrollado que otro, en las ramas de uno puede que hayan nidos de pájaros, y en otro no. ¿Se puso acaso un árbol a pelear con otro? No, esos organismos compiten en un universo donde saben que los recursos son escasos.
Así como la naturaleza es buena repartiendo virtudes, también lo es repartiendo defectos.
Habrá quienes son excelentes para ciertas cosas y horrendamente deficientes en otras, a mi por ejemplo se me viene bien la teoría, el análisis y el criterio. Si me ponen a tallar un mármol haré un desastre. De igual manera si a un violinista lo ponen a frente al tablero de mandos de una grúa de construcción probablemente haya un accidente industrial.

La creación y la destrucción van de la mano. Si todos somos iguales, ¿cómo habría excelencia?. ¿Cómo destacaríamos los aristócratas de la plebe? Las ideas de derecha son de excelencia y distinción, es por ello que se acepta la desigualdad.

¿Cómo podemos vivir entre nosotros sin perder nuestra identidad?
La identidad es básicamente lo que le da significado a la vida, sin identidad no hay arte, estética, belleza, filosofía, ciencia, conocimiento o promesas de cualquier tipo. Porque si alguien te pregunta quien eres, y no sabes como responder, es el fin de tu especie, tu tribu, tu identidad.
Las ideas de derecha versan sobre la distinción, la excelencia, la desigualdad, y significado.

 

img_5232

La discriminación es un bien moral: es lo que te permite discernir entre una cosa y otra, contrario a lo que la (((izquierda))) y los igualitaristas le hace creer a la gente al manipular el lenguaje y el significado de las palabras, todos discriminamos de una manera u otra: Elegimos con quien tener hijos, que ropas vestir, que ruta transitar para ir al trabajo, con quien relacionarnos, y con quien no. Si usted elige una alternativa para hacer algo en su vida, usted está discriminando. Toda la vida, incluso al momento de decisiones pequeñas como las que acabo de enumerar, tiende a estar sesgada sobre la desigualdad y la discriminación.

Yo personalmente creo en la discriminación, forma parte de mi espiritualidad aristocrática. Me permite discernir entre aliados enemigos.

Así como lo hago yo, lo hace todo el mundo. Nadie trata a todo el mundo de la misma manera, la única manera en la cual nos tratemos todos iguales los unos a los otros es una utopía socialista en la cual no existen diferencias y todos estamos agarrados de manos frente a una fogata cantando kumbayah. El no discriminar implicaría la negación de los instintos más inherentes y reflejos de la naturaleza humana.
La discriminación, es un baluarte clave de la derecha, porque es intrínseca a una vida de hombres libres, en donde la libre voluntad y la libre elección forman el carácter moral de la personalidad de los hombres.

Mientras que la derecha valora la diferencia y la distinción, creando oportunidades para cada quien según su talento, el igualitarismo de izquierdas es inevitablemente totalitario porque desafía la diversidad divina del universo al querer convertirnos a todos por la fuerza en iguales.

Libertad e igualdad son, en esencia contradictorias.

51% de una nación puede establecer un régimen totalitario, suprimir a las minorías y mantenerse democrática, esta idea de que todos somos iguales es una gran hipocresía cuando es puesta en práctica, por eso hay tantos hombres que en el nombre de la igualdad han matado, torturado y han sido capaces de cometer las más brutales atrocidades contra la humanidad.
En el comunismo, Pol Pot le disparaba a todos aquellos que leían libros que el no aprobaba, al Che Guevara “le gustaba matar”, y los Soviets mandaban al Gulag a todos aquellos que estuvieran en desacuerdo ¿Por que lo hacían? Porque ellos querían que todos fueran y pensaran igual.

Llama poderosamente la atención el cómo algunos que levantan sus puños en marchas anti-fa, fuman marihuana en sus apartamentos y marchan en contra del establishment con la rebeldía de querer hacer lo que les venga en gana en países occidentales, al poner en práctica esos ideales, vemos como esas ideas tan (((bonitas))) conllevan a paredones de fusilamiento en Cuba, a campos de concentración siberianos, a celdas de castigo del SeBIN, a espionaje y asesinatos de la Stasi, a hambrunas de millones de personas en China.

La derecha, en contraparte ha creado beneficios, empleos, oportunidades y libertades para millones de personas alrededor del mundo, sacándolas de la pobreza y llevándolas a prosperar. Si bien todos los sistemas de derecha preconizan cierto grado de igualdad de tratamiento, esas sociedades abiertas permiten a los individuos descubrir quien es superior a quien.

La cultura occidental está marcada ciertamente por episodios amargos y de sufrimiento, algo que es tan real como la vida misma. Una cosa que diferencia a la derecha de la izquierda es que la primera está en contacto con la realidad: Mientras los hombres de otras épocas, los últimos de occidente, los que disfrutamos de la tradición, buenas y viejas costumbres somos capaces de soñar y desear un mejor porvenir, los izquierdistas, que no saben medir riesgos y consecuencias con frecuencia son víctimas de sus ilusiones.

Aunque muchas personas consideren a los de extrema derecha como personas con un odio contra otros grupos, ser de extrema derecha es una posición filosófica de conservadurismo extrem sobre las estructuras del pasado y de cómo se relacionan con respecto a dónde nos ubicamos el día de hoy y del cómo vivimos en este planeta sin perder nuestra identidad.

Nuestra identidad es lo que le da significado a nuestras vidas. Sin identidad no hay ningún tipo de contexto para que el arte, belleza, filosofía, ciencia, conocimiento o progreso se den.

La variedad en jerarquías es armónica y amable. La diversidad en la igualdad es discordante y odiosa.

Sólo cuando nos demos cuenta, en la derecha continental y mundial, de que el heraldo de nuestra identidad y existencia está atada a todo lo que existió antes de nosotros, tanto en terminos religiosos como neopaganos/Nietzscheanos, cuando tengamos conciencia racial de lo que nuestros pueblos y nuestra civilización occidental ha pintado, construido, escrito, las sinfonías que hemos compuesto, las obras que hemos dramatizado, y que todas esas acciones están intrínsecamente atadas a conceptos de nuestro propio porvenir, fuerza y propósito glorioso. Sólo cuando nos demos cuenta de que lo que fue atado a mucho de esto que estoy mencionando y el cómo es valorado en estos momentos, sólo en ese momento valoraremos con la grandeza los momentos del pasado que nos hicieron grandes y dejaremos de justificar la barbarie y el libertinaje que están provocando la decadencia moral de la Civilización Occidental.

Si tenemos este weltanschaaung podremos entender por que el patriotismo no sólo fue el más intenso sentimiento sino la más alta virtud posible de los ciudadanos antigios. Todo lo que le era importante al ciudadano de la Antigüedad – sus ancestros, su religión y culto, su vida moral, su orgullo y propiedad- dependían de la supervivencia y el bienestar de la ciudad en la que vivía. Es por elloq ue la devoción a la Patria, (la verdadera, no la de los chavistas) era considerada una virtud suprema. Al dedicarse a lo que le pertenece y le identificaba, el ciudadano antiguo sentía que servía a sus dioses, se sentía con un propósito. Ningún principio abstracto de justicia le haría pausar en sus procederes. La piedad y el patriotismo eran la misma cosa. Para los Griegos, el ser sin patriotismo, el ser algo menos que un ciudadano activo era el equivalente moral de ser un idiota, ese es el origen real de esa palabra y es por ello que nuestra sociedad se ha idiotizado con la corrección política.

Si arrancamos, por miedo a ser hostiles con otras sub-culturas y otros üntermenschen todo prospecto de identidad grupal, terminaremos con una doctrina muy débil y difuminada de nuestra cultura, y eso comenzará a ser el fin de nuestra existencia como pueblos, como naciones, como sociedades que tuvieron poder y lo ejercieron sin miedo.

Los enemigos que enfrentamos hoy día en occidente son internos, han sido erigidos en nuestras propias mentes: Se llama corrección política

El primer paso para poder generar la vanguardia que dominará culturalmente los espacios cívicos es tener como máxima que la derecha no se disculpa por su imperativo moral de existir. No nos debemos disculpar por ser Occidentales, blancos y de lo que nuestra raza le haya hecho a otras en cualquier otro momento. El hacerlo implica caer en el juego perverso de una gramática de auto intolerancia que restringe los pensamientos de lo que queremos decir y hacer antes de que se nos ocurran al generar culpa, odio hacia nosotros mismos y resentimiento de quienes somos y de que hicimos como raza, como pueblo, como sociedad.

Sólo si recuperamos el espíritu de lo que implica ser Occidental es que podremos vencer la batalla cultural y enviar a la izquierda al basurero de la historia.

Yukio Mishima

Aquellos que ya no quieren pelear,
cometen actos de cobardía
La guerra se convirtió en un inconveniente
Y ahora prospera entre sombras.
La confianza entre esposos y amigos ha desvanecido.
la engañosa democracia ha tenido su día.
El mundo está plagado,
de fácil y doble armonía

-Yukio Mishima, “Las Voces de los Espíritus Heroicos”

yukio-mishima-libros

Yukio Mishima, (1925-1970) nació bajo el nombre de Kimitake Hiraoka en una familia de clase media del Japón, fue autor de muchos libros, escribió obras de teatro y fue un actor. Es uno de los autores que más ha influenciado de forma perdurable sobre la derecha europea y norteamericana posterior a la segunda guerra mundial.

En conmemoración a su nacimiento, me gustaría compartir unas líneas con ustedes sobre su vida. Uniendo Puntos se ha convertido en un punto de confluencia de muchas corrientes de pensamiento de la extrema derecha continental. Es importante para mi que muchos conozcan la obra de Mishima, así como de muchos otros tradicionalistas y ultra conservadores que influencian a la derecha alternativa.

Desde la Segunda Guerra Mundial, la civilización ha olvidado lo que es el lado oscuro del sol naciente (algo así como un juego de palabras al Dark Side of The Moon, de Pink Floyd) gracias a la las leyes de Ocupación de un desmoralizado y destruido Japón.

Los impulsos colectivos de esa sociedad han sido reprimidos tras años de ocupación occidental: Japón tras haberse rendido fue objeto de una serie de draconianas medidas para restringir los aspectos más nacionalistas de una sociedad que veía al Emperador y a su Casa Real como un semi-dios, era una sociedad etnocéntrica, cerrada y para nada cordial con toda forma de invasión, capaz de poder combinar los aspectos de la calma y la belleza de las artes y la naturaleza con la extrema violencia que podemos ver en los anime y manga.

El Japón que en cierto modo vemos: ese de turistas con una cámara Nikkon y una lente de altísima resolución tomándole fotos a todo lo que se les atraviesa por el medio, japonesas extremadamente serviciales y corteses, y ejecutivos sonrientes ha sido lo que Occidente ha buscado que esa sociedad exude.
No debemos olvidar que los japoneses, como buena civilización oriental no ven al mundo de la misma manera que nosotros, la tierra del Sol Naciente, es la tierra del Trono del Crisantemo y la tierra donde la represión es brutal y se lleva adelante con espadas.

Esa dualidad: La del Crisantemo como una expresión de las artes y la katana como una expresión de la tradición militar es algo de lo que Yukio Mishima explicó en su diversa obra.
Después de firmar el instrumento de rendición, la propaganda americana de los aliados pintó a los japoneses como una banda de salvajes. Esta imagen nunca caló bien en la psique del japonés que vivió la época de la guerra y la de la ocupación siendo una nación vencida militarmente pero no derrotada de espíritu.

El ethos de cualquier sociedad tradicional, independientemente del tiempo, espacio y etnia es una tradición perenne marcada en el corazón de los japoneses, esto fue descrito por Julius Evola, quien desmostró en sus escritos que las tradiciones culturales tienen proyecciones análogas-Lo que perciben como terrenal es una reflexión del cosmos, lo mortal es una reflexión de lo divino. Los japoneses consideran a su Rey, a su Emperador como un enlace entre la tierra y el cosmos, lo humano y lo divino. Este fue el ethos tradicionalista que WB Yeats quiso revivir de la civilización occidental al escribir su obra. Y de la misma manera, es la forma en la que Yukio Mishima quiso revivir al exigir la resurrección de la ética Samurai en el Japón.
En ese tipo de sociedades tradicionalistas, el Rey también es un sacerdote que sirve de enlace directo hacia lo divino. El guerrero es mucho más digno de honor que el comerciante, y la sociedad es estrictamente jerárquica y se le considera una reflexión terrenal del orden divino.

Cumplir con el deber del orden divino como un soldado, campesino, rey, sacerdote o mercader, es el propósito de vida cada individuo y está sancionado por la ley y la religión.

Es por ello que en las sociedades tradicionales, el rol del mercader es subordinado, y el imperio del dinero –la plutocracia- esa que vemos en Occidente hoy día, se considera una reversión del ethos tradicional: un síntoma de la pudrición cultural.
Cuando el feudalismo en Japón fue abolido, las prebendas de los Samurai fueron cambiadas por bonos y letras de cambio, para ellos, esto implicaba ser degradados a ser un comerciante para poder sobrevivir.
Durante la guerra, los japoneses se consideraban a si mismos como la única nación en el mundo que había logrado mantener un orden divino. Ellos creían y estaban convencidos que era su deber imponer este orden al respo del mundo.

El Bushido japonés “la forma de vida del Samurai”, es análoga al orden de otras sociedades tradicionalistas, como la de la caballería del medioevo europeo o la del código del guerrero que Krishna le explicó a Arjuna en el Bhagavad Gita. Para el guerero japonés, la aristocracia es la espada, un objeto sagrado, fraguado de forma ceremoniosa y su uso es sujeto de normas precisas. (Hasta filmes buenos y degenerados como Kill Bill de Quentin Tarantino respetan eso del ritualismo).

Mishima insistía en sus obras que Japón debería volver a un balance entre las artes y su espíritu marcial que le fue arrebatado. Es por ello que él rechazaba el intelectualismo puro y se veía a si mismo como una síntesis entre académico y guerrero que favorecía las acciones en vez de las teorías.

Los japoneses de hoy día puede que les cueste mucho reconocerse a si mismos y a su carácter nacional pasado: Uno en el cual le eran leales a su Emperador, honraban a sus padres, temían con horror el no pagar sus deudas morales. Todos estos valores se han diluido en una era impulsada por la abstracción vacía que da una pantalla del nuevo Nintendo Switch o el último iPhone.

El ideal estético de Mishima no rechaza la tecnología, sino que la recibe con los brazos abiertos, provisto que esta siempre pueda permitir revivir ese espíritu de tradición que le fue arrancado a Japón tras 1945.
Para Mishima la idea de una muerte violenta en plena juventud era la forma clásica de pensar de muchos de los de su época y de los que la precedían.

A Mishima le fascinaba la idea del espíritu heroico de los soldados a punto de entrar a la batalla y enfrentarse a la muerte, la naturaleza trágica de su llamado y las formas en las que partirían a otro plano.

Yukio Mishima jamás se vio detenido o reprimido por sus debilidades físicas: hay un cierto aspecto Nietzscheano del Ubermensch  en él. Por eso cuidaba con recelo su figura, y hacía que sus estudiantes y discípulos siguieran el mismo régimen dietético y de ejercicios, el consideraba que el alistamiento militar y la muerte certera que le seguía eran cosas que estaban por venir. Y pese a ese se convirtió en el presidente del club literario de su universidad, y sus poemas patrióticos fueron publicados en múltiples revistas estudiantiles. También fundó su propio periódico y se nutrió con los clásicos de la literatura japonesa, fue en esa época en la que conoció al grupo literario editorial Bungei Bu, los cuales veían aspectos de santidad en los conflictos bélicos. (Debemos entender que los orientales no ven el belicismo con los mismos ojos con los que los vemos los occidentales, para ellos esto forma parte de la vida, y es deseable, mientras que para nosotros implica algo indeseable que acaba con nuestras vidas, para ellos la guerra, junto con las artes, son dualidades que dan un propósito).

Mishima pese a su disciplina al hacer ejercicios y mantenerse en forma apenas pudo pasar el examen médico para poder ser militar y fue reclutado en una fábrica de aviones donde se producían aviones kamikaze.

A finales de 1944 publica su primer libro Hanazakan no Mori (El bosque en plena floración), y fue reconocido instantáneamente.
Mientras que el rol de Mishima en la guerra no fue el que éste deseó, pasó eñ resto de su vida en el mundo de la post-guerra intentando lograr sus ideales de tradición y ética samurai, haciendo que Japón regresara a su verdadero carácter mientras en esa tierra surgía una era democrática de paz absoluta en terminos “occdientales”.

A partir de 1952 Mishima, con una afección pulmonar viaja a los EEUU, de allí viaja a Grecia y entra en contacto con los clásicos Helénicos, leyó a Nietzsche y decidió ser tan buen escritor como era fisicoculturista.

El fin de mi vida es adquirir todos los atributos del guerrero – Yukio Mishima 1966

En 1960 Mishima escribe el cuento corto titulado Patriotismo, en hono de la rebelión de 1936  Ni Ni Roku,  de los oficiales del ejército de la facción Kodo-ha, que quisieron atacar a la Unión Soviética al oponerse a la facción Tosei-ha, que querían atacar a los británicos.

Esta rebelión y el suicidio tuvieron un impacto profundo en los escritos de Mishima y formaron la metafísica de su obra, sus proyecciones y acciones, que iban más allá de la política y entraban en lo que los hindúes llamaban el dharma.

En 1966 solicitó permiso para entrenar en los campos del ejército japonés y allí escribió “Caballos fugitivos”- una historia en la que el personaje principal era un estudiante ultraderechista radical y practicante de artes marciales que comete el hara-kiri después de matar a puñaladas a un hombre de negocios. Mishima usó la literatura para diseñar el como el había visto su propia vida desenvolverse y terminar con el trasfondo de la tradición y de la historia.

Mishima estuvo invulocurado en actividades subversivas contra el orden establecido y durante mucho tiempo se ocupó en iniciar una logia militante que buscaba restaurar el antiguo Imperio Japonés. Para él, toda la confusión moral de la era de la postguerra se debía a la renuncia del Emperador de su estatus divino. La renuncia moderna del feudalismo y la transición hacia el capitalismo y la sociedad abierta liberal, con la consecuente industrialización alteraba para Mishima lo que debían ser las relaciones naturales entre los individuos. El amor real entre una pareja requiere de un tercer término, el pex de un triángulo personificado, en este caso por el Emperador.

Es por ello que Mishima crea su propia milicia, los Tatenokai (La Sociedad el Escudo), para revivir el espíritu de los Samurai dentro de si mismos. Esta sociedad se basaba en tres grandes principios:

  1. El (((Comunismo))) es incompatible con la tradición, cultura e historia Japonesa y atenta contra el orden Imperial establecido.
  2. El Emperador el es símbolo de la comunidad histórica, cultural e identidad racial del Japón.
  3. El uso de la violencia está justificado en vista de que el (((comunismo))) es una amenaza.

La milicia de Mishima no tenía más de cien integrantes y era un ejército pequeño dedicado a estudiar el pensamiento japonés y a perfeccionar sus cuerpos y mentes sin ningún tipo de agitación política. La base metafísica de Mishima para ser esto yacía en que él creía que su ejército debería ser el más desarmado pero el más fuerte espiritualmente.

Al igual que los conquistadores de las Américas, los milicianos de Mishima estaban llenos de conciencia racial, orgullo nacional y determinación por alcanzar algo que estaba más allá de ellos.

El camino de la tradición de Mishima y sus milicianos, fue el mismo que sostuvo a los soldados japoneses durante la Segunda Guerra Mundial contra fuerzas materiales que eran abrumadoras y más poderosas que ellos.

Mishima fue un antiliberal que rechazó los aspectos más occidentales sobre la forma en la cual se afeminó al hombre japonés, que veía obsesionado con la moda, el sexo y lo fatuamente material.

El 25 de noviembre de 1970 fue el día que Yukio Mishima eligió para cumplir su destino como un Samurai, atando la fe a su espíritu contra la era moderna. Ese día, junto a cuatro otros Tatenokai, usando cintas en la cabeza, entraron a una instalación militar en Ichigaya en Tokio y tomaron por rehén a un General, con la intención de obligar a éste a que reuniera a sus tropas para que Mishima se dirigiera a ellos. Mishima y su teniente luego se harían el Hara-kiri. Sólo se usaron dagas y espadas durante ese asalto.
El general fue atado y amordazado, las tropas fueron reunidas y los colaboradores de Mishima repartieron miles de panfletos con un llamado a la rebelión abierta para la restauración del Imperio Japonés.

Mishima se dirigió a la multitud haciendo un llamado a los presentes a preguntarse dónde yacía su identidad nacional, que la nación japonesa como la conocían había dejado de existir en el momento en el que el soldado japonés dejó de ser un Samurai y se convirtió en un mercenario al servicio de occidente.

Sus últimas palabras fueron “Salve el Emperador”.

Mishima se fue del balcón y se clavó una daga en el estómago, haciéndola girar en el sentido de las agujas del reloj.
Diez mil japoneses, la mayoría no asociados a círculos de la extrema derecha acudieron al funeral de Yukio Mishima, el más grande de su momento. Para Mishima, su suicidio, en la forma del Hara-kiri, así como el haber elegido el sitio dónde morir eran una forma absolutamente honrosa de morir. Para hombres como él, con esa forma de pensar, el suicidio no es una forma de derrota sino la forma más radical de expresarse para poder proteger su propio honor.

A diferencia de la visión occidental que tenemos sobre el suicidio, que data de tiempos Agustinianos, quien arguyera que la vida es un regalo divino y que no está en manos de los terrenales el tomarla, el acto del suicidio es, ante los ojos orientales algo tradicional y honroso, una especie de acción bajo la cual la gente se redime a si misma.

El suicidio de Mishima, y su exigencia de la revisión cultural y la reemergencia nacional consternaron al Japón en su momento. Debemos entender que Mishima fue consentido por los medios occidentales durante mucho tiempo, su obra fue ampliamente traducida,  (incluso me he topado con un par de ejemplares de su obra en sitios tan inusitados como la librería las Novedades y en la Libería Lugar Común de Altamira, aquí en Caracas), el Hakagure, la biblia de los Samurai fue un best-seller después de la muerte de Mishima.

¿Fue la trayectoria de Mishima la de una estrella fugaz?
¿Representó de forma acertada el alma de su pueblo como él creyó que lo hizo?
¿Fueron sus acciones algo solitario y masoquista totalmente contrario a la degeneración progesista y postmoderna que vio en su Japón natal ocupado e inyectado con valores occidentales?
¿O fue, de alguna manera un retorno a las verdades fundamentales de lo que significaba ser japonés en contraposición a lo que es cualquier otra nacionalidad sobre la faz de la tierra?

Eso no lo se ni yo, ni probablemente nadie. Quizá la respuesta será una mezcla de todas esas preguntas en una sola oración o párrafo. Un occidental como yo, ciertamente está fuera de ranking geográfico y de weltanschauung y de la ferocidad del fuego y la fuerza y el circulo del sol naciente para poder responder a esas interrogantes, pero si puedo acercarme a poder intentar entenderlo.

grave_of_yukio_mishima-806x1024

La tumba de Yukio Mishima en Tokio

La masculinidad: Algo que la izquierda carece

Hoy en un post que también publicaré en Propertarianism.com, la web de mi gran amigo Curt Doolittle, (de quien soy su traductor oficial al castellano) te explico por que la izquierda ataca a los hombres y los busca separar de las mujeres.

La izquierda tiene que usar la indignación y las ofensas porque es absolutamente incapaz de usar la verdad sin exponerse a sí misma.

Así que ante la incapacidad de utilización de la verdad, los izquierdistas extraen sus procederes cooperativos y amenazan con retirarse.
Debemos responder a las amenazas de la retirada tan severamente como respondemos a las amenazas o a quien nos hace trampa o nos engaña.

Esto es profundamente importante como concepto a estudiar en el comportamiento enfermizo de los izquierdistas.

Existe mucha investigación que confirma la forma en la cual nosotros reaccionamos ante ese tipo de mentiras y rechazos, esas diferencias son biológicas, existen y están ampliamente difundidas. Y esas mismas investigaciones han demostrado que el sexo femenino es más sensible a ellas, es por ello que la izquierda ha buscado apoderarse de la vanguardia que son las mujeres.

Como hombres debemos luchar a toda costa para retener la integridad de nuestro grupo. Estamos programados genéticamente por la naturaleza para hacerlo. Y nos afecta en niveles cognitivos de la misma manera que la música nos afecta.

La influencia de nuestra fuerza es la estrategia definitiva para derrotar a la izquierda, sabotear sus normativas, retar sus convenciones al ser brutalmente honestos provoca la retirada en masa de las mentiras que los izquierdistas lanzan a diario hacia nosotros.

Si elevamos no sólo el nivel del debate, sino nuestra capacidad de crear una vanguardia que arrincone a la izquierda, habremos ganado la guerra ideológica by default. El costo de la cohesión y preferencias a lo interno por el grupo propio, cooperar con nuestros pares, y cuidar a nuestras mujeres y niños crea en la izquierda una serie de dudas que consideran amenazas peligrosas para su supervivencia ya que los izquierdistas apelan a lo que no protegemos como grupo para ellos crear vanguardia.

La izquierda rechaza el carácter masculino de la lucha y lo sustituye por la lucha de clases, al ponernos en un terreno en donde somos iguales en una lucha que no existe. Si rechazamos la lucha de clases y exultamos el verdadero significado de la sangre, sudor y lágrimas que los hombres han derramado para poder hacer que sus naciones sean grandes, habremos hecho de nuestras naciones grandes de nuevo y le habremos ganado a la izquierda.

La masculinidad es positiva, deseable y atractiva para el sexo opuesto

Así como la feminidad es fundamental para lograr la civilización, preservar la especie, y cultivar relaciones amorosas duraderas, la masculinidad es necesaria para poder preservar el carácter y la fibra moral de nuestra nación.

La izquierda con sus mentiras busca separarnos de nuestras mujeres y niños y ponerlos en nuestra contra.
Las élites izquierdistas, con su falsa intelectualidad producen ideas tontas y engañosas que obtienen su estatus a raíz del mérito de quien las escupe y que dichas ideas (feminismo, ideología de género) parasitan el orden de confianza superior de nuestra nación. Estas élites y quienes les siguen creen que ellos ganarán, y quizá lo hagan a menos que no les tengamos paciencia y que no alteremos las condiciones bajo las cuales son capaces de explotar el orden superior de confianza sobre el cual nuestra nación depende.

Si nuestro orden superior de confianza es tan superior que es infranqueable para la izquierda, conservaremos una sociedad y nación que podrá prosperar de forma homogénea, una táctica que la izquierda, tan étnica, moral, e ideológicamente heterogénea es incapaz de preservar sin entrar en las contradicciones fundamentales de sus propios ideales.

Es por ello que la izquierda es incapaz de obtener y mantener la lealtad de los intereses de las otras clases sin mantener una propia clase guerrera y masculina propia.

Alberto R. Zambrano U.
en colaboración para El Instituto Propietarista.

In memoriam: Luis Blanco Acevedo, MD

Luis Blanco Acevedo, médico venezolano, especializado en Salud Pública, jefe de la Cátedra de Salud Pública fue uno de los profesores que marcó mi vida como estudiante de medicina.

img_0590

Hombre de piel morena, bigote y cabellera blanca, bastante delgado, lentes de montura clara de metal, a veces carey, a veces con Ray Bans a lo Héctor Lavoe y una voz risueña, dicharachera que hacía reír, asustar y hacer notar su presencia a quienes estaban presentes.
Su manera de vestir y sus ademanes le daban un toque absolutamente retro a ese hombre que con su portafolio y su bata blanca, en los auditorios Juan Delgado Blanco y Edmundo Vallecalle Suegart, los mismos en los que yo doy clases de Salud Pública formó a incontables médicos, entre los cuales me incluyo pues yo asumí parte de sus clases y con frecuencia consultaba con el sus apuntes e ideas.

Los auditorios Vallecalle y Delgado Blanco que en una mejor época eran los más fríos que pudimos haber estudiado, hoy en día gracias al desgobierno universitario de este expaís, la falta de mantenimiento de esos preciosos auditorios, con una acústica impecable, distan de ser las aulas de clases en las que la élite de la medicina como Muci-Mendoza, Bajares, Arroyo, Vargas-Arenas, Estela Hernández, y Vergel, entre muchos otros se formaron allí.

Luis Blanco Acevedo durante décadas explicó a los estudiantes de la escuela José María Vargas lo que deberían saber sobre Estadística Médica en el segundo año de la asignatura y luego, en Salud Pública III, la estructura y dinámica del Estado.

Recuerdo al Profesor Luis Blanco en mi primera clase de salud pública II: “Me llamo Luis Blanco Acevedo:Pueden llamarme Luis, pueden llamarme Blanco, pueden llamarme Acevedo, cualquier otra vaina que me quieran llamar, la hacen en privado y sin que yo me entere, conmigo van a aprender a echar números para que sepan estadística aplicada a la medicina, porque soy estricto, puede que les caiga mal, pero prefiero que me tengan rabia y aprendan a que sea un profesor más por el que tienen que pasar y luego pasan trabajo en su ejercicio médico porque no logran entender la base matemática del metanálisis que sus profesores en las salas de hospitalización les mandan a exponer en eso que a ellos les gusta llamar como “fichas”. Cuando yo me presento ante mis alumnos por primera vez hago a sort of play on his words. Which marked me in a very positive way.

En un examen que tuve con un colega y cirujano llamado Erick Moreira, el profesor nos puso un ejercicio de estadística que teníamos que resolver, y ni Erick ni yo podíamos hacerlo, y recuerdo haberle dicho “Profesor, este examen está mal, el resultado no me da” y el en su tono jocoso tan sui generis me contesta: “No, doctor, el que está mal es usted, porque esa vaina da.”–El auditorio entero estalló en risas y yo no supe que contestar hasta dar con la fórmula correcta.

Conforme pasaban los años, consulté con él en repetidas ocasiones artículos de revistas indexadas para saber el intríngulis y los tejemanejes de todo lo vinculado a ellas, me explicó el cómo el mundo de las revistas indexadas es prestigioso pero cut-throat, y de cómo se forman esas “élites académicas” que toman la vanguardia en el control de los departamentos. Quizá en ese momento, entre su siempre moderado tono y mi impaciencia porque me explicara las cosas para poder salir de allí temprano no todo tenía mucho sentido.
Pero hoy día, que por circunstancias del destino me encuentro dando el tema que el me enseñó, y trabajo como docente investigador en el departamento en el que él trabajó, y que tengo de colegas a aquellos que trabajaron con el y que me vieron convertirme del revoltoso y desorganizado agitador estudiante de medicina en el docente que hoy día soy, con el aval de mis colegas y el respeto de mis alumnos. Debo dedicar estas líneas para darte las gracias, Profesor por tu consecuencia, tu exigencia y tu dedicación a la Casa que Vence la Sombra.

El piso seis del edificio de Ciencias Básicas I, “La vieja escuela” no será el mismo sin que de vez en cuando te aparezcas por allí, ya casi no lo hacías porque estabas jubilado, y el subir seis pisos a pie con tus articulaciones enfermas te era doloroso y pese a los dolores seguías y lo lograbas.

Definitivamente te extrañaremos, y estás en nuestros corazones porque lo bueno se queda. Tu recuerdo está con nosotros, y a título personal te digo que mantendré el estilo que me enseñaste.

Estás en un mejor lugar, que Dios y su Corte Celestial te reciban como el gran docente que fuiste, nosotros estaremos aquí, parados firmes en un mundo en ruinas, en una ex universidad, de un expaís. Dando lo mejor de nosotros.

Hasta Siempre! Te esperamos en el piso 6.

 

Alberto R. Zambrano U., MD.
Profesor de Medicina Legal, Docente colaborador de la Cátedra de Salud Pública UCV e10bf8c375

Sobre la repulsión y el miedo de la izquierda

When the light begins to fade
I sometimes feel a little strange
A little anxious when it’s darkFear of the dark, fear of the dark
I have constant fear that something’s
Always near
Fear of the dark, fear of the dark
I have a phobia that someone’s
Always there

Iron Maiden. “Fear of the Dark”

Repeler 
Del lat.repellĕre

1. tr. Arrojar, lanzar o echar de sí algo con impulso o violencia.
2. tr. Rechazar, contradecir una idea, proposición o aserto.
3. tr. Dicho de una cosa: Rechazar, no admitir a otra en su masa o composición.
4. intr. Causar repugnancia o aversión. Hay cosas que repelen. U. t. c. prnl.

Fobia

Del gr. -φοβία -phobía ‘temor’.

1. f.Aversión exagerada a alguien o a algo.
2. f.Psiquiatr.Temor angustioso e incontrolable ante ciertos actos, ideas, objetososituaciones, que se sabe absurdo y sea proxima a la obsesión.

.Real Academia Española © Todos los derechos reservados

La izquierda no entiende la diferencia entre repulsión y fobia.

www-pinterest-com

El año pasado escribí un artículo con fuentes muy cuidadosamente revisadas, fundamentado en revistas médicas arbitradas e indexadas en la cual mostraba mi repulsión por el hecho de que la cantante venezolana (((Karina))) anunciara que sometería a su hija a una terapia de reasignación sexual. Influencers de las redes sociales (por darles algún mérito a piltrafas como Eleazar “Caps”, Aglaia Berlutti, todos los que escriben en Contrapunto.com y una médico de raza negra que se cree más que yo por tener una especialidad que yo no tengo) emitieron una serie de comentarios subidos de tono, llamándome desde ignorante hasta cavernícola por haber demostrado muy elegantemente mi descontento con esa práctica tan abominable, como la que implica afeitarle la cabeza a una niña, vestirla con ropa de varón, darle bloqueantes hormonales y hacerle creer que es un niño.

Yo me aferré a una máxima fundamental: el Género es biológico y se es del género con el que se nace.

2016 no sólo fue un año de confrontación ideológica con calvos expatriados en Chile y astrólogas feminazis, también fue uno de confrontación ideológica con piltrafas perroflautas como los que escriben piezas de odio hacia hombres blancos en portales de capitalismo de izquierdas porque como son marrones, o café au lait  no se logran identificar con un genotipo racial propio.

Para toda esa gente de izquierdas en Venezuela y el mundo, si a ti no te gustan los gays, eres homofóbico.
Si no te gustan los musulmanes porque son inmigrantes que roban, violan, saquean y se detonan causando muertes, dolor y destrucción, eres un intolerante islamófobico.
Si te causa repulsión que a un niño le mutilen su pene, se lo conviertan en una vagina y le den hormonas y terapia para hacerle creer que es una niña, eres un transfóbico.
Si te parece incorrecto que un hombre disfrazado de mujer orine junto a tu hija en un bar público mientras tararea “good bye Horses”Estás fuera de los cánones del año en curso y eres un cavernícola.

Que algo te cause repulsión no quiere decir que le tengas miedo.

No le temo a los gays. Simplemente me causa repulsión que su estilo de vida sea impuesto por la fuerza a todo el mundo y que la sexualidad pase de ser algo privado a ser un espectáculo.
No le temo al Islam. Me repugna una religión que esclaviza, asesina y maltrata a todos los que no estemos de acuerdo con ella.
No le temo a los transexuales, la idea de que un tío se vista como una vieja no me agrada ni lo deseo tener cerca.

Ese es el problema real: Fobias versus Repulsión.
Imagina que caminas por la calle y pisas el mojón de un perro. Tu primera reacción no es una de miedo. Es una de repulsión, de asco. Y tu segunda reacción es encabronarte con el marginal que pone a su perro a cagar la acera y no recoge la mierda de su animal.

Es una idea muy sencilla de comprender, a menos que tengas el daño cerebral que la izquierda le causa a la gente.

Yo no le temo a las cosas que la izquierda pretende amar, a mi me causa asco lo que la izquierda pretende amar. Y quiero aglutinar gente que esté en contra de las mismas cosas que me dan asco a mi para hacerle frente a los rojos.

Una de las razones por las cuales la izquierda etiqueta a la repulsión como fobias o miedos es psicológica. Hay estudios que demuestran que los rojos tienen umbrales de repulsión y asco muy altos. No se asquean de la misma forma que la gente normal. Y no pueden evitar el sentirse atraídos por cosas horribles porque son mentalmente incapaces de discernir entre amenazas y beneficios.
La izquierda está mental y psicológicamente paralizada.

La otra razón por la cual la izquierda etiqueta a las repulsiones como fobias es más importante y deliberada. La izquierda reforma la repulsión como fobia porque funciona mejor para manipular a la gente. Vivimos en una sociedad que tiene dos mandatos sociales en el año en curso:

  • No debes tener miedo a cosas que son amenazas obvias
  • No debes juzgar a quienes tienen comportamientos erráticos que pueden lastimarte y lastimarse ellos.

Ese primer mandato, el de no tener miedo a las amenazas obvias busca confrontar a la gente con la idea de que no es necesario ser responsable de tus actos. – ¿Has oído hablar de “YOLO, you only live once”? ¿Por que habrías de echarte Vodka en los ojos para emborracharte so pena de lastimar tu visión? Porque yolo.

El segundo mandato, de no juzgar es cómo la izquierda causa la mayor cantidad de año cultural. Ese relativismo moral, el de no juzgar las acciones, de no juzgar a la gente y a sus culturas como buenas o malas es una creencia fundamental de la izquierda. Si no hay correctos e incorrectos, no existe la capacidad de poder comprender la diferencia. Y esa es la igualdad utópica roja que esa gente desea. Si no podemos juzgar y discernir lo bueno de lo malo, lo competente de lo incompetente, lo bello de lo feo, lo valioso de lo inútil, tenemos frente a nosotros la igualdad que la izquierda preconiza.

Es por ello que en 2016 le dediqué unas líneas a un marica que decidió vandalizar el Pastor de Nubes.

Si combinamos esos dos mandatos, esos dos dogmas nos topamos con una forma muy efectiva de controlar los mecanismos racionales de la repulsión. En vez de defendernos de amenazas que son obvias y que la repulsión nos las evidencia la izquierda nos hace una pregunta malintencionada:

¿A que le temes tanto que andas juzgando a la gente por las cosas que hacen?

La izquierda busca cubrir nuestras defensas naturales con una etiqueta de fobia pseudocientífica para hacerle creer a la persona que demuestra su repulsión que de alguna manera tiene un proceso mental defectuoso. Esto no es nuevo. Es algo absolutamente perverso y fue puesto en práctica en los gulags de la Unión Soviética por psiquiatras al servicio del régimen comunista. Es la misma psiquiatría que Edmundo Chirinos y Jorge Rodríguez practican. Después de todo, muchos en la izquierda venezolana fueron sus pacientes.

Pongamos esas ideas a prueba: ¿Te parece que un hombre vestido con un cachetero de cuerpo, usando una mordaza en forma de pene de color rosado, que marcha por la calle con una bandera arco iris mientras otro hombre vestido de vaquero lo pasea con un collar de perro algo normal? ¿Le confiarías el cuidado de tus hijos a esa pareja?
¿Acaso los que no son mulsumanes creen que el Islam en una religión de paz?
¿Una persona racional y pensante cree que la inmigración masiva de individuos procedentes de países tercermundistas como Venezuela, Angola, Afganistán, Colombia, Perú y Nigeria cree que esos individuos le agregarán cultura y valor al país que los recibe?
¿Unos padres cuerdos desearían que un hombre vestido de mujer compartiera un baño con su una pequeña?

Ninguna persona cuerda creería esas cosas. De hecho, al mencionárselos sienten la misma repulsión a la que hago mención, pero tienen miedo de decirlo. Así que si te llaman “equis-fóbico”, defiéndete y no cedas ni un centímetro. Se radical, ten principios y se extremista.

La forma más sencilla de hacerle tomar la píldora roja a la gente –matrix dixit- es  hacerlos admitir que las cosas que la izquierda trata como si fueran fobias son realmente cosas asquerosas. Una vez que los normies comiencen a usar y verbalizar la repulsión como lo que es y no como la izquierda quiere que lo hagan, habrán probado el suero de la verdad, y verán las cosas como son. Todo lo que necesitamos hacer es que aquellos que compartan estas ideas lo hagan y que lo hagan sin miedo.

La izquierda se alimenta de debilidades y miedos, y le teme a la fortaleza y al carácter masculino de defender tus ideales. No ser un suicida cultural travesti fanboy de los maricas yd el islam es un buen comienzo para ser fuerte. Y no te van a tratar mal por no serlo créeme.

Cuando lidies con rojos y marxistas culturales, nunca les permites que te arrinconen con una acusación de fobia. Siempre defiéndete de tu derecho a sentir repulsión y formula tus ideas de forma tal de que la persona que te acuse de fobia es realmente el que está mal de la cabeza (porque lo está). Te sorprenderías con lo que la gente es capaz de decir y hacer cuando se dan cuenta de que son ellos y no tu los que están mal de la cabeza.

Watching horror films the night before
Debating witches and folklore’s
The unknown troubles on your mind
Maybe your mind is playing tricks
You sense, and suddenly eyes fix
On dancing shadows from behind

-Iron Maiden. Fear of the Dark

crying-girl-lichtenstein-roy

 

 

Occidente requiere de liderazgo masculino

El feminismo ha castrado a occidente en formas inusitadas: Gracias a esas políticas tenemos a ISIS y una generación de hombres castrados y desconectados de su verdadero sentido de ser

¿Por que los jóvenes están molestos e iracundos? Porque su futuro les está siendo robado.

Las instituciones mixtas (entendidas como aquellas compuestas por hombres y mujeres) que están bajo el alcance y la influencia del feminismo en cualquiera de sus corrientes recientes terminarán por ser dominadas por una mujer. Esto no quiere decir que sea una tragedia pese, pero la sensibilidad femenina dentro de las instituciones occidentales ha traído consigo un acelere en lo que Oswald Spengler y Julius Evola advirtieron como el declive de la civilización occidental.
Los conflictos entre hombres y mujeres terminan siendo dominados por mujeres ya que el género femenino siempre apela a los medios de coerción: Reclutamiento, avergonzar, chismorreo, y ataques sistemáticos a la reputación del contrincante.

Así que si una mujer ataca, siempre lo hará desde la coerción femenina y sólo hay cuatro formas de responder

  1. Someterse: Darle a esa mujer lo que quiere.
  2. Disociarse: Huir. Romper con la interacción.
  3. Retaliar con la misma forma de coerción.
  4. Violencia.

La primera opción tiene como resultado el dominio absoluto del género femenino sobre el masculino.
La segunda opción le concede espacios de dominación cívica y cultural a las mujeres, es lo que tenemos hoy día.
La tercera opción no es correcta ni honorable si el contrincante es un hombre. Pero aun cuando los hombres se han ajustado a estos procederes indignos de su género y han comenzado, de forma sistemática a emplear medios femeninos de coerción, la forma, psicología y sensibilidad femenina prevalece y triunfa a través de ellos como instrumento, es por ello que el credo de la corrección política es tan evidente y triunfante en Occidente.
Por último, los cánones de la civilización occidental debidamente han anulado la cuarta opción. Los hombres somos notoriamente más fuertes y podemos dominar físicamente a las mujeres mediante el uso de la violencia y el saber restringir y evitar que todo conflicto con una mujer escale a este nivel es lo que nos distingue de esos animales barbudos que están en Medio Oriente.

El feminismo más reciente ha tomado como norma que las instituciones y los espacios no son exclusivamente femeninos o masculinos. Los feministas han identificado y han sometido mediante coerción a las instituciones occidentales para que se sometan al nuevo credo: La integración, el multiculturalismo, y la diversidad.
Eufemismos para decir: Anti-Masculino y Anti-Blanco Europeo.

Uno de los grandes obstáculos con los que el feminismo se ha topado, han sido las instituciones pequeñas, siendo el hogar el más básico y fundamental sitio en el cual esta doctrina de odio hacia la humanidad ha fracasado en sus intenciones.
En el hogar los hombres preservan su soberanía si le puede ofrecer beneficios y retener privilegios a una mujer, y puede hacerlo, en parte si es capaz de disociarse del pacto sagrado que implica la vida en el hogar. Si los beneficios ofrecidos al sexo femenino en un hogar son lo suficientemente convincentes y positivos, en el momento de poner en una balanza las ganancias y pérdidas, la mujer, al igual que todo ser humano pensante toma la decisión más sabia y se queda con su hombre.
Los seres humanos siempre hemos funcionado y actuado con base a nuestros intereses e incentivos para poder interrelacionarnos en sociedad.

Las instituciones grandes, como las universidades, el Estado, las empresas, etc. tienen una dinámica distinta a los hogares y es por ello que el feminismo ha avanzado tanto en sus criminales y discriminatorios procederes.

Conforme se “feminizan” las instituciones, los hombres se vuelven afeminados y progresivamente aceptan el rol contranatural de sumisión y subordinación dentro de esas instituciones, o pueden huir, y evitar ser afeminados por coerción.
Espero se entienda en este escrito que ser afeminado nada tiene que ver con una tendencia u orientación sexual, me refiero a los procederes en materia de resolución de conflictos.
Cuando formé parte de esa gran escuela de formación ciudadana llevada adelante por la Universidad Central de Venezuela que es el Modelo Mundial de Naciones Unidas de Harvard, aprendí a resolver los conflictos mediante el diálogo y aprendí el valor del carácter masculino en procesos de negociación y resolución de problemas. Me he dado cuenta, con el paso del tiempo y mi transición desde un joven estudiante rebelde hasta ser un profesor universitario conservador que el feminismo dentro de las instituciones disminuye la habilidad del hombre de producir y traer a las instituciones beneficios y prebendas con las cuales negociar por su soberanía incluso bajo su propio techo.
Y esto es absolutamente relativo al declive de la riqueza y estatus de los hombres en la sociedad y dentro de las instituciones, así que directamente esto afecta y se extrapola a la institución hogareña.

El proceso de la feminización debe tender a proceder, por ende hasta que se encuentre con un sistema agresivo y violento de conquista. Si bien no es lo preferible y en ningún momento abogo por ello, prefiero acudir a la verdad y las pruebas de la debida diligencia que esta amerita: El feminismo no ha triunfado en países islámicos por su barbarismo inherente, y tampoco ha triunfado en Europa Oriental porque el comunismo que durante setenta años gobernó esos territorios colocó en una especie de permafrost los aspectos más fundamentales de lo que significa ser occidental.

men-in-skirts

Hombres europeos usando faldas para protestar contra las violaciones. Así no se defiende a la civilización occidental de la barbarie islámica.

La nueva Europa del Este y hasta cierto punto la Latinoamérica más conservadora que ha sobrevivido bajo el Socialismo del Siglo XXI tendrán mucho que decirnos a los occidentales sobre lo que significa conservar nuestras tradiciones masculinas y naturales.

Por la forma en la que el juego político ha repartido sus cartas actualmente, la opción es binaria: Matriarcado o Patriarcado. No hay medias tintas. La dirección que tomemos como civilización depende de la forma en la que los hombres usen la violencia.

Es obvio que los hombres de hoy en día no tienen ni la más puta idea de cómo interactuar con mujeres.
Y que los hombres de hoy día han olvidado cómo ser hombres.

El estado actual de cómo resolver las disputas y contiendas con ideologías como el Islam en Europa, por ejemplo ha sido por medio de la sumisión y la debilidad.

El conformismo, la “tolerancia”, el “mejor no peleemos” y el “no podemos herir los sentimientos de otros” han sido comportamientos coercitivos femeninos.
Con este tipo de afirmaciones no quiero decir que el feminidad sea negativa, todo lo contrario, la feminidad es absolutamente positiva siempre que sea orientada en cosas como la familia, crianza de los niños, la cocina, la escuela y la educación eclesiástica. Los caracteres femeninos no son útiles al momento de conflicto, violencia, política y conquista porque eluden la masculinidad fundamental inherente al carácter natural de los hombres.

En sociedades homogéneas, es decir, en aquellas donde la inclusión, el multiculturalismo y la diversidad no son banderas ni modelos a seguir, la feminidad y sus procederes sirven bien a las mujeres. Mientras que el son que vemos hoy en día tocado por la música del feminismo es “coopera o muere”.
Este tipo de comportamientos pueden significar la diferencia entre vivir o morir como individuos y como sociedades.

En la sociedad (((Multicultural))), (((progresista))), (((incluyente))) y (((diversa))) de hoy, en la que las mujeres y hombres débiles tienen las riendas y están a cargo de la toma de desiciones, sus acciones nos traen como consecuencias la muerte muchos.
Basta conque veamos lo que pasó en Niza, o en Berlín el año pasado.

Este tipo de comportamientos y procederes le están dando forma y están dirigiendo las acciones de la civilización Occidental.
Podríamos decir que la “tolerancia”, “aceptación”, y el “amor” es lo que dirige la brújula moral de occidente. El problema radica en que ninguna de estas características aplica a personas de descendencia europea. este tipo de características son usadas como armas en su contra. Son una serie de palabras vacías diseñadas por lingüistas para controlar el lenguaje, pensamientos y respuestas de la gente.

Veamos un par de ejemplos:

Ejemplo 1:

Millones de hombres musulmanes llegan a costas Europeas a manera de invasión.

c6c3fe6a-4960-477c-a85a-d17abd3fb64d-2060x1236

¿Africanos inocentes, léase bien, africanos, que huyen del conflicto civil Sirio o invasores?

Típica respuesta masculina: ¡Epa!, estos negros que llegan aquí ataviados con Adidas, Nike, y que tienen un smartphone mejor que el mío, vienen a Occidente a hacer disturbios y reclamar por privilegios de los que ni siquiera son merecedores. ¿Que se han creído estos bárbaros?

Típica respuesta femenina: (((Los medios))) nos han demostrado que estos africanos, pakistaníes y refugiados provenientes del África Subsahariana están huyendo de una guerra civil brutal en Siria. Tenemos que ayudarles y recibirlos. No podemos ser crueles con ellos ni podemos juzgar su cultura. Refugees welcome, Kumbayah, Señor, Kumbayah.

Ejemplo 2:

Millones de fanboys de la globalización, la inclusión, la diversidad y el multiculturalismo inundan tu país con gente que no es blanca y tratan de reemplazarte demográficamente.

Respuesta típicamente masculina: ¡Epa!, La distribución étnica de la población histórica de mi país, que era 90% blanco bajó en un lustro a ser 60%. La mayoría de esta gente vota a la izquierda, son comunistas y quieren importar su cultura a mi país en detrimento de la mía. ¿Por que no puedo conservar mi país como era? ¿Que tiene eso de malo?

Respuesta típicamente femenina: Todo va a estar bien, es malo quejarse, si te quejas vas a molestar a esta gente que viene a este país a enriquecer nuestra nación con su cultura. No debemos herir sus sentimientos, debes guardar silencio.

Ejemplo 3:

Los homosexuales y el colectivo LGBTIJAKDSAIUHEIQB están llevando adelante su agenda política contra viento y marea y criminalizan a todo aquel que piense distinto a ellos.

Respuesta masculina: ¡Epa! Pronto ser heterosexual va a ser la excepción y no la regla. ¿Desde cuándo se solía pregonar “tolerancia” para con esta gente”, pero ahora no puedo decir lo que pienso de ellos si estoy en desacuerdo?

Respuesta femenina: Esto es por tu propio bien, no seas homófobo, debemos llevarnos bien los unos con los otros. No puedes estar en contra del amor y las decisiones de las personas, Oh, there ain’t no other way, Baby I was born this way. 

Occidente está urgido de ser gobernado por hombres masculinos.

¿Por que creen que Donald Trump ganó la presidencia de EEUU? Porque la gente está harta de liderazgos ineptos y débiles. La gente quiere un líder que sepa lo que está haciendo y que luchará para conseguirlo.
La gente quiere a alguien que pueda enfrentar los problemas, hacer preguntas incómodas, y tomar acciones difíciles, aún cuando eso implique ensuciarse las manos.

Los hombres lideran y las mujeres los siguen.

Eso no lo inventé yo, es una ley natural. Las mujeres se sienten atraídas por hombres fuertes que lideran. Creer lo contrario es estar convencido de que el Ratón Pérez y Santa Claus existen. Miremos hacia atrás y veamos el pasado: Hombres fuertes le dieron forma a grandes imperios, naciones y estados. Hombres de todo tipo: blancos europeos, aztecas, mongoles, chinos, alemanes, japoneses, musulmanes, etc.
Que hayan mujeres feas y frustradas como Aglaia Berlutti, Lena Dunham, Cilia Flores, Hillary Clinton, Frida Kahlo, etc. que te digan que la razón por la cual los hombres son líderes y las mujeres no es por “el patriarcado”, es mera propaganda.

Lo último que necesita el hombre de hoy es que una mujer le diga que hacer y cómo actuar. Dicho de otra forma, necesitamos que los hombres dejen de actuar como mujeres.

(((La prensa))) ha escrito hasta el hastío artículos de mujeres diciéndole a hombres cómo actuar en materia de relaciones, pero NUNCA hemos leído artículos escritos por hombres diciéndole a las mujeres como actuar en materia de relaciones. Los hombres dejamos que sean las mujeres las que eduquen y enseñen a las de su mismo sexo en cómo aumentar su sexual market value. No es nuestro rol el asesorarlas en esa materia. ¿Por que habría de ser distinto? ¿No estamos hablando de una época en la cual hombres y mujeres valen lo mismo? Y de ser así ¿no vale la pena que sean hombres los que asesoran a hombres y mujeres las que asesoren a mujeres en materia de relaciones?

Los hombres y las mujeres no son iguales, son distintos. En todos los sentidos. Los hombres no debemos buscar consejos en revistas de mujeres sobre cómo atraer a una chica.

No soy misógino.
Yo amo a las mujeres, amo a mi madre, a mi hija, a mi hermana y a mi esposa, en sus distintas dimensiones y justa medida. Son buenas mujeres y ellas deben entender que existe una dinámica social natural impuesta no por los hombres sino por la naturaleza para la preservación de la especie.

A las mujeres les atraen los hombres masculinos, de la misma forma que los hombres se sienten atraídos por mujeres femeninas

(((Ayn Rand))) no era una mujer particularmente atractiva, pero en sus novelas ella narra a hombres que tienen don de mando, liderazgo, son capaces de construir, que son fuertes física y mentalmente, y que tienen un propósito en la vida.

Estos son los tipos de hombres que no hay en Occidente.

El mundo no requiere de mujeres tipo Angela Merkel, Theresa May, Dilma Rousseff, Christina Kirchner, Hillary Clinton o Cilia Flores. Quizá una Marine Le Pen pueda hacer de La France algo grande otra vez. (pun intended) pero sabemos muy bien que (((la prensa))) no se lo permitiría.

Si vemos el liderazgo masculino, que lo hay, no le ha fallado a la sociedad: Vladimir Putin, Donald Trump, Rodrigo Duterte, Bachar el-Asad, son hombres que han sido capaces de liderar a su naciones y a sus partidarios hacia la victoria.

Los hombres evolucionaron para liderar y proteger a la tribu y a su especie.

La izquierda ha hecho creer que tener un in-group preference es una mentalidad retrógrada, sin embargo esta in-group preference sólo es mala si se dirige hacia los blancos. Todas las demás razas la tienen permitida.

La crisis de ausencia de liderazgo masculino es la razón por la cual Europa está siendo violada por musulmanes actualmente.

Es necesario que no sólo en Europa sino que en el mundo surjamos hombres dispuestos a liderar para lograr cambios. No basta con ser guerreros del teclado. No me basta con que mi blog sea el más leído desde Alaska hasta la Patagonia, yo en mi comarca, en mi universidad , en mi puesto de trabajo me he dado a la tarea de querer ser el líder y llevar la vanguardia para poder empujar y crear el movimiento necesario para poder generar los cambios que yo quiero ver en la sociedad.

De eso se trata mi año 2017, de poder liderar.
Llegó la hora de ahombrarse.

Ahómbrate tu también y hagamos grande a Occidente otra vez.

 

A los pacientes no se les “maneja”

Estimados colegas: Dejen de decir “manejo del paciente con X entidad nosológica”. Los pacientes no se “manejan”, los pacientes se TRATAN, la palabra manejo fue una interpretación que se hizo de manera equivocada de la palabra inglesa “management”. Cuando ud, estimado colega, MANEJA a un paciente, lo está convirtiendo en una COSA, la “cosificación” de los pacientes es algo que debemos evitar. 

Piense colega, que cuando usted se enferme, habrá un colega que le TRATE y no que lo MANEJE. 

Nosotros pensamos y actuamos usando lenguaje, y la calidad de nuestros pensamientos y acciones es igual a la calidad de nuestro LENGUAJE.

si le gustó esto, cópialo y pégalo en tus redes sociales para difundir este mensaje

Alberto R Zambrano U, MD, profesor de Medicina Legal y Salud Pública